-Capitulo 20 Hydeaway-
No llegue a
pensar que Hyde golpeara a Daigo de esa manera, tal vez que dijera insultos y
gritara sí pero golpes no y todo por mi culpa, hice que mi amigo mintiera por
mí y tremenda situación en la que lo puse, tiene el labio roto y la mejilla un
poco lastimada pero afortunadamente Hyde se creyó todo mi cuento porque le di
fechas equivocadas, le dije que tenía cuatro meses y medio y no es verdad,
tengo cinco y medio, lo hice porque si le decía fechas reales podría llegar a
la verdad y no quiero. Ahorita estamos en mi oficina, limpie un poco de sangre
de su labio y mejilla, así ya no se ve tan alarmante.
-Gracias linda,-
me dice sonriente, mi pobre chico
-No agradezcas,
ganaste esto por mi culpa
-No es así yo
sabía que Hyde reaccionaria de esa manera pero aun sabiéndolo me arriesgue
-¿Sabías que así
reaccionaria?,- le doy un golpe en el hombro
-Oye,- se ríe,-
no olvides que nos conocemos desde hace años y se cómo es, lo que no sabía es
lo duro que golpea,- nos reímos
-Bueno, pero todo
salió bien ¿No es así?
-Eso parece, ya
no dijo más después de las fechas que le diste pero...
-Sí, mentí para
que no pudiera saber que él es el padre
-Ummm chica
lista,- me da un beso en la mejilla,- pero se volvió loco, ahora te aseguro me
odia totalmente porque toque a su esposa y la embarace,- nos quedamos serios y
después sonreímos
-Bueno su mente
es muy activa y piensa de más aunque con nuestro cuento es obvio que me tuviste
que tocar para quedar embarazada,- rio un poco, más o menos así me sentí cuando
supe lo de Suzume Hyde, pienso en mis adentros
-¿Y ahora qué?,-
me pregunta
-Pues... No lo
sé, seguir fingiendo por siempre,- contesto sin darme cuenta de la magnitud de
mis palabras, ¿Daigo por siempre se hará pasar por el padre de mi hijo?
-El tiempo
hablara,- dice besando mis manos,- ahora me voy a mi oficina, el manager me
llamo hace un rato y quiere verme, ya ha de estar esperándome
-Claro nos vemos
en unas horas,- sonrío y lo abrazo
-Cualquier cosa
me llamas,- corresponde a mi abrazo y después sale de mi oficina
Me quedo en mi
escritorio y me pongo a trabajar, veo la computadora y saco unos documentos de
un archivo, en lo que me concentro de nuevo en la pantalla, veo claramente como
alguien entra sin permiso y cierra la puerta, suena el ‘clic’ del seguro, es
Hyde y viene según veo, dispuesto a hablar de lo de hace un rato, lo observo,
está destrozado, sus ojos me lo dicen claramente, esto me duele, me duele que
Hyde esté sufriendo por mi mentira, por la mentira de decirle que él no es el
padre de este bebé que está creciendo en mi vientre, en este momento podría
decirle la verdad sin pensarlo, sus ojos están tristes y llorosos pero no puedo
retractarme, está hecho, esta decidido, lo siento Hideto tú tienes a otro bebé
que necesita de ti.
En este momento
no puedo leer muy bien su ánimo, enojado, molesto, traicionado, pasivo,
tranquilo, no sé, solo puedo ver cómo llega a mí y me toma de las manos
arrodillándose para quedar a mi altura ya que estoy sentada, puedo ver sus ojos
brillosos por las lágrimas, su mirada me llena de preguntas, reclamos, dudas,
no puedo dejarme llevar por esto, debo seguir firme, besa mis manos, me mira
con amor, esto es demasiado, no puedo darle la atajada de rechazo, acaricio un
poco sus mejillas y sonrío levemente, cuanto extraño este contacto, este
momento en donde solo él y yo existimos pero ahora somos él, yo y nuestro bebé,
ahora siento ganas de llorar pero no, no puedo mostrarme así, hablamos un poco,
aún no acepta que este bebé sea de Daigo, tanta es su desesperación que dice
que puede criar del pequeño como suyo, quiere que estemos juntos de cualquier
manera posible, por más que quiera es un poco tarde para eso. Mi pequeño bebé
escuchando la voz de Hyde se inquieta un poco, siento como se mueve, su papá se
da cuenta y hace una sonrisa cálida cuando lo siente, este momento lo
atesorare, padre e hijo por primera vez comunicándose y no sé por qué pero veo
emocionado a Hyde y a mi bebé más inquieto, se me salen unas lágrimas, es algo
así como 'el llamado de la sangre' ¿Puede ser? Ahora mismo podría gritar que él
es el padre, me alejo de él y camino por la oficina, me pregunta sobre él, el
sexo, los meses, cuando me entere, todo eso, es un poco confuso hablar de esto
cuando él debe de saberlo antes que nadie pero en su lugar, lo sabe Daigo, por
un momento dudaba de decirle la verdad pero me dijo que soy su prioridad y que
el bebé de Suzume pasa a segundo en la lista, esto no puede ser, esa criatura
es antes que nada y si tenemos hijos también serán su prioridad, no quiero
quitarle el padre a ese inocente, confirmo mi posición, Hyde no puede saber que
es el padre de mi pequeño, le digo que tengo cosas que hacer y entiende,
segundos después sale de mi oficina.
Tomo un vaso de
agua y me siento en la sala, por primera vez después de unos cuantos encuentros
nuestros, no alzamos la voz y hablamos tranquilamente, hubo un poco de contacto
que me hizo sentir el gran amor que le tengo, también me hizo sentir culpable
por mentirle, sobre Daigo, sobre el bebé, por rechazarlo, ahora mi mente es un
volcán en erupción, saca la culpa que ha destruido mi matrimonio pero también
no todo es de mí, él lo inicio y aun me cuesta perdonar, más si a cada rato del
día veo a su pareja embarazada, acaricio mi pancita, ya se está tranquilizando
mi pequeño, regreso al escritorio y me pongo a trabajar, olvidarme de todo es
lo mejor que puedo hacer en estos momentos.
Pasa un buen rato
en el que estoy sola, trabajo tranquilamente y relajada, viendo que más hacer
escucho que tocan la puerta y doy pase a la persona que me busca, volteo a la
puerta y lo primero que veo es un osito muy bonito asomándose, no puedo evitar
reír e inmediatamente veo a Yasu sonriéndome, entra y camina a mí, me levanto y
nos damos un fuerte abrazo.
-Mírate linda,
luces hermosa embarazada,- hace que me sonroje un poco,- te traje un pequeño
detalle, bueno al bebé,- me da el osito
-Gracias es muy
lindo,- sonrío y nos sentamos
-Vaya sorpresa
que nos diste,- suspira,- ¿Desde cuándo lo sabias?
-Ummm en el
viaje,- bajo la mirada, mentir de nuevo,- fue una sorpresa,- sonrío, eso sí es
verdad
-Me lo imagino,-
hace una pausa,- ¿Ya sabes el sexo?
-Aun no, quiero
que mi doctora me revise
-Cuándo sepas el
sexo me lo dices de inmediato,- sonríe cálidamente,- tendrá unos buenos tíos
y... Un gran padre,- dice lo último un poco serio
-Lo sé,- trato de
verme feliz y sin culpa,- ¿No hay algo nuevo de trabajo?
-No, por ahora
estamos tranquilos ¿Cuantos meses tienes?
-Amm cuatro y
medio,- se ve pensativo, esto me está poniendo nerviosa
-Y ya tienes una
gran pancita,- aah un pequeño detalle, solo quite un mes pero aun así, pequeño
error
-Aah si, o tengo
mucho líquido amniótico o será un bebé un poco grande,- digo de pretexto
-Sí eso debe
ser.- hace media sonrisa,- y perdón que te lo pregunte pero... ¿Daigo y tu
piensan casarse?,- oh, pregunta inesperada
-Pues... Primero
tengo que hacer que Hyde firme el divorcio,- hago evasivas
-Ummm es
verdad... Pero linda, Hyde no firmará nada sabes cómo es,- suspira,- él te ama
y estoy consciente de que su tú se lo permites él mismo se encargara de tu
bebé, como si fuese su verdadero padre
-Sí me lo dijo,-
suspiro,- pero eso no puede ser, él tiene un bebé en camino y no permitiré que
lo desatienda por encargarse de nosotros
-Tú tienes más
derechos, eres su esposa legalmente linda
-Aun así no le
quitare a Daigo ese placer,- diablos
-No se lo
quitaras, solo no vivirás con él como pareja
-No Yasu, bonito
se va a ver, Hyde y yo casados y viviendo juntos, con mi hijo que es de Daigo y
Hyde con su hijo que es de Suzume ¿Que revoltijo quieres que tengamos? Dos
esposos con diferentes padres de sus hijos obviamente no,- suena absurdo de alguna
manera
-Que importa cómo
se vea, con que los dos se amen es más que suficiente
-Yasu no sé qué
tienes contra Daigo pero no sigas,- cruzo mis brazos para parecer enojada
-Lo siento es
solo que no puedo aun captar tus pensamientos y acciones linda, Hyde ya te
pidió perdón de mil maneras, está arrepentido y tú aun no lo perdonas, ahora
dices estar enamorada de Daigo y hasta una familia están por formar
-Las cosas pasan,
Hyde destruyo nuestro matrimonio y pues era obvio que teníamos que seguir con
nuestras vidas, cada quien está formando una familia, tal vez al final él y yo
no estábamos destinados a estar juntos
-Tal vez si lo
estén pero por su terquedad lo están destruyendo, hace unos meses estaban muy
felices y de alguna manera me siento culpable de su separo porque te fuiste
conmigo a la gira lo dejaste solo y el imbécil cayo redondito ante Suzume
-No fue tu culpa,
tú no me obligaste a ir yo fui por mi voluntad y tampoco hiciste tú que Hyde
cayera ante Suzume
-Tampoco toda la
culpa es de Hyde... Linda, debiste de ver a Hyde cuando te fuiste, se volvió
loco, su mirada estaba perdida, destrozo todo a su paso, su oficina quedo hecha
un desastre, por días se desconectó del mundo ¿Acaso piensas que no te ama?
-Tal vez no es el
culpable de todo pero tampoco soy la culpable de esto y no hablemos de amor,-
quedamos un momento en silencio,- ya no sigamos con esto Yasu, ya ha pasado y
mientras menos se toque el tema mejor, ahora estamos en un presente distinto,
el pasado lo estoy borrando
-No lo borres,-
me sonríe y se levanta, viene a mí y me da un beso en la frente,- ojala que me abrieras
tus pensamientos linda para así entenderte mejor,- camina a la puerta y sale,
ahora me ha dejado con los pensamientos más alborotados ¿En verdad estoy
haciendo todo mal?.
Ha pasado tiempo,
tengo siete meses y medio, mi bebé ya está más grande, mi vientre está más
grande, según Daigo me veo adorable, según los chicos me veo adorable,
últimamente he estado hablando mucho con Yasu, por más que trata de intervenir
por Hyde aun no lo logra, Daigo y yo seguimos fingiendo una relación, los
chicos de L’Arc han procurado visitarme muchos días a la semana, platicamos y
todo, casi no tocan el tema de su amigo porque saben que soy una terca y también
porque saben que él tiene cola que le pisen, han sido muy buenos, siempre me
cumplen mis antojos y han estado comprando cosas para mi pequeño, sí pequeño,
fuimos al ultrasonido hace unas semanas y nos dijeron que será un hermoso niño,
aun no sé cómo ponerle, lo estoy platicando con Daigo pero estamos indecisos,
nos están ayudando los chicos, todos están emocionados por el nuevo miembro de
la familia, aunque me siento un poco mal, Suzume también está embarazada pero a
ella casi no le dan importancia ¡Es el hijo de Hyde por dios! Y está por dar a
luz, en unos días según me comenta Yasu, esta que no se aguanta ella misma, su
humor es insoportable y le grita a todo mundo, el embarazo no le cayó nada
bien, a cada rato se queja de que está gorda y que se ve fea, es su problema
por querer amarrar así a Hyde, por mi parte me siento feliz, disfrutando de
esta etapa tan hermosa y con mis amigos tan cariñosos y complacientes.
Durante este
tiempo Hyde se ha alejado de mí y lo agradezco, prácticamente no nos hemos
visto y cuando nos topamos pasa de largo y sé porque... Mi abogado logro el
matrimonio anulado, se le informo a Hyde y desde entonces no me habla ni nada,
es muy diferente conmigo y con Daigo, creo que nos odia y de alguna manera me
duele esta situación y una voz en mi interior hace que me arrepienta.
Justo ahora estoy
con Daigo en la habitación, comemos chocolate por mi antojo, el pobre tuvo que
llamar como a cinco restaurantes para ver si tenían un chocolate que yo quería
y así lo hicieran en pudin, al final lo consiguió y ahora lo estoy disfrutando
mucho, vemos unas cosas de trabajo, estamos sentados en la cama, yo con mi
pancita casi no me acomodo pero es divertido cuando no puedo ni pararme, este
pequeño es muy inquieto, más cuando escuchaba la voz de Hyde o la de Daigo, mi
remordimiento sigue, aun dudo si mis decisiones son las correctas.
-Entonces linda,
¿Cuándo nos vamos a comprar las cosas para la habitación del bebé?,- me
pregunta mi amigo viendo sus documentos, llevamos meses viviendo como pareja y
solo nos hemos besado como tres beses, no sé si sentirme bien o mal, ¿No se
supone que entre hombre y mujer siempre hay por lo menos un mínimo de
atracción? Daigo no ha intentado besarme
-Pues… Puede ser
mañana sábado,- sonrío,- ¿Compraremos todo?
-Sí, muebles,
peluches, ropa, ammm, todo todo,- sonríe cálidamente
-Pero…,- diablos,
el dinero
-No hay peros yo
me encargo de todo, a menos que decidas decirle a Hyde la verdad y…,- aún no
está a gusto de este engaño, creo que es muy noble este chico
-No, está bien tú
te encargas de todo,- reímos un poco,- por cierto ¿Iras de nuevo al estudio?
-Ammm ¿Tienes que
ir?
-Si a dejar estos
documentos,- le muestro los papeles en mano
-Pues vamos, no
hay problema
-De acuerdo
Me meto a dar una
ducha y rato después estamos yendo al estudio, omitiendo que Hyde ahora me odia
por anular nuestro matrimonio… Todo va bien, mi bebé va creciendo
perfectamente, Daigo es un buen chico que siempre me apoya, mis amigos están al
pendiente de mí a cada rato y me consienten mucho.
Llegamos al estudio
y mi amigo me deja en mi oficina, él se va un rato a su estudio y me quedo
tranquila en mi espacio personal, pongo un poco de música y acomodo un poco mi
escritorio que está lleno de documentos, paso un rato así hasta que tocan la
puerta, digo que pasen y veo a los chicos de L’Arc, sonrío y ellos con una
mirada cálida pasan a la sala yendo yo con ellos.
-Hola chicos,
¿Cómo han estado?
-Bien linda ¿Y
ustedes?,- toca mi pancita Tetsu,- este pequeño cada vez está más grande,-
sonreímos
-Sí, ya falta poco
-¿No te has
privado de algún antojo este día?,- me pregunta Yuki
-Ummm no, he
comido un delicioso pudin de chocolate que quería,- sonrío,- Daigo tuvo que
pasar por cinco restaurantes hasta que logro encontrar el chocolate que quería
-Ya veo… Entonces
Daigo es un buen chico contigo,- dice serio Ken
-Es grandioso, me
cumple todos los caprichos que tengo,- digo feliz
-Perdón que tome
este tema justo ahora pero… ¿Eres feliz con él?
-Soy feliz con él
Tetsu,- claro que lo soy,- no se preocupen, tal vez desde siempre Daigo fue el
indicado para mí,- ellos se quedan serios, analizándome
-Hyde es el
indicado para ti,- habla Ken con firmeza,- hace unos meses eran el uno para el
otro, no creo que algo de esa magnitud se rompa
-Las cosas pasan
por algo,- acaricio mi pancita,- ¿Aun no tienen fechas para nuevos
conciertos?,- Cambio de tema y ellos suspiran
-Afortunadamente
no,- contesta Yuki riendo
-Y esperemos que
no hayan aún, yo estoy trabajando en solitario el trabajo se me juntaría,-
suspira Ken
-Son unos llorones,-
reímos los cuatro,- linda, ¿Te podemos invitar a comer?
-Ummm, claro solo
que…
-Que no vaya
Daigo,- diablos, adivinaron mis pensamientos
-Pero chicos,
desde que somos pareja no salimos a ningún lugar separados
-Hoy será una
excepción, linda, ya ni los esposos hacen eso debe de dejarte respirar,- dice
Tetsu molesto
-Él no es el que
siempre está encima de mí si es lo que piensan, soy yo, me gusta estar con él,
me siento segura
-¿Entonces con
nosotros no te sientes segura?,- pregunta Yuki desilusionado
-Claro que sí,
solo que sentiré extraño no estar con Daigo
-Pueden
sobrevivir unas horas alejados,- dice Ken un poco ofendido, suspiro
-De acuerdo, ¿A
qué hora vamos?,- ellos sonríen
-En dos horas
linda, te invitaremos a comer y al cine también hay una buena película,- hace
el itinerario Ken
-¿Puedo poner
objeción?
-No,- contesta
tranquilamente Yuki
-Bien
Platicamos un poco más y
se despiden, me pongo a trabajar otro rato y en minutos llega mi amigo, platico
con él, sonreímos, hacemos planes para mañana que vamos a ir a comprar todo lo
de mi bebé, esto me emociona mucho.
-Y lo siento, no pude
contra ellos quieren que vayamos a comer y de ahí al cine,- le digo apenada, el
solo sonríe
-No te preocupes linda,
es obvio que ellos me odian por todo lo que creen que tenemos, está bien que
vayas, te cuidaran bien
-Qué lindo, pero llegare
temprano a casa y cenamos juntos,- sonrío cálidamente
-Te estará esperando una
deliciosa cena,- toma mis manos y las besa
Pasan los minutos y
siendo hora de mi cita con los tres chicos guapos de L’Arc dejo mi oficina y
bajo al primer piso a esperarlos, mi amigo recibió una llamada de su asistente
personal para atender un asunto así que se fue a su estudio, tomo el elevador y
rápidamente llego a la planta baja, camino mientras veo mi celular y le mando
un mensaje a Tetsu diciéndole que los espero abajo, distraída por el celular
choco con alguien y enseguida subo la mirada apenada.
-Lo siento, fue mi
culpa,- digo rápidamente
-¿___? Wow, que sorpresa
verte… En esta etapa,- lo veo directamente y lo reconozco
-Hola Yudai, cuanto
tiempo,- nos abrazamos
-Lo mismo digo, estuve de
viaje en el extranjero por negocios y mira sorpresa que vengo encontrándome,
futura mamá,- sonreímos
-Sí… Se me hacía extraño
que no llamaras,- le pego un poco en el hombro
-Lo siento no volverá a
suceder pero cuéntame, ¿Cuántos meses?
-Siete y medio,- sonrío
orgullosa,- es niño
-Pues ese bebé tendrá a
la madre más hermosa del mundo,- acaricia mi cabello,- por cierto tengo algo
que contarte, te irás de espaldas, a mí me paso y odie la noticia
-¿Qué es?,- digo curiosa
-Ahorita tengo una junta
importante pero paso mañana a tu oficina y platicamos ¿Te parece?,- me guiña un
ojo
-Por supuesto,- sonreímos
y nos damos un beso en la mejilla de despedida
Sigo caminando, termino
de enviar el mensaje a Tetsu y cuando me doy cuenta estoy en la salida del
edificio y veo como un auto convertible se estaciona frente al edificio, sale
un valet parquin casi corriendo y enseguida siento como alguien pasa corriendo
a mi lado, hasta me mueve un poco creo que llevan prisa, volteo a ver a la
persona que corre y es, ¡Oh! Es Hyde, se ve apurado muy apurado.
-Lo siento __,- me dice
agitado al darse cuenta de que me empujó un poco
-No, está bien,- trato de
sonreír,- ¿Algún problema?
-No, bueno… Suzume está
en labor de parto,- dice con dificultad
-¡Que alegría! Ve rápido
y llega con ella, que todo salga bien,- digo lo más relajada que puedo
-Gracias
Corre a su auto y como
alma que lo lleva el diablo se va, las únicas palabras que hemos cruzado en
semanas y cuales vienen a ser, es oficialmente padre, alguna tristeza en mi
interior se esparce, no importa, el será feliz desde este día, su bebé le traerá
alegrías.
Salgo del edificio y
camino un poco, el clima es agradable y lo disfruto, veo a los coches pasar y
en algún momento en que mi mente no puede reaccionar de manera rápida siento un
enorme jalón y después contra mi voluntad hacen que camine, que casi corra y me
meten a una camioneta negra en la parte de atrás, de un empujón caigo en la
enorme cajuela, me dan algo para respirar y poco a poco siento como toda mi
visión se borra, lo único que puedo ver es como cierran rápido las puertas.
Despierto con un fuerte dolor de cabeza, trato de tocarme la cara pero
no puedo, mis manos están atadas, observo a mí alrededor con más detenimiento,
estoy en una habitación de estilo cabaña, todo es de madera, estoy sentada en
una enorme cama con sábanas blancas, hay una enorme ventana que da vista a un
patio con muchos árboles, puedo escuchar a las aves cantar, no escucho nada más
que eso, trato de pensar en donde estoy, en que me paso, solo se viene a mi
mente imágenes y temor cuando me aventaron a un auto y me drogaron, trato de
zafarme del agarre pero no puedo, estoy preocupada, tengo miedo por mi bebé,
que no nos pase nada dios por favor, mi bebé tiene que estar bien, una lagrima
corre por mi mejilla, entonces escucho un portazo y un hombre entra, estoy
asustada, lo veo a los ojos y él me sonríe descaradamente, diablos no, Yuto me
trajo aquí.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥