jueves, 4 de junio de 2015

Be destined


-Capitulo 8 Relación-

Los cuatro integrantes estaban con un poco de nerviosismo. Todo había pasado rápido y ver la escena que les estaban regalando Sakura y Asahi los dejaba más aturdidos. De lejos el chico rubio parecía una chica en verdad, aferrado al cuerpo de Sakura mientras este lo apretaba contra su cuerpo y besaba su cabello. No había duda. Era una pareja muy unida.
―Dios... ¿Estás bien hyde?
―S... Sí, no me hizo nada Tet, tranquilo
―Gracias a Sakura que te lo quitó de encima
―Si Ken... Gracias a él
El vocalista regreso la mirada a donde estaba la pareja, ahora Sakura tenía las manos en las mejillas de su amigo, lo veía a los ojos y le hablaba con calidez. Hyde no sabía bien porque era aquel dolor en su pecho. ¿El susto? ¿Si lo habían lastimado? O era lo que veía con aquellos dos. El baterista se veía muy cálido y amoroso con aquel chico.
Con él no se comportaba así, tal vez un poco pero de ahí en fuera era brusco. Lo besaba y le hacia otras cosas en contra de su voluntad... Bueno, más o menos.
―Creo que es mejor que los dejemos solos
Hablo el líder de la banda con un susurro. Los tres seguían viendo aquella escena sorprendidos pero tampoco incomodos. El vocalista soltó un gran suspiro. No quería dejarlos solos, quería seguir ahí viendo hasta donde llegaban. ¿Tal vez un beso?
El pensarlo dolía.
―Pues ellos empiezan a acercarse
Ante la voz de Ken hyde volteo de nuevo a verlos. Sí. Sakura caminaba hacia ellos tomando de la mano a su amigo que aún se veía perdido. Seguía sintiendo aquel dolor en el pecho. Cuando Sakura llego a ellos vio a hyde pero no sonrió, lucia tenso, preocupado y dolido. No debía ser nada grato que atacaran de aquella manera a su pareja.
―Lo siento... Iré a la casa de Asahi, llegare a tiempo para mañana, tenemos una junta, ¿Verdad?
―Si, a las cuatro, vayan con cuidado
Tetsu contesto con calidez y comprensión. Sakura trato de sonreír y con un asentimiento de cabeza se despidió. No vio a hyde antes de voltear lo cual hizo que el dolor en el pecho fuese más fuerte. Verlo irse con aquel chico le molestaba. Empezaba a tener sentimientos egoístas.

Quiero a Sakura solo para mí.

Ese pensamiento lo abrumo. ¿Podía ser posible? ¿El que te gustase alguien te volvía tan egoísta? Trago un poco de saliva y camino junto con sus dos amigos a su departamento. Sería una noche larga y tortuosa.
Sakura no estaría con él.
El camino fue en silencio, por la hora no había mucho tráfico y llegaron rápido a la casa de Asahi. Sakura quien manejaba el auto de su amigo lo estaciono en su cochera y caminaron en silencio a la sala. Asahi se sentó, lucia frágil, desconsolado, asustado y perdido. Aquel simple acto del borracho lo había hecho revivir un pasado tormentoso.
―Asahi... Toma, te calmara
Sakura le dio un poco de té, su amigo odiaba esa bebida pero en casos como esos le servía para tranquilizarse. Lo tomo entre sus manos y sorbió un poco. El baterista se sentó a su lado, respetando el silencio del rubio. A el también le dolía su sufrimiento. Si el había recordado aquel momento abrumador su amigo seguramente lo recordaba con más fuerza.
Sakura había visto como un hombre del doble de tamaño de su amigo prácticamente lo tomaba a la fuerza. Falto poco para que lo consumara ese maldito. Había sido una noche de concierto, en un bar lleno de hombres rudos amantes del rock pesado. Su amigo había ido rápido al baño pero tras darse cuenta de que había tardado más de cinco seis minutos fue rápido a buscarlo. Ese lugar era peligroso para alguien de su imagen, delicado, facciones finas y apuesto. Cuando llego al baño se encontró con una escena tan horrenda que sus instintos salieron y con una fuerza que no sabía que tenía golpeo al que estaba tratando de violar a su amigo. En el piso del baño, vaya bastardo. Su amigo se encontraba sin playera, con el pantalón y ropa interior en las rodillas, lucia tan descompuesto que temía haber llegado tarde.
Afortunadamente no había sido así, después de cubrirlo con sus ropas su amigo reacciono y alcanzo a decir que no había logrado llegar al final. Despues de eso se desmayó. El rubio pasó casi dos semanas con miedo, el único que podía tocarlo era Sakura, con él se sentía protegido. Como ahora.
―Lamento haberme distraído, de ser así no...
―No es tu culpa Sakura... Llegaste a tiempo, como siempre
Le hizo una pequeña sonrisa de agradecimiento y volvió a tomar té. Ese recuerdo de aquel bar pasaba por su mente, esas asquerosas manos tocándolo. Con brusquedad, con ansiedad, lo habían lastimado, lo habían mancillado y ese recuerdo estaba prácticamente enterrado, maldito borracho que lo agarro, Asahi sabía bien que esa noche seria de pesadillas.
―¿Te quedaras?
―Claro que lo hare, vamos a la cama
Sakura tomo de la mano a su amigo y lo jalo a su habitación, quito la colcha e hizo a un lado las cobijas, su amigo estaba con la mirada perdida. Sakura preocupado no sabía que hacer... Tal vez una cosa pero no era a esas alturas conveniente, no podía hacer lo que en el pasado hacia aunque eso nunca había roto su amistad, eso era como un desahogo para los dos, algo que también los unía, su relación era fuerte y ellos lo sabían bien, nada rompería ese lazo.
―Ponte algo cómodo Asahi
―Sa... Sakura... Yo...
Los ojos del rubio eran cristalinos. Pedían a gritos que lo tocara, que lo hiciera olvidar y lo hiciera sentir protegido. Como antes, como aquellas tantas veces que lo hacía. Sakura al verlo comprendió sin tener que escucharlo. Verlo de esa manera lo lastimaba, Asahi era su único y gran amigo que jamás podía tener. No quería verlo como en el pasado, con traumas y dolor. Quería verlo sonreír como siempre, con esa energía, ese ánimo y ese aura que tanto le había costado lograr tener.
El baterista suspiro y se acercó a su amigo. Lo jalo a su cuerpo y tomo su barbilla. Junto sus labios a los de él. Un pequeño beso. Un beso que hizo que Asahi sintiera calidez y que el frio que había sentido se fuera poco a poco. Los dos profundizaron el beso, poco a poco sus lenguas fueron entrelazándose y reconociéndose. Esa sensación de plenitud necesitaba Asahi. Esa sensación de seguridad, de protección. Esa única sensación que su amigo le brindaba.
Las manos de Sakura pasaron por los hombros de su amigo, subieron por su suave piel acariciando su estómago y subiendo su playera hasta quitársela. Acaricio suavemente su torso, besaba sus labios, Asahi hizo el mismo acto para así sentir la piel de su amigo junto con la suya. Una agradable sensación. Una agradable calidez.
La ropa poco a poco fue desapareciendo hasta que los dos se encontraban en la cama, regalándose caricias, besos, sensaciones agradables. Cuando el momento estaba avanzado Sakura vio que era hora de lo siguiente. Tomo el cuerpo de su amigo y lo acomodo con el de él; viéndose a los ojos entro, lentamente. Asahi soltó un sonoro jadeo, placer, un poco de dolor. Necesitaba ese dolor para olvidar, para quitarse de la mente lo asqueroso que había vivido. Sakura lo ayudaba a olvidar, lo ayudaba a saber que todo estaba bien. Tal vez esa forma de olvidar no era la mejor ni era la recomendable pero en aquel momento fue la única cosa que lo ayudo a sentirse mejor, ambos lo deseaban de alguna manera y termino por ser algo tan natural entre ellos que después de eso seguían tratándose como los mejores amigos. Nunca habían tenido una relación sentimental, solo amistad. Una extraña amistad claro, pero era algo que solo ellos sabían.
El movimiento que hacia Sakura era intenso, fuerte, con determinación y precisión. Ese movimiento lo torturaba, lo quemaba, hacía que sintiera un calor inmerso en su cuerpo. Esas sensaciones que volvía a experimentar lo aliviaban. Lo necesitaba.
El baterista mientras entraba y salía del cuerpo de su amigo pedía que este olvidara todo nuevamente. El pensar en ver esa mirada triste y ese trauma le dolían. Su amigo no podía volver a lo de antes. Lo quería mucho, le tenía afecto, aprecio, le gustaba su personalidad loca que había creado. Claro que la amistad que tenían no era para nada normal. Pero eso no les molestaba, lo que hacían no dañaba para nada su amistad, ellos nunca habían sido pareja, solo amigos. Nunca habían sentido amor sentimental el uno por el otro, lo tenían claro por eso no les afectaba en absoluto la amistad.
Al tener su liberación los dos quedaron en la cama, exhaustos. Cansados y saciados. Pasaron unos minutos y los dos seguían despiertos. Ahora cada quien con un cigarro, algo que tenían de costumbre después del acto. Tomaban una calada y lo sacaban en un gran suspiro.
―Lamento haberte hecho hacer esto
―¿Qué?
―Que lo lamento, hice que te acostaras conmigo por mi necesidad, todo el camino lo pensé y me había decidido no pedírtelo pero no lo pude evitar, si no lo hacia sentía que me asfixiaba y...
―Hemos vivido esto antes, se bien que lo necesitabas y él porque
―El punto es que... Tú quieres a la muñequita y te he hecho traicionarla, lo arreglare
―Aun no somos nada Asahi, hyde no puede reclamarme... Aunque admito que me siento un poco mal
―Le diré que tú y yo nunca hemos tenido una relación de pareja, como le he hecho creer
―Si, solo amistad con sexo, eso estará bien
―No seas idiota, yo no le diré eso... Si tú quieres díselo, yo no
―Si... Supongo que más adelante se lo diré, pero no te culpes, yo también accedí a estar contigo, idiota
―Gracias... Por extraño que parezca... Me siento bien, de regreso al presente y no al pasado
―Eso era lo que quería escuchar
―Ahora tenemos que pensar en otra cosa para sobrellevar esto... La muñequita ya te tiene y si llegara a pasar otra vez no podremos hacer esto de nuevo...
―¿Qué te hace pensar que habrá otra vez? No tiene que haber otra vez Asahi... Rayos, ¿Por qué tuviste que salir tan apuesto?
―No sé si agradecerle o reprocharle a mamá...
―Encontraremos una forma de sobrellevarlo si se llega a necesitar, aunque salga con hyde, no te dejare si es lo que llegaste a pensar, eres mi amigo y hemos pasado mucho como para que nos alejemos
―Pero hyde me odia
―Tendrá que aprender a vivir con ello... Espero
Terminaron sus cigarros y tras apagar la luz de cama se entregaron a Morfeo.
A la mañana siguiente el baterista llego a su departamento. Había llegado con compras para el desayuno. El lugar estaba silencioso. Aún era un poco temprano para que hyde estuviera despierto... O eso había creído cuando vio un par de ojos negros viéndolo, con reproche, con preocupación, con curiosidad, ansiedad.
―Estas despierto
―Si... ¿Cómo esta Asahi?
―Mucho mejor, gracias por preguntar, he traído el desayuno... Me iré a duchar
Hyde vio cómo su amigo pasaba a su lado y se encerraba en su habitación. Había algo extraño en él. Su mirada no era tan cálida como solía serlo de unos días para acá, además... Olía a cigarro y a algún perfume que no era el de él... Asahi. Sin duda era el del chico rubio. Él ya sabía que había pasado la noche en su casa pero... No había sido una noche para dormir. Nuevamente el dolor que sentía lo abrumaba. Él no quería ser el segundo, no quería ser el amante, la diversión. Ya había aceptado la noche anterior que se sentía atraído por él. Así era, Sakura le gustaba, le atraía mucho y quería tenerlo solo para él. No lo quería compartir con nadie, menos con ese rubio. Pero el problema era que ese rubio. Era su pareja.
Mientras revisaba lo que había para desayunar Sakura salió del baño y fue a la cocina con hyde. El vocalista quería preguntar la reacción del rubio, ¿Porque había reaccionado tan mal?
―Sakura...
―¿Ummm?
―¿Puedo saber porque reacciono Asahi así?
Los ojos de Sakura desprendían un poco de sorpresa, dolor y remordimiento. Suspiro y tras tomar una manzana se sentó en uno de los bancos que estaban frente a la barra de la cocina.
―Hace unos años intentaron tomar a Asahi a la fuerza, prácticamente pude no haber llegado a tiempo para impedirlo, por eso su reacción, es un trauma con el cual había aprendido a vivir hasta anoche
―Eso es… Terrible
―Lo es, pero amaneció mucho mejor
―Cuando se fueron él... Parecía perdido, pensé que se quedaría así por mucho
Quedaron en silencio. Sakura dejo la manzana y tomo un cigarro. Tomo una calada y suspiro para segundos después sacar el humo. Cerro los ojos y bajo la mirada. Hyde lo veía con curiosidad, el baterista parecía tener una lucha interna.
―Hay una cosa que descubrimos hace tiempo, le ayuda en esos casos... Le ayuda mucho en verdad, si me preguntaras porque, no sabría responderte, solo funciona y con eso es más que suficiente para hacerlo y que él esté bien
El vocalista con esas palabras sintió un ligero dolor y curiosidad, ¿Qué era ? Los ojos de Sakura se veían un poco preocupados y atormentados. Esa sensación que se había desenvuelto entre ellos no era tan grata. 
―Asahi me comento que llevan cinco años juntos
―Si, hemos pasado mucho en ese tiempo
―Se quieren mucho
―Hyde... Es complicado ¿Sabes? Apuesto a que tú piensas que él y yo somos pareja ¿No es así?.― El afeminado asintió levemente.― Asahi y yo nos conocemos desde hace cinco años... Solo hemos sido amigos, compañeros de banda, de aventuras... Nada más... Nada sentimental
Los labios del vocalista estaban un poco blancos por la mordida que estaba dando, ¿Cómo podía ser cierto? Ellos... Ellos parecían una completa pareja, ¿Solo amigos? Era un poco difícil de creerlo.
―Parecen pareja... Anoche... Él se aferraba a ti de una manera...
―Muchos piensan que somos pareja porque somos muy unidos pero no es así, te podría decir que lo veo como a un hermano, cariño de familia pero sería un poco loco dado nuestra situación... Somos grandes amigos y nos tenemos toda la confianza del mundo, el conoce mi vida y yo la suya, al derecho y al revés
―¿Situación?
Hyde no pudo evitar preguntar. ¿Qué significaba eso? Tenía una opresión en el pecho que quería quitar y eso sería aclarando esa curiosidad. Nuevamente el baterista parecía tener una lucha interna. Suspiro con pesadez y vio al vocalista a los ojos, con miles de emociones.
―He tenido relaciones con Asahi, hemos dormido juntos, hemos tenido sexo... Como quieras llamarle
Se vieron fijamente a los ojos. Sakura parecía temer algo, que hyde lo rechazara y le prohibiera tocarlo. Eso sería lo peor que podía pasar. De solo pensarlo se sentía destrozado pero era algo que de alguna manera comprendería. El de facciones finas se quedó en silencio, observándolo a los ojos. Así que siempre si tenía una relación con su amigo, ¿O cómo debía de llamar a lo que hacían? ¿Amigos con derecho? ¿Sexo sin compromiso? ¿Compañeros sexuales? ¿Cómo?
Dolía.
El saber eso. Dolía.
¿Pero porque? Sakura solo le gustaba, nada serio… ¿O sí? ¿Lo había empezado a querer sin darse cuenta? Ese paso era un poco alto… O tal vez no pero no era un sentimiento cualquiera. Mordió un poco fuerte su labio inferior y lo soltó cuando sintió el sabor metálico de la sangre.
―Di algo.― Le pidió Sakura
―¿Decir? No creo que haya nada que decir... Menos yo, es decir, no somos nada
―Hyde es obvio que me siento atraído por ti... Mucho más de lo que llegue a imaginar desde que te vi
Nuevamente sus miradas se conectaban. Eso también era nuevo. ¿Se sentía atraído desde que lo vio? Bueno, le había dicho que era Pero a pesar de que supo que era hombre, ¿Seguía gustándole? Tal vez eso explicaba esa mirada que le daba normalmente, esa electricidad que emanaba de él... Desde el principio los dos se habían gustado, se atraían y había algo más que eso… Sakura sentía algo por el pero el saberlo lo abrumaba más. Seguía teniendo ese pensamiento egoísta. 
Lo quiero solo para mí.
Maldita sea.
¿Cómo podía ser tan egoísta?
¿Y si Asahi lo quería?
―Tienes a Asahi
―Somos amigos, ¿No te lo he dicho ya?
―Amigos sexuales querrás decir
El vocalista dejo de sacar el desayuno y lo llevo al pequeño comedor. No quería seguir viéndolo a los ojos ni seguir con esa conversación que no llevaba nada bueno.

¿Cómo poder con eso? Bendita declaración, la más encantadora que había escuchado en la vida. Puso el desayuno en la mesa y se volteó para ir por los platos pero se encontró con Sakura, a pocos centímetros. Sentir el olor a jabón y cigarro lo abrumaba.
―Permiso
―Hyde...
Los ojos de Sakura desprendían preocupación y ansiedad. No quería que hyde lo detestara, quería tenerlo, había sido sincero y quería que lo entendiera. ¿Qué había de malo en eso? Puso sus manos en las mejillas del vocalista, su calidez era embriagadora, esos labios, esos ojos, esas cejas... Lo ansiaba, lo añoraba.
―No me rechaces
Tras esas palabras el baterista unió sus labios con los del vocalista. Un rose, un contacto, una unión. Algo más demandante se convirtió segundos después. Los dos sabían lo que se provocaban, los dos sabían lo que pasaba por sus mentes cuando tenían tal cercanía.

Quiero esto.

Fueron sus pensamientos.




No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥