Estoy en un crucero, voy por las islas de Japón, este viaje ha estado interesante, muchos lindos paisajes... Lo que más me ha llamado la atención aquí es que... He conocido a muchos chicos guapos pero hay uno en especial que no puedo sacar de mi cabeza, lo conocí mientras comía un pequeño postre en el restaure del crucero, de pronto mire hacia un lado y lo vi ahí sentado comiendo una rebanada de pastel, tenía unos hermosos ojos brillantes, piel clara y cabello negro un poco largo, cuando lo veía él de pronto se dio cuenta que lo hacia y me sonroje, baje la mirada a mi postre pero el seguía mirándome, lo sentía y no sabía qué hacer así que me levante de la mesa para irme pero él se levantó y se acercó a mí, no supe que hacer, sentí como mis mejillas se pusieron rojas, quise alejarme pero el tomo mi brazo, me sorprendió y lo mire, el simplemente sonrió y después de ese simple cruce me fui del lugar, salí a mirar el mar, no podía sacar a aquel chico de mi mente, cada vez que miraba el mar podía ver aquellos hermosos ojos, no podía olvidarlo, era tan perfecto...
Fui a mi habitación a cambiarme y tome un libro para ir a la alberca, cuando llegue me recosté en un camastro para tomar el sol, tome el libro y comencé a leer. Minutos después sentí una mirada, baje el libro y mire hacia la dirección que sentía esa intensidad y ahí estaba el, justo enfrente de mí. De nuevo esos hermosos ojos y ese hermoso cabello siendo movido por el viento.
-Hola.- Me dijo sonriente, su voz era muy amable
-Hola.- Respondí un poco nerviosa
-¿Puedo hacerte compañía?.- Sus ojos brillosos realmente me daban nerviosismo
-Ummm claro.- Conteste
Él se sentó en el camastro de a lado y se puso unos lentes oscuros, tomo el sol por unos diez minutos, yo seguía leyendo mi libro y como estaba muy entrada en la historia no me di cuenta de que el me veía, nuevamente esa mirada intensa me desconcentro.
-¿Sabes? Eres una chica muy hermosa.- No pude evitar sonrojarme ante ese comentario
-Bueno... Gracias.- No supe cómo actuar ante esa situación
-¿Vienes sola?.- Ante esas palabras sentí un leve estremecimiento
-Depende.- Dije viendo hacia la alberca
-¿Depende?
-Sí, depende de tus intenciones, es decir, si eres un chico malo puedo decirte que vengo acompañada, si eres un chico bueno puedo decirte que vengo sola.- Lo escuche reír con ganas, voltee a verlo, su mirada brillante me hacían sentir mucho nerviosismo
-¿Y tú como me vez? ¿Chico bueno o malo?.- Hizo una enorme sonrisa, era un engreído, pero un sexy engreído, no lo podía negar
-No puedo decirte cómo es que te veo, podría decirte que luces como un chico malo ya que eres un engreído pero también hay engreídos buenos
-Soy un engreído bueno
-¿Cómo porque debería de creerte?.- Le dije bruscamente
-Porque quiero cortejarte antes de llevarte a la cama, si fuera chico malo te llevaría a la cama sin cortejarte, así de simple.- Dijo tan comúnmente que ni sentí sus palabras hasta que las analice después de unos segundos
-¿Llevarme a la cama?.- Pregunte indignada.- ¡¿Estás pensando en llevarme a la cama imbécil?!.- Él se rio de una manera tierna
-¿He dicho eso? Bueno, es mejor ser sincero ¿Qué no?
-Eres un estúpido.- Le dije molesta, tome mi toalla y mi libro y salí rápido del área de albercas, camine un poco antes de que él se pusiera frente a mi
-No me lo tomes a mal, solo bromeaba... Pero no bromee con lo de ser sincero, te he estado observando desde el primer día que empezó el crucero.- Sonreía
-¿Primer día?
-Sí, y ya va una semana desde que empezó el crucero, ¿Te das cuenta todo lo que te he estado observando? Es mucho tiempo y sin embargo hasta ahora te hablo, no seas cruel
-Yo no te pedí que me observaras
-Tienes razón, fui yo el que se castigó desde el principio, solo que ya no puedo solo verte, necesito más, hablar contigo, disfrutar de tu compañía
-¿Eres un violador psicópata o algo?.- Pregunte sinceramente
-Nada de eso y si lo fuera, estamos en un barco, bien podrías ir corriendo con el capitán y delatarme.- Su respuesta me pareció buena y no pude evitar sonreír.- Soy Hyde.- Estiro su brazo y abrió su mano para que la estrechara, dude un poco pero al final cedí
-Soy __.- Dije firmemente y nos dimos un apretón de manos, como todos unos adultos.
Pasaron los días, para ser exactos dos semanas, el crucero era un viaje de seis meses pero hacia parada a la mitad, en donde yo me quedaba. Rogaba porque él se bajara en la misma estación que yo pero eso aún no lo sabía.
En esos días de haber estado interactuando con Hyde me di cuenta de que en verdad era un chico bueno, era demasiado dulce y amable, hablábamos por horas, nadábamos juntos, comíamos juntos paseábamos juntos, el al igual que yo había ido solo al crucero, nos hacíamos compañía, una dulce compañía, en esas dos semanas nos hicimos cercanos, era poco tiempo aun pero yo lo sentía como un gran amigo.
Desde que me despertaba estaba atenta a mi celular, siempre, cada mañana tenía un mensaje de el con sus típicos "Buenos días hermosa" "¿Cómo amaneciste?" "El sol ya está esperando por ti" y ese tipo de cosas, me encantaba, con esos simples detalles me fue conquistando, poco a poco hasta que al mes de conocernos me di cuenta de algo.
Estaba enamorada.
Si, en un mes me enamore, me enamore de verdad. Ya no podía pasar mucho tiempo sin él, tanto así que a veces dormíamos juntos, solo dormíamos. Abrazados, en su cama o en mi cama, solo eso, abrazados hasta el amanecer. No sé si fue porque en el crucero no tenía más compañía o que pero yo lo sentía como alguien indispensable en mi vida, realmente así era. A diario nadábamos, desayunábamos, caminábamos y cenábamos juntos, platicábamos todo el día, a veces estábamos juntos las 24 horas del día o por lo menos 17 horas juntos y eso por todo un mes... Creo que no era tan loca la idea de haberme enamorado y más de un chico tan dulce y lindo conmigo. Porque lo era, su lado engreído seguía con el pero muy lejano, ahora su personalidad era dulce, amable, divertida, maravillosa.
-El día de hoy hace un poco de frío ¿No crees?.- Me dijo el mientras estábamos acostados en unos camastros, claro, no con ropa de alberca
-Sí, desde hace rato lo sentí.- Conteste viendo al cielo, paso sus manos por mis brazos y me estremecí, un simple rose despertaba a mis mariposas, con una simple mirada
-Estas fría.- Me dijo con una voz suave.- Vamos por un suéter
-Que flojera, está muy lejos mi habitación.- Dije sin ánimos, estaba disfrutando de ese momento, no me importaba el frio
-Tu habitación está lejos, la mía no, vamos te prestare un suéter, no quiero que enfermes.
Me tomo de las manos e hizo que me levantara, me atrapo en un abrazo y pude disfrutar de su calidez, empezamos a caminar tomados de la mano, su piel tan cálida y suave me hacía sentir feliz y segura. Fuimos a un piso más abajo del que estábamos y pasamos por un largo pasillo, su habitación estaba hasta el fondo y era una de las mejores según veía, la mía no era tan buena.
Entramos a su habitación y cerré la puerta mientras el buscaba un suéter, vi por su ventana, estaba cayendo la noche y el frio se sentía más. Distraída por la vista sentí que pasaba un suéter por mi cabeza, deje que me abrigara y metí mis brazos, el suéter, me quedo un poco holgado pero me gustaba, más por su olor, tenía su perfume, no pude evitar olerlo y cerrar los ojos cuando él no me veía.
-¿Que quieres que hagamos? ¿Tienes hambre? Podemos ir a cenar
-Ummmm, aun no tengo hambre.- Conteste mientras me sentaba en su cama, él se sentó a mi lado
-Yo tampoco.- Me dijo abrazándome, yo me acurruque entre sus brazos
-Quedémonos aquí, hace más frio allá afuera
-De acuerdo.- Me dijo y nos acostamos en la cama.
Pasamos un rato abrazados, sin decir nada, teníamos varios ratos así, en silencio, solo con el palpitar de nuestros corazones pero era un silencio agradable y cálido, una de sus manos estaba en mi cintura, la otra acariciaba mi cabello, me sentía relajada. Mi cabeza reposaba en su pecho, una de mis manos estaba en su estómago, podía escuchar sus latidos, amaba esos momentos pero a la vez no porque me ponía a pensar en cuando terminara el crucero ¿El terminaría el crucero donde yo? ¿Que pasaría después de eso? ¿Nos volveríamos a ver? ¿O ya no? ¿Y si él iba a un lugar más lejano que yo? Esas preguntas me mortificaban y me hacían sentir triste, me hacían desear que el tiempo de detuviera y también me hacían desear otra cosa... Algo que entre amigos no podía ser, algo que tal vez arruinaría nuestra amistad pero es que yo lo amaba, estaba segura y no quería despedirme de el sin tener todos los recuerdos que pudiera de nosotros, ese deseo me hizo dejar de pensar y dejarme llevar por mis sentimientos, ese momento fue en el que menos me reconocí.
-Hyde... ¿Puedo preguntarte algo?.- Le dije viéndolo a los ojos
-Claro, dime
-Si te pidiera que me des todos los recuerdos que pueda tener de ti, ¿Me los darías?.- El me vio curioso, sus ojos no mentían y estaba confundido
-Si eso te hace feliz claro que si.- Me dijo sonriente, sabía que decía la verdad
-Entonces... ¿Puedes hacerme el amor?.- Dije con valor, sus ojos se agrandaron, yo no dejaba de verlo, sus ojos poco a poco tomaban seriedad
-¿Sabes lo que me estas pidiendo?.- Pregunto aun con ternura
-Lo sé muy bien.- Dije lo más segura que podía.- Y eso me haría feliz.- Le dije para que recordara sus palabras de hace un momento 'Si eso te hace feliz claro que si'
-Será un hermoso recuerdo.- Sus palabras resonaron en mi mente y su sonrisa tan llena de cariño se gravaron en mis recuerdos más valiosos.
Se movió un poco de la cama, me vio a los ojos y acercándose poco a poco a mí me beso, sus labios eran más suaves de lo que imaginaba, suaves y tersos. Un pequeño rose provoco que mi corazón saliera desbocado, nos besábamos más profundamente, perfectamente.
Sus manos acariciaban mi cabello, mis manos estaban en su cuello. Su beso era tierno y a la vez posesivo, me encantaba esa sensación, de un momento a otro deje que su lengua entrara en mi boca, esa nueva sensación me agrado mucho, nuestras lenguas jugaban y se presentaban, sus manos empezaron a acariciar mi cintura, a meterse por el suéter y a quitármelo lenta y tiernamente, yo me dejaba llevar por él, sus ojos me hipnotizaban, ese momento estaba siendo mágico y perfecto para mí.
Sus besos suaves no me dejaban, mis manos acariciaban tímidamente su espalda y de repente vi como él se alejaba para quitarse la playera, su torso desnudo hizo que me ruborizara, lo había visto muchas veces así en la alberca pero esta vez estábamos en una situación más íntima, mi rubor salió a la luz inmediatamente, el mismo puso mis manos en su pecho y nerviosa acaricie mientras nos besábamos, baje mis manos a su estómago, sentí como su piel se estremeció, sus manos me quitaron la blusa y viéndonos a los ojos nos acariciábamos, solo eso necesitábamos para transmitirnos lo que sentíamos, no era necesario hablar.
La habitación ya estaba más oscura, solo nos acompañaba una pequeña lámpara de cama, alumbraba lo suficiente para ver nuestras siluetas y vernos a los ojos, lo que más nos importaba. Mi pantalón fue sobrando conforme pasaba el tiempo, su pantalón también fue sobrando y la ropa en si en poco tiempo desapareció.
Nuestros cuerpos estaban desnudos, piel con piel, nos acariciábamos con cada movimiento, mi corazón latía delatando mi nerviosismo. Nuestros labios ya se conocían, nuestros besos ya encajaban sin error alguno, nuestro sabor era familiar de un segundo a otro. Entre esos besos sentí como el entraba en mí, si, ese momento fue lleno de maravillas, dolor, placer, estremecimiento, confusión, anhelo... Ese momento fue hermoso para mí, hermoso porque estaba siendo tomada por primera vez. Ese momento de unión entre nosotros fue la primera vez, el, mi amigo, le estaba regalando mi más preciado tesoro al chico del que estaba enamorada.
Empezamos un vaivén, una danza en donde los dos disfrutábamos, enloquecíamos y desvanecíamos, él se adueñaba de mí, de mi cuerpo, de mi voluntad, yo como un títere entre sus manos me dejaba llevar sin importarme nada más hasta que unos sonidos provenientes de nuestras gargantas salieron como rugidos, el calor inundo la habitación, podría jurar que el sol estaba a centímetros de nosotros, un calor intenso nos cubrió y un destello en mi mente salió disparado, de pronto mi respiración agitada y mi corazón a mil por hora empezaron a bajar de intensidad, mis extremidades se sentían pesadas, me sentía agotada.
Los dos descansamos abrazados en su cama, cubiertos por una leve sabana. Puse mi cabeza en su pecho y cerré mis ojos, disfrutando de su aroma.
-Me has hecho muy feliz, gracias por este recuerdo.- Le dije en voz baja
-Un recuerdo invaluable para mi.- Dijo el besando mi frente.- Gracias.- Y eso fue lo último que escuche, el sueño me había vencido.
Al día siguiente nos despertamos un poco tarde, yo aún estaba abrazada a él, nos dimos los buenos días y pasamos el día normal, como si no hubiera pasado nada. Solo podía sentir mi amor aún más grande e intenso por él, él por su parte era más cuidadoso y atento conmigo, así jamás me lo podría sacar de la mente, su amabilidad me lastimaba. Tal vez había cometido un error al haberme entregado a él, aunque sinceramente, no me arrepentía de haberlo hecho.
Pasamos una semana más en el crucero, en esa semana no hubo ningún beso más que de amigos, beso en la frente y mejilla, abrazos pero nada más, no tocamos el tema de aquella noche y preferí que así fuera, ese recuerdo lo guardaría por siempre, como un secreto entre él y yo, nada más.
El día final estuvimos todo momento tomados de la mano, mi equipaje ya estaba listo, esperando a ser bajado del barco. Sí, él seguiría su viaje, le quedaban tres meses más de camino y yo no estaría más con él. Cuando llego el tiempo de que bajara mi corazón se detuvo. Caminamos en silencio a las escaleras para bajar del barco. Nos vimos a los ojos y nos decíamos todo, estábamos tristes y desolados, tal vez jamás nos volveríamos a ver o tal vez sí, no lo sabíamos y esa incertidumbre nos quemaba a fuego lento.
Pasamos unos minutos solo viéndonos a los ojos, disfrutando de esa última calidez, de una última sonrisa, de un último contacto. Yo no aguante más y lo abrace, me aferre a él lo más que pude y él se aferró a mí, su aroma lo inhale lo más que pude para así llevarme de recuerdo de su olor, el beso mi cabeza, después beso mi frente. Tomo mis mejillas entre sus manos y sus labios se encontraron con los míos.
Un beso tierno y amoroso, suspire profundo y sentí como mis lágrimas resbalaban por mis mejillas, el las limpio con sus dedos y repartió besos por mi rostro, eso me hizo sonreír un poco pero no quitaba la gran tristeza y vacío que sentía, me volvió a besar y estas vez disfrute más de ese beso, me llevaría el recuerdo de su sabor, de su calidez, de su rose, me llevaría gravado cada detalle de sus labios y de su mirada, de sus besos, de su aroma, de sus manos y sus abrazos.
Nos alejamos de aquel beso y una nueva mirada triste nos envolvió.
-Han sido los tres mejores meses que jamás he tenido, gracias.- Me dio una sonrisa llena de ternura
-Tres meses maravillosos.- Conteste con ganas de llorar.- Gracias por todos los recuerdos que me has dejado
-Pase lo que pase vivirás siempre en mis recuerdos, hermosa __.- Beso el dorso de mis manos y me sonrío nuevamente.- Gracias por todo
-Hyde...
No pude decir más, las lágrimas se apoderaron de mí y un nudo en mi garganta creció sin detenerse. Escuche que un alta voz decía que era hora de volver a partir. Hyde me dio un último abrazo, un cálido y fuerte abrazo. Lo disfrute como si fuera mi última energía, mi último alimento. Le di un último beso y diciéndole adiós con la mano baje del barco, cuando pise tierra lo vi desde abajo, el me veía con esa mirada profunda y brillante, ese enorme trasporte marítimo empezó a moverse, podía sentir que mi vida se iba con aquel chico, con aquel chico que me había enamorado como a una loca, mis lágrimas empezaron a salir sin parar, me sentía desesperada, el nudo en mi garganta no me dejaba respirar, llore como jamás lo había hecho, una parte de mí se estaba yendo y no volvería a verla, estaba sufriendo terriblemente, un enorme vacío se había instalado en mi pecho y nunca se iría de ahí, estaba segura.
El barco se alejó hasta el grado de no ver más la silueta de aquel ser humano que me hizo tan feliz por tres meses, los mejores meses de mi vida.
Lo más feliz que he sido en mi vida.
Hasta ahora no he sido tan feliz como aquel entonces, jamas me volví a subir a un crucero, jamas volví a aceptar a un chico con solo cruzar unas palabras, jamas volví a sentir lo que sentí con él... Ese sentimiento tan intenso no lo volví a experimentar y cuando lo experimente fue de una manera con emoción y mucho más sufrimiento.
Tres meses después de haberlo visto por última vez en aquel barco recibí un mensaje suyo...
"Buenos días preciosa, espero que estés muy bien y sigas disfrutando de la vida, tanto como lo hacías en el crucero. Espere hasta ahora para contactarme porque necesitaba decirte algo. ¿Sabes? Desde que te vi sabía que tú eras la chica indicada para mí y no me equivoque. Lo fuiste, te amé como un loco y eso no pude decírtelo a los ojos, no quería que nuestra amistad se rompiera por un sentimiento que no podía ser. Yo estaba consciente de que tu tal vez sentías lo mismo por mí pero tampoco lo dije, no quería lastimarte más. Aquella noche, aquella noche en donde nos entregamos fue mágica y perfecta, fue nuestra primera vez, una hermosa y única primera vez. No sabes cuánto deseaba poder decirte todo esto, no sabes cuánto desee bajarme del barco contigo y estar juntos lo poco que pudiéramos disfrutar, no sabes cuánto desee poder pedirte que te quedaras los tres meses más de viaje pero no me atreví, no quise ser egoísta. No quise quitarte meses de tu vida para estar conmigo porque... Yo tome ese crucero para poder cumplir uno de mis sueños, siempre había querido estar en un barco y disfrutar por meses y lo cumplí llevándome una grata sorpresa al encontrar el amor, ese viaje fue para alejarme de todo lo que un día fue mi vida y relajarme, disfrutar de lo poco que pude haber disfrutado. Mi viaje ha terminado hoy y he llegado a una hermosa casa de campo en donde planeo esperar mi último día. A veces así es la vida, larga o corta, no me arrepiento de nada de lo que hice, al contrario, no sabes cuánto bendigo el día en que me decidí hablarte, esos meses fueron los mejores, mejor forma de despedirme de este mundo no pude haber tenido. Querida amiga, querida novia mía aunque nunca lo supieras, lo fuiste y lo seguirás siendo. Disfruta de la vida y por favor, esos recuerdos que tuvimos guárdalos con mucho cariño así como yo los guardo, como un tesoro invaluable. Esos recuerdos me han hecho sonreír a pesar de todo, gracias por quedarte gravada en mi mente y en mi cuerpo, gracias por toda chica hermosa del crucero. Me voy feliz con tus recuerdos y por favor, no llores más por mí, la última vez me destrozaste por completo, ver tus lagrimas no lo soporte, ver tu tristeza fue lo peor que me ha pasado. Solo quería que supieras mis sentimientos, solo quédate con lo bueno de este mensaje, así como con lo hermoso que vivimos mientras estábamos en el mar… Siempre estrás en mis pensamientos y en mi corazón, por lo menos hasta el último día… Y puedo asegurar que después de esta vida seguiré pensando en ti."
Ese mensaje de despedida me dejo muerta en vida, ese chico era importante en mi vida y no lo volvería a ver. Nunca, estaba segura y si tenía alguna mínima esperanza esta se desvaneció junto con él. Ahora solo tengo su recuerdo, un hermoso y perfecto recuerdo.
En mi corazón y en mis pensamientos él sigue viviendo, con esa hermosa mirada brillante, con ese cariño y ternura con la que en un pequeño y rápido mes, sin imaginarlo, me enamoro.
|- FIN -|
u.u </333333 hermoso & trágico amor... ♥
ResponderBorrarSupuestamente es anonimo pero pero ya sabes que Rocio pronto llegara.....
ResponderBorrarY sobre tu historia.... me hizo llorar en la mitad hasta el final nunca crei que el supiera cual seria su final....Te luciste mucho mas ay que tristeza u.u
Yo ya habia leido en el libro "The Hyde" que uno de sus sueños mas grandes era darle la vuelta al mundo en barco. Lei primero tu fic y fue como si hubieras adivinado el pensamiento de Hyde. Me han gustado mucho tus fics porq narra. cosas q de verdad podrian pasar y eso incita un tanto a la ensoñacion que tanto nos gusta a las Hydeist. Pero... si claro q hay un pero, eres muy crueeeeel! En uno de los fics mataste a Hyde! en este se despiden para bo verse nunk mas... y eso q he leido apenas los oneshot. Miedo me da leer fics mas largos, enamorarme de la historia y que luego me dejes caer un yunke de crueldad en la cabeza T____T Ya no seas tan mala con Hyde y las protas pleasee
ResponderBorrarAtte:
jNMK
Gracias por tus comentarios! ♥
BorrarMe alegra conocer a nuevas lectoras y bueno, para que no sufras más te dire que solo son esos dos one shots tristes, los demás son puro amor, sufrimiento y felicidad :3
No tengas miedo, te gustaran, sufrirás un poco tal vez pero después habrá cosas felices, ya me irás conociendo, no soy tan cruel, tampoco me gusta que las historias de hyde terminen tristes u,u
Saludos ♥ !!
Me tienes súper entretenida con tus one shots, y este es el que más me ha gustado de los que he leído hasta ahora. Es muy bonito y triste. Ese mensaje de despedida fue directo al corazón. </3
ResponderBorrarMe has sacado unas lagrimitas. wow, pero bueno nadie me mandó a leer de nuevo ese mensaje de despedida haha
ResponderBorrarAwwwwn :")
BorrarGracias por tus comentarios.
Y si... Es un one shot triste... Yo sentí feo mientras escribía uu