jueves, 28 de mayo de 2015

Be destined


-Capitulo 6 Celos-

Eran las 9 de la mañana. A esa hora normalmente hyde ya estaba en la sala. Sakura a esa hora debería de estar en la ventana de la sala fumando. El segundo lo estaba, el primero no. No había salido de su habitación desde el beso.
Sakura sentía un poco de remordimiento, se había dicho que no obligaría a hyde a nada… Aunque realmente no lo obligo, él le correspondió. ¿Entonces? No sabía si ir a su habitación y disculparse o dejarlo hasta que decidiera salir. Optó mejor por dejarlo solo, seguramente no quería verlo, no quería incomodarlo. Tomo su celular y apago su cigarro.

―Asahi, ¿Estás en tu casa?
―Lo estoy, ¿Te vienes?.― Le contesto su amigo del otro lado del teléfono
―Ya llego.

Colgó y guardo su celular. Tomo su chaqueta negra y salió del departamento, era lo mejor que podía hacer.
En su habitación no hacía más que dar vueltas. Casi no había podido dormir y se había despertado muy temprano. No tenía hambre y mucho menos ganas de salir de su espacio personal. Escuchaba tras su puerta algunos pasos. Se ponía nervioso de solo imaginar que Sakura entrara en su habitación. Algo que muy en el fondo deseaba, pero no pasó. Cuando estaba decidido a salir e ir a la sala abrió su puerta pero solo quedo entrecerrada. La voz de su amigo lo había detenido.
―Asahi, ¿Estás en tu casa?
Esas palabras le habían enfurecido. Maldito Sakura, ¿Iba a ir a los brazos de Asahi? ¿Y el beso? ¿No significaba nada? Tomo aire profundo y cuando escucho un portazo salió de su habitación. Estaba solo. Se tumbó en el sillón frustrado.
Después del beso estuvo acostado en su cama. Tocándose los labios y recordando las sensaciones que había experimentado. Se apeno el mismo al saber que no le había desagradado. Se había besado con un hombre. ¿Era eso malo? Realmente no lo sentía así, eran… Labios finalmente.
Se volvió a tocar los labios. Se sentía como una adolescente en su primer amor y en su primer beso. Eso no era lo que él tenía planeado para una relación a esa edad. Pero tampoco reprochaba, y tampoco podía estar pensando en una relación cuando había sido solo un beso, de su compañero de banda y novio de otro chico. ¿Eso en qué lugar lo dejaba? Sin duda en uno no muy bueno. Volvió a suspirar. Camino a la cocina y tomo un poco de fruta, ¿A qué hora regresaría Sakura?.
En la casa de Asahi estaban los dos amigos, la terraza era muy agradable para pensar un poco. Como era su costumbre, tomaban una cerveza y estaban en silencio, cada quien en su mundo, al menos hasta que el rubio decidió investigar lo que pasaba.
―¿Y bien? ¿Ya me contaras que hiciste?
―Lo bese.― Dijo tras dar un largo suspiro.― Me correspondió pero al final me alejo, hoy no salió de su habitación como normalmente lo hace, lo jodi, ¿Verdad?
―¿Solo por un beso? Me sorprendes Sakura, eso no te detiene, su hubiera sido algo más... Tal vez te creería esa actitud y hasta te golpearía por estúpido, pero esto no es nada
―Él es delicado, no se merecía...
―¿Un beso? Claro que sí, ese niño también siente algo por ti
―¿Por qué lo llamas niño? No eres tan grande
―Su imagen es de una chica delicada, pero me gusta decirle niño, sus celos son de uno aunque también muñequita estaría bien decirle... Cada que me ve su rostro angelical cambia a uno de te matare, es interesante ¿Sabes? Ya te trata como si le pertenecieras
―Ideas tuyas Asahi
―¿Hoy tienen trabajo?
―No, mañana si
―Listo, vámonos de parranda, invítalos, a los tres y pasemos un buen momento, les daré un tour el día de hoy, levanta tu trasero y vamos a su departamento
―Pero...
―Nada, anda
Asahi era el único que conocía tan bien a Sakura, sabia toda su vida, sus gustos y disgustos, sus aficiones, ambiciones, sus tristezas y enojos, todo. También él era el único que podía tratar con tanta confianza a Sakura, hasta el grado de regañarlo y golpearlo si se lo merecía. Su relación era muy unida, muy personal. Algo que muchos confundían.
El rubio sabía cómo se manejaba el baterista y desde que vio aquella mirada tan cálida hacia el chico vocalista supo que había llegado su hora de enamorarse. Él no se confundía cuando se trataba de su mejor amigo. Sabía que el afeminado le estaba entrando fuerte al corazón y no se permitiría que sufriera, no sin ante saber intentado algo.
Subieron al auto de Asahi, éste ya sabía el camino y llegaron sin problemas y Sakura dudo en invitar a su amigo al departamento, le había dicho a hyde que no llevaría a nadie... ¿Eso incluía a Asahi? Él era su mejor amigo, no una conquista. Se decidió por la suerte y lo llevo con él. De todas maneras Asahi no se quedaría esperando en el auto.
Llegaron al departamento y abrió encontrándose con sus tres amigos. Los tres lo vieron, dos con una sonrisa, uno un poco serio pero en cuanto vieron a Asahi, se sorprendieron.
―Hola chicos, Asahi nos invita a dar un tour por Tokyo, no tenemos trabajo, ¿Verdad Tet?
―No, ¿Enserio nos darás una vuelta Asahi?
―Claro líder, tengo tiempo, vamos traje mi auto
Dos de ellos se levantaron, menos uno. Estaba enojado, porque él se había ido y había regresado con ese rubio y lo había llevado al departamento. El chico de ojos claros lo vio y le sonrió, hyde no le devolvió la acción, no le importaba que notara su incomodidad.
―¿No vienes?.― Le pregunto Ken a su amigo
―No... No tengo ganas pero diviértanse
―Vamos muñequita, tú te vienes con nosotros
―Pero que...
Asahi lo tomo del brazo y lo jalo llevándolo directamente a la puerta, los tres espectadores solo sonrieron y caminaron al auto de Asahi. Era un auto nada despreciable, debería de ganar bien en su banda como para comprar un auto de ese tipo. Asahi vio orgulloso su auto y les dio pase a los cuatro chicos. Cuando todos estaban listos encendió el auto y tomo rumbo hacia algún lugar que fuera del agrado de todos.
―Eso no era necesario.― Hablo el vocalista indignado por haber sido jalado
―Claro que si, querías quedarte y es un lindo día para estar encerrado
Hyde vio a Asahi con enojo. No era posible tanta confianza y energía. Sakura iba a su lado, hablaba con su amigo con total confianza, eso le molestaba mucho. Se dispuso a ver por la ventana, Tokyo era una ciudad enorme y hermosa, la había visitado solo una vez y había cambiado un poco desde entonces.
Las horas con el guía eran muy movidas, no dejo prácticamente que respiraran. Los llevo a muchos lugares y su energía parecía la misma desde que habían salido de su departamento. El chico no disimulaba su atracción por Sakura, se la pasaba colgado de su brazo y su cuello, lo molesto era que el baterista no lo alejaba. Hyde en vez de pasar un buen momento estaba pasando uno malo, sus instintos asesinos tras ver a esos dos crecían. Sakura lo había besado y actuaba como si no hubiera pasado. ¿Era un juego para él? ¡Lo era! Quería golpearlo hasta cansarse.
―Fue todo grandioso Asahi, gracias
Ken estaba muy entretenido con el chico rubio. Su última parada fue el mismo bar en donde conocieron al de ojos claros. Estaban tomando su segunda cerveza y platicaban muy a gusto, a pesar de toda la efusividad del rubio era muy agradable.
―Cuando tengan tiempo lo haremos de nuevo, aún hay más lugares
―Mañana tenemos un concierto, ven con nosotros
La invitación que le había hecho Tetsu no le había agradado en absoluto al vocalista, ¿El también caía en los encantos de ese? Era frustrante.
―Gracias líder, ahí estaré.― Le regalo una enorme sonrisa
―Estoy cansado
Comento hyde dejando la botella de su cerveza vacía en la mesa. Los cuatro lo vieron y dos de ellos asintieron, dieron un último trago y empezaron a levantarse.
―Es hora de descansar, nos veremos mañana
―Claro chicos vayan y descansen.― Le contesto a Ken
―Asahi, tú también te vas, traes auto y no debes seguir tomando
Sakura le quito la botella de cerveza y se la tomo de dos tragos. El rubio hizo pucheros y le dio un golpe en el hombro. De reojo vio al vocalista que los veía con molestia, sonrió por dentro y abrazo a su amigo.
―¿Vienes conmigo verdad?
―¿Qué? Asahi, debo descansar
―Prometo dejarte dormir esta noche
Esa insinuación hizo que los tres los miraran con curiosidad y un poco de pena, el baterista tomo su cerveza y dio su último trago, se levantó junto con su amigo y le dijo algo al oído, solo para él y Asahi después de eso sonrió con un brillo en los ojos. Ante la vista de los demás se veía la complicidad de estos dos.
―Entonces hoy te dejo.― Le dijo a su amigo y revolvió un poco su cabello.― Fue un gran día chicos, gracias
―Nos vemos mañana.― Se despidieron
La insistencia de Asahi divertía a Sakura, sabia porque lo hacía y tampoco lo detenía. Le gustaba ver a su amigo tan feliz. Cuando lo conoció era un chico muy tímido, miedoso y con una autoestima por los suelos. Muchos le hacían burla por su aspecto tan femenino, él no se defendía pues su frágil cuerpo no le ayudaba mucho. Hasta que llego Sakura. Cuando se encontraron en un bar empezaron a hablar, Sakura estaba curioso por esa chica que estaba sola en el bar, claro que se sorprendió al ver que era un chico. Ese mismo día un hombre borracho le había dicho a Asahi que se lo llevaría a la cama y que lo tomaría de todas las formas posibles. El baterista al ver su rostro de pánico sintió la necesidad de protegerlo, sabía que se llevarían bien, con lo poco que habían hablado era suficiente para saberlo desde el primer dia.
Con casi cinco años de amistad aun sentía esa necesidad de protegerlo, aun viendo su notorio cambio. Seguia siendo el mismo chico frágil pero ahora seguro de sí mismo. El haber estado en una banda por tres años ayudo mucho en el cambio. Cuando el baterista tuvo que irse a Osaka no sentía tanto temor de dejarlo solo, seguían hablándose por teléfono y viéndose de vez en cuando, eso duro dos años. Hasta que el de cabello negro regreso.
Sakura tomo la cerveza de su amigo y se la tomo, al momento de escucharlo decir que lo dejaría dormir casi quería romper en risa pero se contuvo. Se paró y vio a su amigo a los ojos antes de acercarse a su oído.
―Si quieres incomodar a hyde, lo estás haciendo bien
Se alejó de su amigo y se sonrieron con la mirada. Asahi se mordía un poco el labio y nuevamente vio de reojo al vocalista, era verdad. Estaba apuñalándolo con la mirada. Dio un suspiro y tras una sonrisa de emoción s despido. El baterista sonriente negó con la cabeza, ese chico lo volvería loco.
Caminaron a su departamento, hablaron un poco de su concierto para el día siguiente. Era siempre emocionante, como si fuera el primero.
Se despidieron y cada quien se fue a su departamento. Hyde por supuesto iba de un humor que mataría a todos y se fue directamente a su habitación. Sakura tras dar un suspiro camino a su habitación, tomo la perilla de la puerta pero negó, tomo la perilla de la puerta de su amigo y entro sin pedir permiso sobresaltando a hyde.
―¿Por qué tu actitud?
―Se toca antes de entrar
―Lo tendré en cuenta, ¿Por qué tu actitud?
Se vieron a los ojos, desafiantes, molestos, curiosos y con una pequeña ansiedad. Hyde sentado en su cama se movió incomodo, ¿Qué contestar? “Creo que estoy celoso de tu amigo.“ No, esa no era una opción. Tal vez el baterista se reiría o le ignoraría... ¿O no? Lo había besado, por algo seria. Tal vez se sentía atraído por el pero amaba al rubio. Esa no era un pensamiento alentador.
―¿Actitud?
―Me has evitado, ¿Es por el beso? ¿Tanto te incomodo?
―Yo... ¿Por qué me besaste? ¡Somos hombres!
―Obviamente
―¿Entonces? Eres...
―Soy bisexual, ¿Tienes algo contra eso? ¿Fobia?... ¿Algo?
―No
―Pues no entiendo tu reacción, te bese, sí. ¿Y qué?
―¿Y qué? ¿Acaso te la pasas besando a todo el mundo?
―No besaría a nadie que no me gustara
Se quedaron en silencio. Que no le gustara. Entonces hyde le gustaba. ¿Era eso? Sakura había dicho ese pensamiento en voz alta y no se arrepintió de que su amigo lo supiera. El vocalista ligeramente apenado aparto su mirada de la de él. ¿Qué decir ahora? Sakura se sentía atraído por él, saber eso le hizo sentir tranquilo.
―No puedes decirle a alguien que te gusta cuando mantienes una relación
―¿Tanto te molesta Asahi?
―¿Molestarme? Podrían dejar sus afectos para lo privado
Sin darse cuenta hyde mostro un poco de sus celos. Sakura sonrió por dentro al ver esa mirada de molestia y pidiendo una respuesta a lo que había dicho. El baterista no dijo nada más. Cerro la puerta de la habitación y camino hacia hyde, éste al verlo se puso tenso y sentado en la cama se hizo para atrás, esta acción solo hizo que Sakura sonriera.
―¿No crees que en vez de prácticamente acostarte en la cama, deberías de salir de ella? Hyde, ¿Aun no te has dado cuenta lo mucho que me provocas? No se si no lo quieres ver o simplemente te de igual
―¿Qué?
Dijo el vocalista en un susurro. Al procesar las palabras de su amigo quiso irse de la cama pero ya era tarde. El baterista había llegado a él y lo tenía aprisionado entre la cama y su cuerpo. Ese momento no era para nada esperado. ¿Qué planeaba hacer el de cabello negro? La mirada de Sakura era profunda, penetrante y deseosa. Hyde sentía un poco de miedo, la situación en la que estaba no era muy relajante. Sus brazos eran prisioneros de las manos de Sakura. Las había puesto arriba de su cabeza. Su amigo estaba a horcajadas en él. Sentía como su corazón latía rápido, desenfrenado y lo sorprendente era que no tenía un miedo malo, estaba asustado pero por que se dejara llevar por la situación.
―Quitate
―No lo haré, ¿Por qué no aceptas tus celos? No es tan difícil decirlo hyde
―No lo estoy
―Es muy fácil leerte, ¿Sabias? Sé que deseas que quien este a mi lado todo el tiempo seas tú y no Asahi
―No es verdad
―Sé que deseas abrazarme tanto como lo hace Asahi
―Que no
Con cada frase que hacia SAkura más se acercaba al cuerpo del vocalista, él se movía inquieto, tratando de quitárselo pero era inútil.
―Sé que deseas otro beso como el de anoche
―Te equivocas
Sakura hizo una pequeña sonrisa, sus labios prácticamente rosaban los de su amigo. Cuando vio que el de abajo no se movía más. Unió sus labios con los de él. Nuevamente sentía ese contacto, esa suave piel. Hyde al principio se movía para alejarlo pero con esto el baterista empleaba más fuerza en el pegando más su cuerpo al suyo. La lengua maestra del pelinegro entro en la boca del otro. Recorriendo con habilidad. Era un idiota, esa maldita seguridad al besar lo abrumaba. El vocalista sin quererlo saco un jadeo, tenía el cuerpo de su amigo muy cerca. Odiaba a su cuerpo por reaccionar con tan poco, ¡Era solo un beso!
―Dime tus sentimientos hyde
―No los hay
Hablaban entre sus labios. ¿No loa había? Hyde solo se quería engañar. Lo cierto era que desde que había visto esos ojos, esa mirada que lo había estremecido le hizo sentir cosas extrañas. Ahora que lo pensaba mejor, por eso se alejaba de él. Por eso quería odiarlo, por eso lo trataba mal. No quería fijarse en lo que verdaderamente pasaba.
―Mira cómo reacciona tu cuerpo hyde, alguien miente aquí ¿Tu cuerpo o tus palabras?
―De... Jame
Los labios de Sakura descendían por su cuello, repartió pequeños besos y mordidas. Se llevó una mano a la boca para ahogar un suspiro. Ni se había dado cuenta de que le había soltado. La lengua del baterista era hábil, lamia su cuello con ansiedad. Sus manos pasaban por debajo de su playera, acariciaba su tersa piel.
―Saca las manos.― Se quejó enseguida
―Continuare hasta el final si no te sinceras
―¿¡Que?!
Los dedos del baterista aprisionaron sus pezones y soltó un quejido. Dolía, la presión que hacía en ellos dolía pero también... ¿Cómo diablos podía sentir placer? Se mordió el puño de su mano, no podía ser posible que su cuerpo estuviera reaccionando ante eso.
―Sakura...
Más que un reproche sonó como un suspiro ansioso, ¿De dónde había salido esa voz? Se maldijo internamente.
La boca de Sakura besaba el cuello de su amigo, sus dedos torturaban sus pezones, en ese momento no pensaba. No quería hacerlo. Necesitaba que hyde admitiera por lo menos sus celos. Lo necesitaba oír. Cuando escucho su nombre en un jadeo de hyde su piel se erizo. Esa voz de excitación que había escuchado en vez de alejarlo lo detenía más. Quería seguir sintiendo esa piel, quería seguir escuchando esos suspiros.
―Sa... Kura... Está bien
―¿Está bien qué?
Subió a sus labios. Ese dulce sabor lo hacía agonizar. Absorbió cada suspiro del vocalista, cada quejido, cada palabra que intentaba decir. Su boca era cálida y húmeda. La recorría con su lengua, quería recordar cada parte de esa zona antes de que se alejara.
―¡¡Si son celos!!
Grito hyde cuando sintió la rodilla del baterista entre sus piernas, esta empezaba a ejercer presión en su entrepierna que bochornosamente empezaba a despertar. Sakura se detuvo por completo, maldiciendo las palabras que había dicho antes, el pararía cuando lo aceptara. Lo había hecho. Le dio un corto beso más y lo vio a los ojos, el hermoso rostro de su amigo estaba rojo y sus labios delirantes también, una escena exquisita.
―¿Era tan difícil decir eso?
Se alejó de su amigo y camino un poco para despejarse. Tenía que alejar el momento o volvería a aprisionarlo. Hyde se sentó en la cama, abrumado, deseoso, confundido, molesto y sorprendido por sus palabras. Sentía mucho calor y estaba seguro de que su rostro estaba rojo.
―No me dejaste otra opción, fue obligado a decirlo
Se atrevió a decirle a su amigo quien volteo con una peligrosa mirada. Leía deseo en ella. Se removió en su lugar ansioso y apenado.
―Si claro
El baterista no presto atención a las palabras de su amigo. Lo vio sonrojado, acalorado, ansioso e inquieto, sabía bien que su cuerpo había reaccionado ante sus caricias, hyde no le era indiferente y con eso se conformaría, por el momento.
―Tu cuerpo no dice lo mismo que tus palabras y sinceramente, prefiero creerle a tu cuerpo.
Le dijo al vocalista antes de salir de su habitación con una gran sonrisa.





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Un abrazo ♥