-Capitulo 22 Hydeaway-
Un miedo terrible
se apodera de mí, sé que este hombre es capaz de cualquier cosa y viene a mi
mente todo lo que me decía antes, estoy consciente de lo que él quiere de mí,
de lo que siempre ha querido de mí, sus ojos me lo dicen perfectamente, su
mirada a mi es depredadora, tengo mucho miedo por mi bebé, no puede pasarle
nada.
-Luces hermosa
querida,- me sonríe y da pequeños pasos hacia mí, quiero alejarme pero no
puedo, estoy en medio de una cama y con las manos atadas, mi pancita no me
ayuda mucho,- ¿Sabes? He estado al pendiente de ti
-¿Por qué me haces
esto?,- logro encontrar mi voz,- ¿Dónde estamos?
-En algún lugar
del mundo,- sonríe,- en estos últimos meses he estado observándote, si no
cuento mal, te fuiste como por tres meses o cuatro con un chico que no es tu
esposo, ¿Qué paso con ese engreído?
-Nada que te
importe,- se ríe el imbécil
-Yo mismo le dije
que se cansaría de ti y acerté, ahora lo veo con una mujer mucho más atractiva
que tú y se ve que esa mujer si complace,- hace media sonrisa,- hasta la ha
dejado embarazada y por lo visto tú lo estas de ese chico que parece chicle
contigo, ¿Otro “amigo de tu jefe”?,- usa comillas con sus dedos
-No entiendo tu
tono Yuto
-La última vez me
dijiste que el engreído ese era un amigo de tu esposo y mira, terminaste
casándote con él, ahora supongo que este nuevo también es “amigo de tu jefe”,
hay querida, ¿Es el él padre? ¿O a cuantos te has tirado?
-Yo no me ‘tiro’ a
nadie, no soy como tu…
-¡Hey! Cuidado con
tus palabras porque si eres lista sabrás quien tiene el poder de todo aquí,-
frunce el ceño y su mirada se ha endurecido más
-¿Qué quieres de
mí?
-Sabes que quiero
de ti, sabes lo que he querido siempre de ti,- se acerca más
-Estoy embarazada
Yuto…
-Eso no es
impedimento para que te tome,- me mira fijamente,- al contrario, luces…
Fantástica __, el embarazo te ha hecho bien,- llega a mí y se sienta a mi lado
-Por favor no lo
hagas… Nos puedes lastimar,- trato de alejarme pero pasa uno de sus brazos por
mis hombros
-No lastimare a nadie
si eres dócil conmigo querida,- dice en mi oído y muerde un poco mi oreja
-No lo hagas,- el
temor empieza a invadirme y la voz me deja
-No entiendo __,
¿Por qué te acuestas con otros hombres y conmigo no?,- toma mi barbilla para
que lo mire
-Por… Porque… Tú
eres brusco,- alejo mi rostro del suyo
-¿Entonces ellos
fueron tiernos?,- hace una pausa,- está bien, estoy dispuesto a serlo por lo
menos dos veces, después de eso ya será a mi manera,- ¿Por lo menos dos
veces?…,- y cuando lo hagamos como me gusta, verás que hasta se hará tu forma
favorita
-¿Cuánto piensas
tenerme aquí?,- pregunto aterrada
-Por supuesto que
mucho tiempo querida, ¿Sabes? No me había dado cuenta de que en verdad te tengo
cariño y por eso mismo te deseo como un loco, dicen que cuando tienes sexo con
la persona que quieres es lo mejor que puede haber, quiero comprobarlo,- me da
un corto beso en los labios e inmediatamente me alejo
-¡No puedes
tenerme secuestrada Yuto! Estoy embarazada, mi bebé necesita cuidados,- empiezo
a desesperarme
-Se perfectamente
que estas embarazada, ¿Cuántos meses tienes?
-No te importa,-
contesto brusca
-Cuida tus
palabras,- toma fuerte mi barbilla para que lo mire
-Casi ocho,-
contesto con miedo
-Un mes más y
nacerá, no hay problema, después de eso tu bebé estará con su padre y tú
obviamente te quedaras conmigo,- sonríe de oreja a oreja y me obliga a un beso
en los labios, dios tengo mucho miedo ahora, ¿Alejarme de mi bebé? No, eso no
por favor
-Por favor no me
alejes de mi bebé,- logro decirle entre nuestros labios
-No puedes
quedarte con él, yo solo te quiero a ti,- sigue con el asqueroso beso
-No seas cruel
Yuto,- una lagrima rueda por mi mejilla, él lo nota y se aleja, me observa y
limpia la lagrima, sonríe y me da un pequeño beso
-Lo siento querida
pero tú y yo podemos tener los que quieras,- sonríe, este hombre se ha vuelto
loco
-Pero yo quiero a
este bebé
-Lo olvidarás,- me
abraza un poco fuerte, no quiero esto,- iré a hacer algo para cenar, desde ayer
no comes,- se levanta de la cama
-¿¡Qué?!,- digo
alarmada,- ¿Cuánto tiempo estuve inconsciente?
-Ummm, veamos,
desde ayer por la tarde,- se rasca la cabeza,- lo siento se me paso un poco la
dosis del líquido que provoco tu desmayo,- camina a la puerta,- en un rato
vuelvo querida
Sale de la
habitación y suspiro un poco aliviada pero con un poco de terror, este hombre
me quiere tener secuestrada por siempre y me quiere alejar de mi bebé, no
quiero eso, es demasiado cruel, trato de moverme pero no puedo, solo logro
quedar más acostada en la cama, la adrenalina se apodera de mí y empiezo a
llorar el temor porque le pase algo a mi bebé es enorme, es el fruto de Hyde y
mío, de nuestro amor y no pueden quitármelo, siento de repente como se mueve en
mi interior, está un poco inquieto, tranquilo mi pequeño, mamá te protegerá
siempre.
Pasa como una hora
y aparece Yuto con una mesita de cama con dos platos de comida y jugo, me ayuda
a incorporarme y se sienta a mi lado, pone la mesita entre nuestras piernas y
me sonríe.
-Sé que siempre te
ha gustado mi comida querida, así que, comamos,- dice emocionado y se echa el
primer bocado a la boca, lo observo y el me voltea a ver,- ¿Qué pasa?
-No puedo comer,-
imbécil
-No te desatare
las manos, yo te doy de comer,- toma mi tenedor y pone un poco de pasta, la
acerca a mi boca y me volteo
-Puedo comer yo
sola Yuto
-No me arriesgare
querida, así te tengo dócil
-No haré nada
estúpido en mi estado,- subo mis manos atadas,- ¿Por favor? Que tengo hambre,-
con lo último sonríe y acepta mi petición, ya con mis manos libres tomo el tenedor,
se lo podría encajar en los ojos y salir corriendo
-Haces algo
estúpido y tu bebé pagara las consecuencias,- su mirada me dice que lo haría,
olvido mi lado asesino, mejor pensare en otra cosa cuando este dormido
-No haré nada,-
tomo un bocado, realmente tengo hambre y por mi bebé debo de comer, sé que este
hombre no será tan estúpido como para envenenarme sin antes haber tenido lo que
quiere después de unos días
-Buena chica,- me
sonríe y seguimos comiendo mientras vemos una película
Pasa un rato más,
pido un plato más de comida, necesito comer bien por mi pequeño y Yuto me lo da
gustoso, terminando de comer y él decide que estemos en la cama viendo la t.v
mientras que me abraza, afortunadamente solo me abraza, no intenta nada más,
tal vez su partido de béisbol lo atonte o algo así lo cual agradezco, pasamos
como hora y media de esta manera, ya son las diez de la noche y vuelve a la
realidad, se levanta de la cama y me observa, ahora tengo miedo.
-Bueno querida,-
se sube a la cama y se acerca a mí para besarme, toma mis mejillas lo cual me
impide alejarme
-No lo hagas por
favor,- trato de quitar su beso pero no puedo
-Sabes que te
deseo, seré gentil si así lo quieres, ya te lo dije,- intensifica más su beso
-Pues no estás
siendo gentil,- logro decir, baja la intensidad y besa más tranquilo ¿En verdad
hará lo que dijo? ¿Ser tierno? Ni así lo quiero
-Las primeras
veces tú podrás pedir y se te dará, lo demás será como yo quiera, así que no
dejes ninguna petición en el aire,- sigue besando tranquilo, recorre mi boca,
muerde levemente mis labios, sus manos acarician mis mejillas, me acomoda un
poco, mi pancita le estorba, quiero darle una patada pero mi pequeño sufrirá
las consecuencias, sé que lo hará
-Hoy no por favor,
me siento débil por la droga que me diste,- se aleja un poco
-No empieces __,-
me ve duramente
-No soy la
culpable de que me hayas drogado más de la cuenta,- me atrevo a decir y el
suspira acostándose a un lado de mi
-De acuerdo, solo
porque te quiero al cien en nuestro primer encuentro, así interceptaras más las
sensaciones,- suspiro aliviada
-Gracias,- digo y
el separa de la cama levantándome con él
-Ve al baño y de
ahí dormimos, ya sabes, cuidado y haces algo estúpido,- toca mi pancita
-Lo sé,- digo en
un susurro
Camino al baño y
entro aterrada, lavo mi boca y me meto a bañar, quiero hacer tiempo para pensar
¿Daigo estará buscándome? ¿Tendrá idea de lo que me paso? ¿Tendrá idea de quién
es el que está detrás de todo esto? Mis lágrimas salen otra vez, acaricio a mi
bebe, tranquilo Daigo nos encontrara, tu papá no lo creo tu media hermana nació
hace unas horas y tiene que estar con ella porque su madre es una perra que no
creo que sea tan maternal pero al menos ¿Estará preocupado por nosotros?.
Media hora después
salgo del baño y veo a Yuto acostado en la cama atontado con la t.v, camino
lentamente hasta que él me dice que me meta rápido a la cama, sin dudar le
obedezco y en segundos me encuentro debajo de las sabanas y a su lado.
-Descansa todo lo
que puedas querida, te quiero bien revitalizada
Me da un beso en
los labios y apaga la t.v para que durmamos, sin poder pegar los ojos pienso en
alguna manera de poder salir de aquí, la única manera que encuentro es que
Daigo me encuentre o que planee algún escape pero cualquiera de mis actos son peligrosos
para mi pequeño y no soy estúpida para arriesgarlo, horas después Morfeo me
cubre con su manto y caigo en un sueño profundo.
Me despierta una
voz molesta.
-¡Pedí vacaciones
maldita sea!. No tengo porque ir. ¡Vale una jodida mierda!. Sé que soy el
gerente. Carajo no. Está bien. Llego en la tarde
Abro mis ojos y
veo a Yuto como alma que se lo lleva el diablo caminando de a lado a otro por
la habitación, me muevo un poco y enseguida me ve y se acerca a mí.
-Ya está el
desayuno, lo traeré,- me besa y se va
Desayunamos en
silencio, por alguna razón está molesto pero no conmigo o eso creo, comemos
despacio y pasa una hora, veo el reloj y son las diez de la mañana, cuando
terminamos de comer se lleva los platos sin decir nada, yo voy al baño y cuando
regreso él está vestido de traje y sentado en la cama.
-¿A dónde vas?,-
me quedo parada lejos de él
-Surgió algo en el
trabajo y tengo que ir
-¿Regresas
temprano?,- podría escapar…
-No, hay unas
cuantas juntas, tal vez en dos días este aquí,- suspiro aliviada, esto es algo
bueno
-Entonces…
-Entonces como te
darás cuenta, no puedo dejarte así como así o estoy seguro harás estupideces
así que… Tendré que dejarte dormida,- ahora quiero correr, toma un pañuelo de
un mueble y camina hacia mí, doy pasos hacia atrás
-No Yuto, por
favor, piensa en mi bebé,- digo aterrada
-No puedo, tu eres
la única que me importa y no me arriesgare a que cuando llegue no te encuentre,
así te tendré segura,- me agarra por la espalda fuertemente y me pone ese
pañuelo en la nariz, es un olor penetrante y demasiado fuerte, enseguida me
empieza a doler la cabeza y mis piernas dejan de ser parte de mí, una pesadez
me invade inmediatamente, solo logro escuchar ‘Buenas noches’.
Quiero abrir mis
ojos pero siento tanta debilidad que no puedo hacerlo, escucho unos ruidos a mí
alrededor, puedo reconocer la voz, es ese imbécil.
-Estoy trabajando
desde mi casa, no me pidas más. Pero si ya estuve tres días ahí, más ya no
puedo. ¡Acabo de regresar a casa!. Estúpida mierda
La pesadez vuelve
a mí con un fuerte olor, un olor que empieza a serme familiar.
Me siento en un
vacío, hundida en dolores, frio y hambre, mucha pero mucha hambre y sed, quiero
moverme pero no puedo, quiero gritar y tampoco puedo, siento mucho miedo de lo
que pueda pasar, quiero hundirme en un sueño para siempre pero la vida que hay
en mi me obliga a no hacerlo, mi pequeño bebé, no puedo irme, necesito sacar
fuerzas de alguna parte, trato de abrir mis ojos, escucho nuevamente voces,
pongo un poco de tención y es la t.v, alguien acaricia mi cabello, logro
moverme un poco.
- __, querida, ya
puedes despertar
Me dice Yuto
agitándome un poco, no obedezco, mi cuerpo no me deja, siento entonces como
pasa y trapo mojado por mi boca, agua, es agua, como puedo abro mis labios y
siento ahora algo que me da de beber, como un gotero, tomo un poco y me sigue
dando, aun no puedo abrir los ojos por más que me mueva Yuto.
-Mierda, esto no
está funcionando
Se queja ese
imbécil, ¿Cuánto tiempo he estado así? Me preocupa mi pequeño, no podemos
morir, no de esta manera y manos de este perro, me sigue dando agua.
-Vamos querida,
tienes que despertar
Escucho las
palabras muy lejanas y nuevamente me pierdo.
Algo fresco me
despierta, pasan un pañuelo húmedo en mi frente y tratan de darme agua, hago el
intento de abrir los ojos, ahora siento un poco más de fuerza y con más ganas
intento.
-Vamos linda, tú
puedes hacerlo,- dice esa voz molesta
No sé cuánto
tiempo lucho pero logro moverme un poco, muevo uno de mis brazos pero me duele.
-No te muevas,
tienes una guja en ese brazo
¿Ahora con que me
está drogando? Abro entonces mis ojos y borrosamente lo veo frente a mí, me
sonríe el muy desgraciado y besa mis labios, muevo la cabeza para mirar mí
brazo y tiene una aguja con un tubito que sube a una bolsa que tiene como agua,
lo observo pensando en que será.
-Te estoy dando
suero, no reaccionabas y me preocupe
Dice mientras
acaricia mi cabello, quiero ahorcarlo y matarlo pero aun mis fuerzas son
débiles, mis ojos pesan y se cierran nuevamente.
Un delicioso olor
me despierta y abro aun con un poco de dificultad los ojos, Yuto me ayuda a
sentarme y veo un poco de pasta frente a mí, quiero comer sin parar pero mis
brazos no responden, ya no tengo nada incrustado en mis venas, él toma un
tenedor y me da un bocado, lentamente mastico pero inesperadamente me da asco y
vomito encima del plato.
-¡Con una mierda
__!
Me grita ese
perro, quita la mesita con el plato y sale de la habitación, no puedo caminar y
mucho menos correr en este momento, rápidamente llega Yuto y me sonríe, hay luz
en la habitación lo cual indica que es de día, tal vez no pasan de las 12.
-Querida, ya me
hiciste esperar mucho y sabes cuánto te deseo, dios no, justo ahora que estoy
tan débil no
Se acerca a mí y
se sube a la cama, me acuesta y empieza a besarme como un loco, tengo mucho
miedo y asco, no puedo hacer mucho, mis brazos y piernas me pesan.
-Por… Por favor
Yuto, no lo hagas,- logro encontrar mi voz
-He esperado
mucho, mi jodido trabajo me arruino unos planes y no estoy dispuesto a seguir
esperando,- besa mi cuello
-Estoy muy
débil,-digo con dificultad
-No importa, al
contrario, serás muy dócil querida
Atrapa mis labios,
besa, muerde, succiona, sus manos empiezan a tocarme, mis pechos, piernas,
siento como mi pequeño se inquieta, gracias al cielo está moviéndose, quiero
gritar pero mi voz me ha dejado, empieza a desabrochar mi blusa y besa
ferozmente mi cuello, pasa sus manos por mis muslos, esto es repugnante.
-Le harás daño a
mi bebé,- encuentro de nuevo mi voz, mis ojos están cerrados, no quiero ver su
rostro y tenerlo en mi mente, mis mejillas se mojan con lagrimas
-Te dije que la
única que me importa eres tu __
-Por favor, no
seas cruel, a mí también me lastimarás,- mis lágrimas siguen saliendo
Besa mi cuello y
muerde levemente, toca mis pechos con sus manos y aprieta hasta que duele, mi
bebé sigue moviéndose, no quiero que le haga daño, sube a mi boca y mete su
lengua bruscamente, besos agresivos y manos asquerosas me castigan, sube una de
mis piernas a su cadera y la sostiene, su otra mano me jala un poco el cabello,
sus besos abandonan mi boca y regresan al cuello, desabrocha por completo mi
blusa y queriendo arrancarla oigo un fuerte ruido que lo detiene y se queda
inmóvil.
-No nos hagas
daño,- digo en voz baja queriendo que ya no siga, cualquiera que haya sido el
ruido lo dejo sin acciones
-¡¡ERES UN JODIDO HIJO
DE PUTA REPUGNANTE!!
Escucho una voz
familiar e inmediatamente siento un jalón que lo quita de mí, como puedo me
acuesto de lado y abrazo mi pancita y mis lágrimas fluyen sin parar, siento un
alivio inmediatamente y escucho más voces familiares.
-¡VOY A MATARTE
PERRO DESGRACIADO!,- esa voz, esa voz es de,- ¡ESPERA QUE LLEGUE LA POLICIA DAIGO
O IRAS TU TAMBIEN A LA CARCEL!
Dice otra voz
familiar, es de mi querido chico rubio Yasu, escucho un quejido y enseguida
unas cálidas manos me tocan, estas manos no me dan miedo, estas manos me hacen
sentir segura, escucho otro grito.
-¡SI NO LO MATAS TU
LO MATO YO!
Esa otra voz, es,
es de Hyde y escucho golpes, las manos cálidas siguen conmigo y me envuelven en
una cobija,- linda, linda por favor reacciona,- dice mi querido amigo, lo
siento no puedo hacerlo, me toma entre sus brazos y me levanta, tengo mis manos
en mi pancita, tranquilo mi pequeño, estamos a salvo, escucho unas sirenas de
patrulla y de ambulancia.
-¡PARA YA HYDE O
LO MATARAS!,- grita el chico de cabello largo, Anis,- YA LLEGO LA POLICIA,-
concluye
Yo sigo en los
brazos de mi amigo pero en segundos siento que me acuestan en una cama muy
pequeña.
-¿Hay signos
vitales?... Está muy débil, su bebé puede estar muy grave al igual que ella,
tenemos que llevarla de urgencia al hospital, está muy deshidratada e
inconsciente, ¡Administren rápido glucosa al 10%!- siento un pinchazo en el
brazo,- ¡Código rojo! ¡CÓDIGO ROJO! Perdemos el pulso… Si seguimos así podemos
tener un 8-Z.- dice una voz masculina ¿Qué significa eso?.- No podemos tener un
paro cardiaco en esta situación.- contesta otra voz.- El pulso… ¡LO ESTAMOS
PERDIENDO! ¡La respiración también! ¡Iniciare con RCP precoz! 1,2,3…
Empiezan a contar,
siento frio y presiones en el pecho, de repente, las voces son lejanas, ya casi
no escucho nada.
-¡__! ¡CARIÑO POR
FAVOR! ¡NO ME PUEDES DEJAR! ¡MENOS AHORA QUE SE TODA LA VERDAD! ¡SE QUE ESE
BEBÉ ES MIO!
Esa voz que amo
tanto se escucha como un susurro y sin poder rectificar sus palabras, me pierdo
en uno de los tantos sueños profundos que he tenido.
Estoy en un lugar
frio, escucho muchas voces y hay una fuerte luz que atraviesa un poco mis
parpados.
-Esta mujer estuvo
a punto de morir, le administraron una droga muy peligrosa que te deja
inconsciente por horas pero si administran más de la cuenta, puedes estar
inconsciente por días, lo cual le paso-, dice una voz masculina
-¿Qué clase de
inhumano haría eso con una mujer embarazada?,- habla una mujer
Siento como
cosquillas o algo en mi estómago y algo me está dando oxigeno ¿En dónde estoy?.
-No sé qué clase
de imbécil haría eso pero esta mujer tuvo mucha suerte, esperemos que el ser
que tiene tenga la misma suerte, estoy abriendo-, ¿Qué? ¿Abriendo qué?,- estoy
entrando,- dice la misma voz masculina,- ¿Entrando a dónde? ¿Qué demonios me
están haciendo?
-¿Y el padre del
bebé?,- dice otra voz femenina
-En la sala de
espera, no pudo entrar pero llegaron muchos hombres con ella, el padre con la
camisa ensangrentada, todo fue muy rápido desde que llego de urgencia al hospital,
lo veo, empezare a jalar
Diablos, ¿Qué ve?
¿Qué va a jalar? Nuevamente no puedo abrir los ojos.
-Estoy sacándolo tengo
la mitad del cuerpo, obstetra este lista,- dice la voz masculina, ¿Sacándolo?
¿Obstetra? Entonces…,- ¡Es un varón!,- dice esa voz de hombre con triunfo
¿Mi bebé acaba de
nacer? ¿Es eso? ¿Pero porque no escucho algún llorido? ¡Y faltaba un mes para
que naciera! ¡Para los nueve meses! ¿Qué pasa? Un temor está invadiéndome terriblemente.
-Empezare a cerrar,
obstetra ¿Todo bien?
Sí, hable doctora
¿Está bien mi bebé?... Pero no escucho respuesta alguna, el temor me invade
totalmente y esta vez sin pelear me dejo llevar a un abismo, no escucho más.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥