jueves, 18 de septiembre de 2014

Words of Love

-Capitulo 15 Hydeaway-

-Ya no quiero amarte,- veo como una lágrima resbala por su mejilla,- me has perdido por completo Hideto
¿En verdad me ha perdido? Creo que sí, y tampoco quiero amarlo, no después de lo sucedido, no después del gran dolor que nos hemos causado. Le doy la espalda caminando hacia mi escritorio y lo primero que veo es una foto nuestra del día de la boda, quito el cuadro de mi vista, en un momento escucho que habla alguien en voz baja y volteo, Daigo está empujando a Hyde para que entre completamente a mi oficina.
-Sé que me perdonaras esto linda,- dice mi amigo y cierra a puerta, estamos solos
Tomo mi asiento y empiezo a revisar documentos pendientes, prendo la computadora, el que está aquí conmigo camina sutilmente a mí, habla levemente, no quiero esto, no quiero un discusión más, quiero que se vaya, verlo me lastima, verlo como está me duele ¿Siquiera ha comido? ¿Ha dormido? Dios, remordimientos ahora no.
-Tú dejaste que esto terminara así,- le digo escuchando sus palabras
No quiero escuchar nada de él y esa mujer, me enferma, me hace sentir asqueada, ¿A caso pretende darme santo y seña de lo que paso? Había estado pensando durante este mes sobre nosotros, nuestro futuro y llegue a la conclusión de que no tenemos futuro, él con una mujer y un hijo ¿Cómo podría seguir conmigo? ¿Cómo podría yo seguir con él? Esa mujer está por darle una familia, no soy quien para quitársela, para quitarle el padre a ese bebé, Hyde y yo no tenemos nada que nos una, solamente un papel firmado que estoy dispuesta a eliminar, que quiero eliminar, no quiero nada con él, solo me lastima esta situación, saber que estamos casados pero que embarazo a otra ¿Linda historia de amor no?.
-Yo estaba tomado y…,- ¿Ahora culpa al alcohol? ¿Culpa a un líquido? Su debilidad como hombre es más creíble, por algo tenía miedo de que fuera tan obseso por el sexo, por algo alguna vez le dije que no fuera tan débil ¿Y qué me respondió el? ‘Soy débil solo contigo’ y no sé qué tantas mentiras más, ahora me dice que soy su mujer, ¿Mujer? ¿De dónde? Lo deje de ser cuando él se acostó con ella, cuando me engaño, cuando tomo otro cuerpo que no fue el mío, he borrado de mi todo recuerdo con él, todo recuerdo de entrega y más nuestra última entrega, todo eso, en mí esta borrado.
-También te estoy pidiendo el divorcio porque… Porque estoy interesada en alguien, alguien que me ama y que nunca me traicionaría,- estoy enojada, molesta, herida, si no quiere entender que ya no quiero nada con él, con esto tendrá que hacerlo,-  Daigo y yo somos pareja,- sé que mi amigo me entenderá y además ¿Porque no? Veo como sus ojos se llenan de agua y pierden brillo, me duele verlo así pero él no pensó en mi dolor, en el maldito dolor que sentí cuando supe su traición y esta es la única manera en que él se olvide de mí y se centre en su hijo,-¡Yo también he sufrido con esto Hideto! No solo tú así que por favor, olvídate de mí, olvídate de todo,- de nuestro amor, de todo lo que vivimos, empiezo a sentirme exhausta de esto, le doy la espalda porque mis lágrimas quieren salir, por favor ahora no, segundos después siento como llega a abrazarme, su calidez, sus latidos, su delicioso aroma, sus susurros esta nuevamente conmigo
-Dejar de amarte no puedo, sería como arrancarme el alma
Esto me es indispensable per tengo que aprender a vivir sin esto, tengo que acostumbrarme a otro brazos, a otra calidez, a otro amor, me alejo de él, no nos lastimemos más con esto.
No me deja ir y me abraza más fuerte, ahora mi cabeza está en su pecho sintiendo sus latidos que entran a mi cuerpo y llenan de sentimientos, toma mi barbilla y nos vemos por unos segundos, los dos con lágrimas en los ojos, arrepentimiento y amor, esto es cruel, nos seguimos lastimando, enseguida me atrapa con un beso, un dulce y salado beso por nuestras lágrimas, nuestros labios se unen, se conectan sintiendo su amor, extrañándose por el tiempo en que no habían hecho contacto, nuestros sentimientos que van más allá de nuestra voluntad fluyen, pero esto no puede seguir, prefiero irme ahora antes de que sea tarde y nos lastimemos más, me alejo completamente y camino a mi escritorio, veo mi mano que tiene los anillos, esto es el cierre de un ciclo, me los quito y se los doy.
-Gracias por los buenos tiempos,- le digo y camino a la puerta, quiero irme no quiero seguir aquí, cuando voy saliendo él me dice sus últimas palabras
-No te puedo dejar ir __, nunca,- resbala una lagrima por sus mejillas, no digo nada y salgo, en el pasillo me encuentro con Daigo y Yasu, me seco las lágrimas y sonrío
-Yasu vengo mañana, lo siento
-Ven cuando te sientas mejor,- me dice y me da un abrazo,- te quiero
-También te quiero,- le doy un beso en la mejilla,- vamos Digo,- le digo a mi otro amigo y caminamos tomados de la mano
Apresuro mis pasos, no quiero que sigamos hablando, entramos al elevador y en segundos veo cómo sale Hyde de mi oficina, Yasu lo detiene, tengo que hacerle entender que no quiero nada con él.
-Daigo
Lo veo y el me voltea a ver, nos vemos a los ojos, me sonríe para que me tranquilice, lo siento pero sé que me entenderás, subo una de mis manos y acaricio su mejilla, lo acerco un poco a mí y yo a él y lo beso, es un casto beso, sale una lagrima de mí, un tierno contacto, abro mis ojos y las puertas del ascensor se han cerrado, nos alejamos y bajo la mirada, ahora estoy apenada ¿Cómo puedo usar a mi amigo? ¿Solo para que me libre de mis problemas? Subo la mirada y él no me ve, está tranquilo, no dice nada, llegamos al primer piso y caminamos al estacionamiento, sigue sin haber palabra alguna, subimos a su auto, estando adentro lo tomo de las manos y hago que me vea a los ojos.
-Daigo, yo…,- me sonríe cálidamente
-No te preocupes entiendo que quieres separarte a como dé lugar de él, pero ¿Estas completamente segura? ¿Ya no hay futuro para ustedes?
-No, ya no, él va a ser padre ¿Dónde entro yo en ese futuro?
-En donde tienes que estar, a su lado como su esposa,- acaricia mi cabello, ¿Por qué no me enamore de él? ¿Por qué mi corazón no lo escogió? Todo hubiera sido mejor
-No puede ser, yo ya no entro en su futuro y yo también quiero rehacer mi vida, seguir con mi trabajo, yendo a giras, negocios, todo lo que he estado haciendo pero sin él, quiero que todo sea como lo era antes de si quiera cruzar palabra con Hyde
-¿Estas consiente de que será difícil lograrlo? Trabajan en lo mismo, en el mismo edificio tu jefe es su amigo, tienen negocios juntos, eres la mano derecha de Yasu
-Lo sé, lo sé,- digo aturdida,- lo lograre, en cuanto nos divorciemos no tenemos por qué cruzar palabra alguna y no creo que Yasu me haga hacerlo
-No, no lo hará pero Hyde es terco, te ama y no renunciará a ti así pasen años linda,- me sonríe,- pero dejemos esto por un momento ¿A dónde quieres ir?
-Ummm, por un helado tengo muchas ganas de algo dulce,- besa mis manos
-Yo también,- guiña un ojo,- ¿Y pastel de chocolate?
-Es perfecto,- nos reímos
Empieza a manejar, sé que no será fácil alejarme de Hyde, el me lo dijo cuando me iba, que no me podía dejar ir pero estoy segura y confío en que cuando vea a su bebé crecer en el vientre de esa mujer, en cuanto o tenga entre sus brazos se olvidará de todo y empezará de nuevo, yo también lo haré, tal vez no empezare una relación en un tiempo, tal vez sí, no lo sé, solo sé que si llegara a tener algo con alguien, ese alguien seria el hombre que ha estado a mi lado en los momentos más difíciles, una se puede llegar a enamorar de su amigo ¿No es así? Yo soy consciente de los sentimientos de Daigo, sé que puedo llegar a amarlo como él se merece, justo ahora mi cariño por él es enorme y no quiero compartirlo con nadie, lo quiero solo para mí, junto a mí.
Llegamos a nuestro lugar de siempre, en cuanto tomamos nuestro lugar nos atienden y pedimos nuestros helados y una rebana de pastel, aquí las dan enormes o tal vez solo a nosotros nos la den así porque conocen a Daigo, pero es suficiente para los dos.
-¿Piensas regresar mañana al trabajo?,- me pregunta mi amigo, tomo una cucharada de pastel y después respondo
-Tal vez aunque no tengo ánimos pero debo de empezar a trabajar
-Como te sientas linda, si pasa un mes más y no te sientes lista no importa, puedes seguir trabajando con Yasu a distancia,- me sonríe, es verdad
-¿No te importa que siga de floja en tu departamento?,- acaricia mi cabello
-No digas eso, no estas de floja, te has encargado de todo ya hasta la señora que me ayuda no sabe qué hacer, lo tienes todo limpio,- sonríe,- además trabajas también aunque no salgas de casa, eso no es flojear y sabes que mi departamento es tuyo también
-Gracias y… Tampoco te he dado fecha de salida
-Puedes vivir conmigo todo lo que quieras no tengo problema alguno,- sonreímos,- por eso mismo te digo que mientras este de gira te sientas con plena confianza,- esperen, ¿Gira?
-Me siento con toda la confianza gracias a ti pero… ¿Gira?,- hace media sonrisa
-Si… Como en un mes me voy, son tres conciertos, me dijeron que estaremos como un mes y o mes y medio fuera de Tokyo,- siento un golpe en el pecho, no quiero que se vaya
-Pero Daigo diles que no puedes ir,- me siento más apagada todavía
-Linda soy el vocal no puedo faltar, lo siento… Pero no será mucho tiempo,- me sonríe dándome ánimos
-Aun así,- tomo un poco de helado,- no quiero que te alejes, me quedaría sola
-No digas eso, le puedo decir a Yasu que vaya al departamento a hacerte compañía
-No puede dejar su trabajo, igual yo podría ir al estudio pero… ¿Solo mes y medio verdad?
-Solo mes y medio
-Puedo sobrevivir con eso,- sonrío, aunque…,- ¿Podría acompañarte a la gira?,- veo como sus ojos se abren con asombro 
-¿Estas segura?
-Totalmente,- lo veo sonreír
-Entonces, perfecto nos vamos los dos,- toma mi mano,- te hará bien otro viaje
-Si lo creo
Disfrutamos nuestros postres, al pensar en que Daigo se iba por un tiempo sentí un gran vacío, él es alguien muy especial y no quiero que nos separemos en estos momentos y creo que la gira es un gran pretexto para divertirnos y seguir olvidando y porque no, acercarnos más, y como dejare a Yasu por un tiempo, iré este mes a trabajar y en la gira lo estaré haciendo por correos y llamadas, de alguna manera este viaje me emociona, más de lo que creo.
Es día de trabajo, voy mentalizada por si tengo otro encuentro con Hyde, si es así, espero que no sea como el de ayer. Daigo me trajo y se quedará un rato conmigo, después ira a su estudio por lo de la gira, no le diré nada a Yasu por ahora, no quiero que su amigo se entere.
Ahorita estoy en la oficina de mi jefe y con Daigo, vemos varios asuntos que se tenían que atender en persona, afortunadamente no es tan complicado y las filas de documentos van bajando.
-¿Y cómo es que __ está viviendo contigo y no me dijiste nada? Malagradecido,- le dice mi jefe a su amigo
-¿Malagradecido?
-Si Daigo, me veías preocupado y no te compadeciste,- le da un leve golpe en el hombro
-Lo siento Yasu yo le pedí que no dijera nada,- sonrío un poco en signo de disculpa,- por eso me comunique contigo en cuanto Daigo me dijo que estabas muy preocupado
-Bueno gracias entonces malcriado,- bromea mi jefe,- ¿Y se está portando bien contigo? ¿No te pone a cocinar? ¿Te consiente?
-Me consiente mucho Yasu,- sonrío,- gracias por preocuparte
-Ni que lo digas eres mi amiga además de colega, te quiero __, como no me iba a preocupar después de tu huida tan…,- se detiene dándose cuenta de lo que decía, estaba reviviendo aquel desagradable momento,- lo siento
-Descuida,- le digo
-Eres un bocón,- le dice Daigo
-¡Oye! Tanta agresividad no es buena,- empezamos a reír
Seguimos atendiendo trabajos pendientes, platicamos y reímos, estos dos chicos son extraordinarios. Pasa el tiempo y viendo que es hora de comer nos detenemos, tenemos pensado ir a comer los tres a un pequeño restaurante, dejamos el trabajo en el escritorio y cuando salimos de la oficina de Yasu, dios no, quedamos frente a frente con ellos, Hyde y su, como le llamamos, ¿Novia? ¿Amante? ¿Mujer? ¿Madre de su hijo? Bueno, él y Suzume a quien ya se le nota un poco el embarazo, siento un pequeño corte dentro de mí, inconscientemente tomo la mano de Daigo.
-¿A dónde van?,- dice Hyde quien esta serio y viendo mi mano entrelazada con la de Daigo, Suzume tiene tomado su brazo y me ve sonriente, triunfante, si querida sé que lo conseguiste
-A comer,- contesta Yasu viendo a las dos parejas, puedo ver que Hyde aún tiene su anillo de bodas
-Yo venía también a eso,- le dice el futuro padre,- pero creo que será en otra ocasión,- hace media sonrisa
-¿Por qué? Vayamos a comer los cinco, lo disfrutaremos más,- comenta esa mujer,- por cierto __, luces muy bien ¿Te hiciste algo? O… Ummm, creo que es por tu nueva pareja felicidades a los dos,- sonríe plácidamente
-Gracias,- contesto sonriente y veo a mi amigo quien disimula bien, sé que nunca me delataría,- tú también luces muy bien felicidades,- se toca el pequeño bultito en su vientre, ve a Hyde y le sonríe, él no luce tan cómodo
-Gracias querida, es hermoso tener a una vida dentro de ti,- mis heridas quieren abrirse, no, no las dejare si aún no se han cerrado totalmente
-Lo imagino,- sonrío,- tendrán una gran familia
-Lo se aunque… Ahora que te veo, me gustaría pedirte que dejaras libre a mi novio, no nos podemos casar ya que sigue casado, tu entiendes,- zorra estúpida, mi amigo toma más fuerte mi mano
-Cállate Suzume,- le dice Hyde jalándola un poco del brazo
-Entiendo perfectamente y no te preocupes que justamente ayer le pedí el divorcio a tu novio, solo es cuestión de poco tiempo para que se puedan casar,- siento que quiero desvanecer, mi amigo me rodea por la cintura, diablos, mis piernas tiemblan,- ahora si nos disculpan, tenemos hambre,- quiero irme cuanto antes
-Con permiso,- dice mi amigo que sigue rodeándome por la cintura, me siento segura, sé que si desvanezco quedare en sus brazos
-Esperen, __ ¿Estas bien?,- escucho su voz, diablos, ¿Se nota que me siento mal?
-Estoy bien,- logro decir y damos unos pasos más, tomo aire y trato de tranquilizarme,- vamos Yasu que muero de hambre,- trato de excusarme
-Nos vemos después Hyde,- caminamos los tres hacia el ascensor, cuando me aseguro de que las puertas se cierren me recargo más en Daigo quien me agarra inmediatamente, diablos, esa mujer me matara de un coraje
-Linda ¿Qué pasa?,- dice mi jefe
-Nada serio Yasu, es solo que ver a esa mujer me enferma
-¿Estas segura?,- me pregunta el que me tiene abrazada
-Si Digo, no es nada agradable hablar de divorcio e hijos con la novia de tu esposo,- sonrío
-Tranquila linda, vayamos por algo rico de comer y postre
-Eso suena perfecto Yasu
Salimos del elevador y sintiéndome mejor caminamos al estacionamiento, nos vamos en el auto de mi jefe y entre la plática nos dice cosas de Hyde y Suzume, es por mi maldita curiosidad que me pongo a escuchar, pero en realidad no es nada que no sepa. Llegamos al restaurante y pedimos algo de comer, yo muero de hambre y pido un poco más de lo normal y mi postre que nunca puede faltar, olvidándonos del mal rato hablamos de cosas sin importancia, extrañaba comer con Yasu, es grandioso este hombre, lleno de alegría, pasando al postre me siento recuperada, esa mujer en verdad me enferma, pero olvidemos eso, nos regresamos al estudio, trabajamos un poco más y nos vamos a casa.
Estando cómodamente instalados en la sala, comemos pasta mientras vemos la t.v, estar con mi amigo es una locura, parecemos niños chiquitos comiendo en todo lugar, menos en el comedor, yo ya tengo puesta mi pijama, un short y playera sin mangas, no hace ni frio ni calor, él tiene un pants y playera sin mangas, cuando es hora de dormir, lo hacemos juntos, nos acostamos en la cama y a veces dormimos abrazados, lo sé, lo que estoy haciendo no es digno de una mujer casada pero vamos, mi esposo me engaño y cruelmente, yo no estoy haciendo nada a comparación de lo que él me hizo, solo comparto cama con un buen amigo, así lo hice con él una vez, solo dormir, con Daigo me siento muy confiada, sé que no intentaría nada en contra de mi voluntad, sé que estoy segura y protegida con él, apagamos las luces, lo abrazo y con su calidez me envuelvo olvidándome de todo.
Pasan los días tranquilamente, estoy en mi oficina, Daigo fue por unos cafés y pan ya que no desayunamos en el departamento, extrañamente no teníamos nada para cocinar, se nos olvidó ir a reponer la despensa de cada mes, lo haremos en la tarde, cuando terminemos el trabajo, mientras llega estoy revisando los últimos movimientos de la banda, ABC por ahora no tiene pensado estar de gira, solo unas cuantas entrevistas en programas, esta una programada con Kichiro-san, no me extrañaría que en este momento llegara Yudai a hablarme sobre negocios, reviso otras cosas y tocan la puerta, mi amigo llego, pasa y como no escucho que haga su escándalo de siempre, subo la mirada, es Hyde, me ve sutilmente.
-¿Podemos hablar?,- me dice relajado
-Tengo trabajo pero si es por el divorcio, te escucho,- sé que soy fría pero no puedo tratarlo como antes, ¿Cómo podría? Claro amor, hablemos, en absoluto
-Perdón por lo del otro día, no imagine que estuvieras con Yasu y con…,- para su frase
-Con mi novio,- lanzo la daga, me ve a los ojos tratando de comprenderme, tratando de persuadirme
-Y me quede preocupado, te vi extraña, no te sentías bien te conozco ¿Fuiste al doctor?
-No fui y no digas que me conoces Hyde, no ahora…,- evito su mirada y veo mi computadora
-Me preocupo por ti __, no me quites ese privilegio, hemos compartido mucho
-Lo sé y te lo agradezco pero tengo ahora a alguien más que tiene todos los privilegios que le pueda dar,- lo veo a los ojos par que se vea y suene convincente
-¿En verdad quieres matarme? Me atormenta saber que estas con alguien más, que alguien más tiene tu cariño, tu felicidad, tus tristezas, tus sonrisas, tu…,- para sus palabras, sus ojos se ponen rojos ¿A caso cree que no me duele a mí también? ¿Que esa mujer tenga todo de él y yo no? ¡¿Que me lo haya arrebatado!?
-Si ya tocaste el tema por el cual viniste por favor retírate que mi novio está por llegar
-No te dejare __, nunca, te lo dije antes y te lo vuelvo a decir, en mi te has convertido en una obsesión, en mi aire, en mi droga y no estoy dispuesto a renunciar a mi propia vida, te amo y eso, eso nadie me lo quitara jamás y si es verdad que ya no me amas, que ya te estas o te has olvidado de mí, ten por seguro como que estamos casados que haré que te enamores de nuevo de mí, que crezca ese amor que algún día me tuviste, que algún día me escribiste en tus cartas, no renunciare a ti cariño, ni aunque estés ahora con uno de mis amigos y ni aunque sea padre
Su mirada me absorbe, me lleva a mundos que solo nosotros conocemos, en verdad está dispuesto a hacer lo que dijo, esto será una tortura, una cruel y tal vez dulce tortura que no quiero que exista, sale de mi oficina dejándome absorta de sus palabras, minutos después llega mi amigo.
-Un delicioso café y pan para la señorita,- me sonríe y tomo mis cosas
-Ummm, hacía mucho que no tomábamos café en mi oficina,- sonrío
-Es verdad, pues llego el día,- me guiña un ojo
Tomamos nuestro caliente líquido y nuestro dulce pan, como siempre me ayuda en algunas cosas de trabajo, platicamos, escuchamos música y hacemos planes para los próximos días, hacemos la lista de lo que compraremos en el súper y entonces nuevamente llaman a la puerta, con un poco de inseguridad doy carta blanca y lo que estaba diciendo hace unas horas, ‘no me extrañaría que Yudai estuviera aquí por negocios’
-Linda, cuanto tiempo,- se acerca a mí y nos saludamos de abrazo
-Yudai, ¿Cómo has estado?
-Bien ¿Y tú?, te vez diferente, ¿Algo que contar?,- umm, sí, estoy casada con alguien que embarazo a alguien más, él cree que tengo novio y estoy por divorciarme
-Solo que me alegra verte,- sonrió
-Hola Daigo,- se saludan de mano,- ¿Cómo has estado? He escuchado que estas por ir de gira un tiempo
-Si así es,- solo será mes y medio
-Mucha suerte entonces,- le sonríe
-Gracias, bueno los dejo, iré a mi estudio,- me sonríe,- cualquier cosa márcame,- me dice y asiento con la cabeza
-¿A que debo tu visita?,- le digo
-Primero que nada a saludarte y a negocios,- hace un gesto de ‘ups’
-Sí, justo hace un rato vi que hay programa con Kichiro
-Le dijimos a tu jefe que si ya podía hacer la entrevista con Suzume pero se negó rotundamente, más que antes, por cierto ¿Sabes que está embarazada? Dice que es de un famoso pero no quiere soltar más
-La he visto por aquí y ya note su embarazo,- hago media sonrisa,- bien por ella, será madre
-Sí, aunque no le queda muy bien la maternidad, eso creo yo ¿Y tú para cuándo?,- me sonríe, oh Yudai, golpe bajo
-No lo sé, algún día,- divago
-Perdón que me meta pero… He escuchado que, Hyde-san y tú, ¿Ya no están juntos? Por tu respuesta de hace un momento prácticamente me confirma
-Así es ya no estamos juntos, pero eso no importa ahora, así que dime ¿Qué tenemos de trabajo?,- cambio de tema
Hablamos sobre el programa, su actitud hacia mí es como antes de un momento a otro, creo que Daigo y Yasu tenían razón, Yudai me pretendía o me pretende ahora que sabe que estoy libre, su mirada ha cambiado, diablos, un pretendiente ahora no. Terminamos el trabajo, platicamos un poco más, me invita a tomar un café el cual no me permite rechazar y se va, me quedo sola hundida en mis pensamientos y trabajo, tengo hambre, tomo mi celular para llamarle a Daigo pero justo entra a mi oficina.
-Creo que tienes telepatía,- le digo con seriedad
-¿A si? ¿Se puede saber porque piensas eso?,- se pone en plan curioso y se sienta frente a mí
-Pues van varias veces que cuando quiero verte llegas justamente, como ahora, estaba por llamarte y bam, te apareces,- sonrío
-Guárdame el secreto entonces,- reímos
-De acuerdo… ¿Vamos a comer? Muero de hambre
-Claro, últimamente mueres de hambre ¿A caso no te alimento bien?,- hace cara de preocupación
-Oh, me alimentas muy bien, solo que ahora mi apetito es más, estoy empezando de nuevo, me siento bien a comparación de aquellos días, es extraño pero… Me siento diferente
-Sí, casi no comías esos días y… Te vez diferente, te lo he dicho, te lo han dicho todos, es algo, como decirlo, bueno no tengo idea pero a pesar de todo luces feliz, tu mirada tiene un nuevo brillo, un dulce y radiante brillo y pues comamos hasta que no nos quepa más,- sonreímos y me paro de mi lugar, ou, el piso se me mueve, dios me detengo de lo que puedo
-¡__! ¿Qué pasa? ¿Te sientes mal?,- llega rápido a mí y me rodea por la cintura
-Sí, solo que me levante muy rápido, no te preocupes,- lo tranquilizo con una sonrisa,- vayamos a comer que podría convertirme en caníbal ahora mismo
Salimos de mi oficina y buscamos un nuevo restaurante, cuando vemos uno nos detenemos, comida china, no hemos comido desde hace mucho, entramos al lugar y todo luce lindo, nos atienden muy amablemente y pedimos, en minutos los platillos están en la mesa, comemos plácidamente, ya no tengo trabajo así que iremos directo al súper. Terminamos de comer y vamos al auto, dios, de repente siento que voy a desvanecer, nuevamente esta sensación.
-Daigo…,- logro decir e inmediatamente siento como me abraza, dice mi nombre preocupado y me voy perdiendo en un sueño profundo.
Voy despertando, abro completamente los ojos, estoy acostada en una pequeña cama, hay unas ventanas enormes y entra luz, puedo ver un jardín, trato de incorporarme pero me siento aturdida, veo a mi alrededor y parece una habitación normal pero veo a una enfermera que revisa algo a lado mío, a mi otro extremo veo a mi amigo quien viene a mí, le sonrío un poco.
-¿Qué paso?
-Sufriste un desmayo linda, te traje al hospital para que te revisaran
-Solo fue un desmayo, solo hubiéramos ido a casa
-No quise arriesgarme,- acaricia mi cabello,- ¿Cómo te sientes?
-Un poco aturdida pero bien,- sonrío,- ¿Me dieron medicamentos?
-No, el doctor solo  hizo unos análisis, en cuanto vea que tienes te dará medicamentos, recuerda que ya te habías puesto mal, cuando lo de Suzume y hace rato con tu mareo
-Ummm, bueno pero me siento bien, en serio ¿Podemos ir a casa?
-En cuanto la doctora lo autorice,- me sonríe
-Y ya lo autorizo,- dice una voz femenina, me incorporo y la veo que me sonríe,- ¿Cómo está esta bella mujer?
-Bien,- le contesto sonriente,- ¿Es usted mi doctora?
-Lo soy __ y espero que por unos meses más, si me lo permites,- ¿Qué?
-Doctora ¿Tiene algo grave?,- dice Daigo alarmado

-Nada de eso hijo, al contrario, es algo maravilloso para los dos,- tiene una radiante sonrisa,- soy ginecóloga obstetra, felicidades, van a ser papás __, estás embarazada,- siento como mi mundo se detiene.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥