sábado, 4 de octubre de 2014

Words of Love

-Capitulo 22 Hydeaway-

Un miedo terrible se apodera de mí, sé que este hombre es capaz de cualquier cosa y viene a mi mente todo lo que me decía antes, estoy consciente de lo que él quiere de mí, de lo que siempre ha querido de mí, sus ojos me lo dicen perfectamente, su mirada a mi es depredadora, tengo mucho miedo por mi bebé, no puede pasarle nada.
-Luces hermosa querida,- me sonríe y da pequeños pasos hacia mí, quiero alejarme pero no puedo, estoy en medio de una cama y con las manos atadas, mi pancita no me ayuda mucho,- ¿Sabes? He estado al pendiente de ti
-¿Por qué me haces esto?,- logro encontrar mi voz,- ¿Dónde estamos?
-En algún lugar del mundo,- sonríe,- en estos últimos meses he estado observándote, si no cuento mal, te fuiste como por tres meses o cuatro con un chico que no es tu esposo, ¿Qué paso con ese engreído?
-Nada que te importe,- se ríe el imbécil
-Yo mismo le dije que se cansaría de ti y acerté, ahora lo veo con una mujer mucho más atractiva que tú y se ve que esa mujer si complace,- hace media sonrisa,- hasta la ha dejado embarazada y por lo visto tú lo estas de ese chico que parece chicle contigo, ¿Otro “amigo de tu jefe”?,- usa comillas con sus dedos
-No entiendo tu tono Yuto
-La última vez me dijiste que el engreído ese era un amigo de tu esposo y mira, terminaste casándote con él, ahora supongo que este nuevo también es “amigo de tu jefe”, hay querida, ¿Es el él padre? ¿O a cuantos te has tirado?
-Yo no me ‘tiro’ a nadie, no soy como tu…
-¡Hey! Cuidado con tus palabras porque si eres lista sabrás quien tiene el poder de todo aquí,- frunce el ceño y su mirada se ha endurecido más
-¿Qué quieres de mí?
-Sabes que quiero de ti, sabes lo que he querido siempre de ti,- se acerca más
-Estoy embarazada Yuto…
-Eso no es impedimento para que te tome,- me mira fijamente,- al contrario, luces… Fantástica __, el embarazo te ha hecho bien,- llega a mí y se sienta a mi lado
-Por favor no lo hagas… Nos puedes lastimar,- trato de alejarme pero pasa uno de sus brazos por mis hombros
-No lastimare a nadie si eres dócil conmigo querida,- dice en mi oído y muerde un poco mi oreja
-No lo hagas,- el temor empieza a invadirme y la voz me deja
-No entiendo __, ¿Por qué te acuestas con otros hombres y conmigo no?,- toma mi barbilla para que lo mire
-Por… Porque… Tú eres brusco,- alejo mi rostro del suyo
-¿Entonces ellos fueron tiernos?,- hace una pausa,- está bien, estoy dispuesto a serlo por lo menos dos veces, después de eso ya será a mi manera,- ¿Por lo menos dos veces?…,- y cuando lo hagamos como me gusta, verás que hasta se hará tu forma favorita
-¿Cuánto piensas tenerme aquí?,- pregunto aterrada
-Por supuesto que mucho tiempo querida, ¿Sabes? No me había dado cuenta de que en verdad te tengo cariño y por eso mismo te deseo como un loco, dicen que cuando tienes sexo con la persona que quieres es lo mejor que puede haber, quiero comprobarlo,- me da un corto beso en los labios e inmediatamente me alejo
-¡No puedes tenerme secuestrada Yuto! Estoy embarazada, mi bebé necesita cuidados,- empiezo a desesperarme
-Se perfectamente que estas embarazada, ¿Cuántos meses tienes?
-No te importa,- contesto brusca
-Cuida tus palabras,- toma fuerte mi barbilla para que lo mire
-Casi ocho,- contesto con miedo
-Un mes más y nacerá, no hay problema, después de eso tu bebé estará con su padre y tú obviamente te quedaras conmigo,- sonríe de oreja a oreja y me obliga a un beso en los labios, dios tengo mucho miedo ahora, ¿Alejarme de mi bebé? No, eso no por favor
-Por favor no me alejes de mi bebé,- logro decirle entre nuestros labios
-No puedes quedarte con él, yo solo te quiero a ti,- sigue con el asqueroso beso
-No seas cruel Yuto,- una lagrima rueda por mi mejilla, él lo nota y se aleja, me observa y limpia la lagrima, sonríe y me da un pequeño beso
-Lo siento querida pero tú y yo podemos tener los que quieras,- sonríe, este hombre se ha vuelto loco
-Pero yo quiero a este bebé
-Lo olvidarás,- me abraza un poco fuerte, no quiero esto,- iré a hacer algo para cenar, desde ayer no comes,- se levanta de la cama
-¿¡Qué?!,- digo alarmada,- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
-Ummm, veamos, desde ayer por la tarde,- se rasca la cabeza,- lo siento se me paso un poco la dosis del líquido que provoco tu desmayo,- camina a la puerta,- en un rato vuelvo querida
Sale de la habitación y suspiro un poco aliviada pero con un poco de terror, este hombre me quiere tener secuestrada por siempre y me quiere alejar de mi bebé, no quiero eso, es demasiado cruel, trato de moverme pero no puedo, solo logro quedar más acostada en la cama, la adrenalina se apodera de mí y empiezo a llorar el temor porque le pase algo a mi bebé es enorme, es el fruto de Hyde y mío, de nuestro amor y no pueden quitármelo, siento de repente como se mueve en mi interior, está un poco inquieto, tranquilo mi pequeño, mamá te protegerá siempre.
Pasa como una hora y aparece Yuto con una mesita de cama con dos platos de comida y jugo, me ayuda a incorporarme y se sienta a mi lado, pone la mesita entre nuestras piernas y me sonríe.
-Sé que siempre te ha gustado mi comida querida, así que, comamos,- dice emocionado y se echa el primer bocado a la boca, lo observo y el me voltea a ver,- ¿Qué pasa?
-No puedo comer,- imbécil
-No te desatare las manos, yo te doy de comer,- toma mi tenedor y pone un poco de pasta, la acerca a mi boca y me volteo
-Puedo comer yo sola Yuto
-No me arriesgare querida, así te tengo dócil
-No haré nada estúpido en mi estado,- subo mis manos atadas,- ¿Por favor? Que tengo hambre,- con lo último sonríe y acepta mi petición, ya con mis manos libres tomo el tenedor, se lo podría encajar en los ojos y salir corriendo
-Haces algo estúpido y tu bebé pagara las consecuencias,- su mirada me dice que lo haría, olvido mi lado asesino, mejor pensare en otra cosa cuando este dormido
-No haré nada,- tomo un bocado, realmente tengo hambre y por mi bebé debo de comer, sé que este hombre no será tan estúpido como para envenenarme sin antes haber tenido lo que quiere después de unos días
-Buena chica,- me sonríe y seguimos comiendo mientras vemos una película
Pasa un rato más, pido un plato más de comida, necesito comer bien por mi pequeño y Yuto me lo da gustoso, terminando de comer y él decide que estemos en la cama viendo la t.v mientras que me abraza, afortunadamente solo me abraza, no intenta nada más, tal vez su partido de béisbol lo atonte o algo así lo cual agradezco, pasamos como hora y media de esta manera, ya son las diez de la noche y vuelve a la realidad, se levanta de la cama y me observa, ahora tengo miedo.
-Bueno querida,- se sube a la cama y se acerca a mí para besarme, toma mis mejillas lo cual me impide alejarme
-No lo hagas por favor,- trato de quitar su beso pero no puedo
-Sabes que te deseo, seré gentil si así lo quieres, ya te lo dije,- intensifica más su beso
-Pues no estás siendo gentil,- logro decir, baja la intensidad y besa más tranquilo ¿En verdad hará lo que dijo? ¿Ser tierno? Ni así lo quiero
-Las primeras veces tú podrás pedir y se te dará, lo demás será como yo quiera, así que no dejes ninguna petición en el aire,- sigue besando tranquilo, recorre mi boca, muerde levemente mis labios, sus manos acarician mis mejillas, me acomoda un poco, mi pancita le estorba, quiero darle una patada pero mi pequeño sufrirá las consecuencias, sé que lo hará
-Hoy no por favor, me siento débil por la droga que me diste,- se aleja un poco
-No empieces __,- me ve duramente
-No soy la culpable de que me hayas drogado más de la cuenta,- me atrevo a decir y el suspira acostándose a un lado de mi
-De acuerdo, solo porque te quiero al cien en nuestro primer encuentro, así interceptaras más las sensaciones,- suspiro aliviada
-Gracias,- digo y el separa de la cama levantándome con él
-Ve al baño y de ahí dormimos, ya sabes, cuidado y haces algo estúpido,- toca mi pancita
-Lo sé,- digo en un susurro
Camino al baño y entro aterrada, lavo mi boca y me meto a bañar, quiero hacer tiempo para pensar ¿Daigo estará buscándome? ¿Tendrá idea de lo que me paso? ¿Tendrá idea de quién es el que está detrás de todo esto? Mis lágrimas salen otra vez, acaricio a mi bebe, tranquilo Daigo nos encontrara, tu papá no lo creo tu media hermana nació hace unas horas y tiene que estar con ella porque su madre es una perra que no creo que sea tan maternal pero al menos ¿Estará preocupado por nosotros?.
Media hora después salgo del baño y veo a Yuto acostado en la cama atontado con la t.v, camino lentamente hasta que él me dice que me meta rápido a la cama, sin dudar le obedezco y en segundos me encuentro debajo de las sabanas y a su lado.
-Descansa todo lo que puedas querida, te quiero bien revitalizada
Me da un beso en los labios y apaga la t.v para que durmamos, sin poder pegar los ojos pienso en alguna manera de poder salir de aquí, la única manera que encuentro es que Daigo me encuentre o que planee algún escape pero cualquiera de mis actos son peligrosos para mi pequeño y no soy estúpida para arriesgarlo, horas después Morfeo me cubre con su manto y caigo en un sueño profundo.
Me despierta una voz molesta.
-¡Pedí vacaciones maldita sea!. No tengo porque ir. ¡Vale una jodida mierda!. Sé que soy el gerente. Carajo no. Está bien. Llego en la tarde
Abro mis ojos y veo a Yuto como alma que se lo lleva el diablo caminando de a lado a otro por la habitación, me muevo un poco y enseguida me ve y se acerca a mí.
-Ya está el desayuno, lo traeré,- me besa y se va
Desayunamos en silencio, por alguna razón está molesto pero no conmigo o eso creo, comemos despacio y pasa una hora, veo el reloj y son las diez de la mañana, cuando terminamos de comer se lleva los platos sin decir nada, yo voy al baño y cuando regreso él está vestido de traje y sentado en la cama.
-¿A dónde vas?,- me quedo parada lejos de él
-Surgió algo en el trabajo y tengo que ir
-¿Regresas temprano?,- podría escapar…
-No, hay unas cuantas juntas, tal vez en dos días este aquí,- suspiro aliviada, esto es algo bueno
-Entonces…
-Entonces como te darás cuenta, no puedo dejarte así como así o estoy seguro harás estupideces así que… Tendré que dejarte dormida,- ahora quiero correr, toma un pañuelo de un mueble y camina hacia mí, doy pasos hacia atrás
-No Yuto, por favor, piensa en mi bebé,- digo aterrada
-No puedo, tu eres la única que me importa y no me arriesgare a que cuando llegue no te encuentre, así te tendré segura,- me agarra por la espalda fuertemente y me pone ese pañuelo en la nariz, es un olor penetrante y demasiado fuerte, enseguida me empieza a doler la cabeza y mis piernas dejan de ser parte de mí, una pesadez me invade inmediatamente, solo logro escuchar ‘Buenas noches’.
Quiero abrir mis ojos pero siento tanta debilidad que no puedo hacerlo, escucho unos ruidos a mí alrededor, puedo reconocer la voz, es ese imbécil.
-Estoy trabajando desde mi casa, no me pidas más. Pero si ya estuve tres días ahí, más ya no puedo. ¡Acabo de regresar a casa!. Estúpida mierda
La pesadez vuelve a mí con un fuerte olor, un olor que empieza a serme familiar.
Me siento en un vacío, hundida en dolores, frio y hambre, mucha pero mucha hambre y sed, quiero moverme pero no puedo, quiero gritar y tampoco puedo, siento mucho miedo de lo que pueda pasar, quiero hundirme en un sueño para siempre pero la vida que hay en mi me obliga a no hacerlo, mi pequeño bebé, no puedo irme, necesito sacar fuerzas de alguna parte, trato de abrir mis ojos, escucho nuevamente voces, pongo un poco de tención y es la t.v, alguien acaricia mi cabello, logro moverme un poco.
- __, querida, ya puedes despertar
Me dice Yuto agitándome un poco, no obedezco, mi cuerpo no me deja, siento entonces como pasa y trapo mojado por mi boca, agua, es agua, como puedo abro mis labios y siento ahora algo que me da de beber, como un gotero, tomo un poco y me sigue dando, aun no puedo abrir los ojos por más que me mueva Yuto.
-Mierda, esto no está funcionando
Se queja ese imbécil, ¿Cuánto tiempo he estado así? Me preocupa mi pequeño, no podemos morir, no de esta manera y manos de este perro, me sigue dando agua.
-Vamos querida, tienes que despertar
Escucho las palabras muy lejanas y nuevamente me pierdo.
Algo fresco me despierta, pasan un pañuelo húmedo en mi frente y tratan de darme agua, hago el intento de abrir los ojos, ahora siento un poco más de fuerza y con más ganas intento.
-Vamos linda, tú puedes hacerlo,- dice esa voz molesta
No sé cuánto tiempo lucho pero logro moverme un poco, muevo uno de mis brazos pero me duele.
-No te muevas, tienes una guja en ese brazo
¿Ahora con que me está drogando? Abro entonces mis ojos y borrosamente lo veo frente a mí, me sonríe el muy desgraciado y besa mis labios, muevo la cabeza para mirar mí brazo y tiene una aguja con un tubito que sube a una bolsa que tiene como agua, lo observo pensando en que será.
-Te estoy dando suero, no reaccionabas y me preocupe
Dice mientras acaricia mi cabello, quiero ahorcarlo y matarlo pero aun mis fuerzas son débiles, mis ojos pesan y se cierran nuevamente.
Un delicioso olor me despierta y abro aun con un poco de dificultad los ojos, Yuto me ayuda a sentarme y veo un poco de pasta frente a mí, quiero comer sin parar pero mis brazos no responden, ya no tengo nada incrustado en mis venas, él toma un tenedor y me da un bocado, lentamente mastico pero inesperadamente me da asco y vomito encima del plato.
-¡Con una mierda __!
Me grita ese perro, quita la mesita con el plato y sale de la habitación, no puedo caminar y mucho menos correr en este momento, rápidamente llega Yuto y me sonríe, hay luz en la habitación lo cual indica que es de día, tal vez no pasan de las 12.
-Querida, ya me hiciste esperar mucho y sabes cuánto te deseo, dios no, justo ahora que estoy tan débil no
Se acerca a mí y se sube a la cama, me acuesta y empieza a besarme como un loco, tengo mucho miedo y asco, no puedo hacer mucho, mis brazos y piernas me pesan.
-Por… Por favor Yuto, no lo hagas,- logro encontrar mi voz
-He esperado mucho, mi jodido trabajo me arruino unos planes y no estoy dispuesto a seguir esperando,- besa mi cuello
-Estoy muy débil,-digo con dificultad
-No importa, al contrario, serás muy dócil querida
Atrapa mis labios, besa, muerde, succiona, sus manos empiezan a tocarme, mis pechos, piernas, siento como mi pequeño se inquieta, gracias al cielo está moviéndose, quiero gritar pero mi voz me ha dejado, empieza a desabrochar mi blusa y besa ferozmente mi cuello, pasa sus manos por mis muslos, esto es repugnante.
-Le harás daño a mi bebé,- encuentro de nuevo mi voz, mis ojos están cerrados, no quiero ver su rostro y tenerlo en mi mente, mis mejillas se mojan con lagrimas
-Te dije que la única que me importa eres tu __
-Por favor, no seas cruel, a mí también me lastimarás,- mis lágrimas siguen saliendo
Besa mi cuello y muerde levemente, toca mis pechos con sus manos y aprieta hasta que duele, mi bebé sigue moviéndose, no quiero que le haga daño, sube a mi boca y mete su lengua bruscamente, besos agresivos y manos asquerosas me castigan, sube una de mis piernas a su cadera y la sostiene, su otra mano me jala un poco el cabello, sus besos abandonan mi boca y regresan al cuello, desabrocha por completo mi blusa y queriendo arrancarla oigo un fuerte ruido que lo detiene y se queda inmóvil.
-No nos hagas daño,- digo en voz baja queriendo que ya no siga, cualquiera que haya sido el ruido lo dejo sin acciones
-¡¡ERES UN JODIDO HIJO DE PUTA REPUGNANTE!!
Escucho una voz familiar e inmediatamente siento un jalón que lo quita de mí, como puedo me acuesto de lado y abrazo mi pancita y mis lágrimas fluyen sin parar, siento un alivio inmediatamente y escucho más voces familiares.
-¡VOY A MATARTE PERRO DESGRACIADO!,- esa voz, esa voz es de,- ¡ESPERA QUE LLEGUE LA POLICIA DAIGO O IRAS TU TAMBIEN A LA CARCEL!
Dice otra voz familiar, es de mi querido chico rubio Yasu, escucho un quejido y enseguida unas cálidas manos me tocan, estas manos no me dan miedo, estas manos me hacen sentir segura, escucho otro grito.
-¡SI NO LO MATAS TU LO MATO YO!
Esa otra voz, es, es de Hyde y escucho golpes, las manos cálidas siguen conmigo y me envuelven en una cobija,- linda, linda por favor reacciona,- dice mi querido amigo, lo siento no puedo hacerlo, me toma entre sus brazos y me levanta, tengo mis manos en mi pancita, tranquilo mi pequeño, estamos a salvo, escucho unas sirenas de patrulla y de ambulancia.
-¡PARA YA HYDE O LO MATARAS!,- grita el chico de cabello largo, Anis,- YA LLEGO LA POLICIA,- concluye
Yo sigo en los brazos de mi amigo pero en segundos siento que me acuestan en una cama muy pequeña.
-¿Hay signos vitales?... Está muy débil, su bebé puede estar muy grave al igual que ella, tenemos que llevarla de urgencia al hospital, está muy deshidratada e inconsciente, ¡Administren rápido glucosa al 10%!- siento un pinchazo en el brazo,- ¡Código rojo! ¡CÓDIGO ROJO! Perdemos el pulso… Si seguimos así podemos tener un 8-Z.- dice una voz masculina ¿Qué significa eso?.- No podemos tener un paro cardiaco en esta situación.- contesta otra voz.- El pulso… ¡LO ESTAMOS PERDIENDO! ¡La respiración también! ¡Iniciare con RCP precoz! 1,2,3…
Empiezan a contar, siento frio y presiones en el pecho, de repente, las voces son lejanas, ya casi no escucho nada.
-¡__! ¡CARIÑO POR FAVOR! ¡NO ME PUEDES DEJAR! ¡MENOS AHORA QUE SE TODA LA VERDAD! ¡SE QUE ESE BEBÉ ES MIO!
Esa voz que amo tanto se escucha como un susurro y sin poder rectificar sus palabras, me pierdo en uno de los tantos sueños profundos que he tenido.
Estoy en un lugar frio, escucho muchas voces y hay una fuerte luz que atraviesa un poco mis parpados.
-Esta mujer estuvo a punto de morir, le administraron una droga muy peligrosa que te deja inconsciente por horas pero si administran más de la cuenta, puedes estar inconsciente por días, lo cual le paso-, dice una voz masculina
-¿Qué clase de inhumano haría eso con una mujer embarazada?,- habla una mujer
Siento como cosquillas o algo en mi estómago y algo me está dando oxigeno ¿En dónde estoy?.
-No sé qué clase de imbécil haría eso pero esta mujer tuvo mucha suerte, esperemos que el ser que tiene tenga la misma suerte, estoy abriendo-, ¿Qué? ¿Abriendo qué?,- estoy entrando,- dice la misma voz masculina,- ¿Entrando a dónde? ¿Qué demonios me están haciendo?
-¿Y el padre del bebé?,- dice otra voz femenina
-En la sala de espera, no pudo entrar pero llegaron muchos hombres con ella, el padre con la camisa ensangrentada, todo fue muy rápido desde que llego de urgencia al hospital, lo veo, empezare a jalar
Diablos, ¿Qué ve? ¿Qué va a jalar? Nuevamente no puedo abrir los ojos.
-Estoy sacándolo tengo la mitad del cuerpo, obstetra este lista,- dice la voz masculina, ¿Sacándolo? ¿Obstetra? Entonces…,- ¡Es un varón!,- dice esa voz de hombre con triunfo
¿Mi bebé acaba de nacer? ¿Es eso? ¿Pero porque no escucho algún llorido? ¡Y faltaba un mes para que naciera! ¡Para los nueve meses! ¿Qué pasa? Un temor está invadiéndome terriblemente.
-Empezare a cerrar, obstetra ¿Todo bien?

Sí, hable doctora ¿Está bien mi bebé?... Pero no escucho respuesta alguna, el temor me invade totalmente y esta vez sin pelear me dejo llevar a un abismo, no escucho más. 

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥