jueves, 14 de agosto de 2014

Words of Love

-Capitulo 2-

No estaba muy seguro de como mi esposa tomaría lo de la casa, la compre sin decirle, quería que fuera una sorpresa. Ahora estamos en el balcón viendo el reflejo de la luna, ya le he dicho que es nuestra casa, ella se sorprendió y puso su mirada en el lago ¿Es una mala señal? La abrazo por la espalda y me aprieta un poco contra ella
-Hyde, ¿Nuestra casa?,- se gira entre mis brazos y me mira fijamente
-Si cariño, nuestra casa…,- trato de leer sus pensamientos pero en este momento no puedo
-Es perfecta amor, gracias,- me abraza fuertemente y damos vueltas, ha sido una buena respuesta
-¿Entonces te gusta?,- quiero confirmar
-La amo, en verdad la amo Hyde,- paramos de girar y me atrapa en un beso, suspiro aliviado
-¡Me alegro tanto! Aquí iniciaremos una nueva vida cariño, una vida de casados,- le doy besos en la frente
-Me encanta escucharlo pero… ¿Y tú departamento?
-Ummm aún no sé qué hacer con él, lo puedo vender, ponerlo en renta, no lo sé,- la verdad es que no quiero hacer ni una ni otra cosa
-No lo hagas nosotros lo podemos ocupar por alguna cosa, me gusta ese departamento, además tengo buenos recuerdos de él, solo déjalo, no lo vendas y tampoco lo rentes, es solo de nosotros… Claro, si quieres,- baja la mirada apenada, mi dulce esposa, hasta creo que me leyó el pensamiento
-Es justamente lo que pienso, solo que tenía que escuchar tu opinión para asegurarme no te preocupes, se quedara como está,- nos sonreímos
-Grandioso….,- la tomo de la mano y tomo la cola de su vestido, caminamos un poco, próxima parada, nuestra habitación
-¿A dónde vamos?,- que ansiosa
-Ummm, a consumar nuestro matrimonio,- le sonrió y ella ahora esta color escarlata, tan hermosa apenándose a estas alturas,- mañana te daré un tour por la casa pero ahora, no puedo esperar por quitarte ese vestido cariño
-Amaras lo que hay abajo del vestido,- me dice sonriente, bien, vamos dejando la pena
-Oh, apuesto a que sí
La cargo y camino hacia la habitación, mi esposa sonríe, sus ojos brillan, siempre tan dispuesta para mí, entramos y la bajo lentamente, está sin hablar, solo observa la habitación, está a la luz de las velas y cerca de la cama se puede ver un poco de la luz de la luna, apuesto a que su hermosa piel lucirá exquisita con esa luz, en la cama están nuestras iniciales entrelazadas adentro de un corazón con espinas, todo está hecho de pétalos de rosas, en el piso hay pequeños corazones de rosas también, hay una música instrumental de fondo, hay chocolate y fresas, digo, por si nos da hambre durante la noche, aquí también tenemos una grandiosa vista, otra perspectiva del lago, mi esposa está absorbiendo cada detalle, yo sigo sus pasos, no quiero perderme ninguna de sus reacciones, casi hemos recorrido toda la habitación, se ha parado en un solo punto, enfrente de nuestra cama, en donde esta una pequeña salita de estar, está una enorme foto de nosotros, la mande a revelar y enmarcar, realmente solo dije, ‘Que sea grande, que cubra gran parte de mi pared’ y así me la dieron, no me quejo, quedo perfectamente bien en el lugar que ya le tenía asignado, ella sigue viendo la foto, recuerdo que nos la tomo Yukihiro en un día que salimos por Paris, sale parte de la torre, estamos sonrientes, felices, enamorados, es perfecta, amo esa foto y fue difícil escoger una entre miles que tenemos pero quería una reciente, que mejor que una de la gira; mi dulce chica se voltea y me ve, tiene lágrimas en los ojos, oh nena, me acerco rápido a ella y la abrazo.
-Es hermoso todo amor, muy hermoso, gracias por ser tan bueno,- me abraza fuerte, solo doy lo que recibo, amor, mucho amor
-Te amo cariño, esto y más tendrás siempre, a cada segundo del día
-Te amo Hyde, como nunca llegue a imaginar,- tomo su barbilla y la beso delicadamente, sus lágrimas siguen saliendo, es un húmedo beso, un perfecto beso, humedecido de amor
-Eres mi todo __, todo, sin ti… Podría morir, podría perderlo todo
Nos besamos nuevamente, besos tiernos, cálidos, amorosos, damos pequeños pasos a la cama, acaricio su cabello, su cintura, ella me va desabrochando el saco hasta que cae al suelo, yo tomo el velo de su peinado y lo quito, quito los broches que detienen su cabello y va cayendo poco a poco por sus hombros, llegamos a la cama, nos alejamos un poco y desabrocha mi camisa, sonrío y le doy vuelta, hago a un lado su cabello y bajo el cierre lentamente dejando al descubierto su sedosa piel, acaricio su espalda y meto mis manos un poco para que empiece a caer esa tela blanca, le doy vuelta para verla a los ojos, bajo lentamente el vestido, rosa con su piel y siento como se eriza, cae la tela al suelo, dioses existentes, un escultural cuerpo está frente a mis ojos, sin darme cuenta me estoy mordiendo los labios, tiene puesta lencería blanca, un sostén muy ajustado que resalta sus perfectos pechos, una mínima de pantaleta con encaje, medias blancas con liguero, zapatillas plateadas brillantes de tacón de aguja, el cabello alborotado, labios rojos por nuestros besos, mi esposa es realmente sexy, sensual, provocativa, la tomo por la cintura y la junto a mí, la beso, la acaricio, quiero adorarla con mi cuerpo, es una necesidad más que una costumbre, necesidad de ella, sus manos quitan mi camisa, besa mi pecho, la cargo y la acuesto en la cama, nos besamos lentamente, recorriendo nuestras bocas, jugando con nuestras lenguas, acariciando y adorando nuestros cuerpos, adueñándonos de cada partícula de nuestro ser, quito poco a poco su sostén dejando al descubierto esos hermosos pechos por los cuales me enloquezco, me acerco al mueble que está a lado de la cama, tomo un poco de chocolate y hundo un poco una fresa, le doy a probar a mi esposa y yo pruebo de sus labios, amo hacer esto, besos y más besos, estamos entre los pétalos de rosa, tienen un apreciable aroma que se combina con el olor perfumado de las velas, me desabrocha el pantalón y este se desaparece poco a poco, ahora ella toma una fresa con chocolate y me la da, prueba de mis labios, caricias y más caricias, quito sus medias rosando la piel que va quedando desnuda, sus hermosas piernas cálidas, sus zapatillas ya no están así que no tengo mucho problema en quitar la tela que hace falta, ahora tomo una copa de vino, bebo un poco, después tomo otro poco para mi pareja que la bebe ansiosa de mi boca, nos escurre un poco de líquido por los labios, lo lamo en su piel y ella en mi piel, lo último que me falta por quitar son sus pantaletas que se las quito profesionalmente, ahora estamos con el vestuario que más me gusta, tal y como venimos al mundo, su piel sedosa bajo la luz de la luna y las velas es perfecta, como siempre he dicho, es una diosa, mi esposa es una diosa, la adoro totalmente con mi cuerpo, porque así es, el esposo adora a su esposa con su cuerpo, amándola, entregándose a ella y así avanzando juntos al éxtasis y a otros mundos lejanos que solo podemos llegar a conocer bajo nuestra perfecta unión. Somos sensaciones, besos, caricias, perfectas sensaciones, placer y pasión, comemos unas fresas más, tomamos un poco de vino más, toma un poco de chocolate y lo unta como labial en mis labios, me besa exquisitamente, absorbe cada gramo de chocolate, acomodamos nuestros cuerpos, nos necesitamos, justo ahora, la acomodo entre mi cuerpo y la cama, la acaricio, juego con su cabello, muerdo sus labios, ella entregándose a las sensaciones cierra los ojos, jala mi cabello y junta mi cadera con la suya, hace movimientos excitantes, dios, esta mujer siempre lista para mí, la atrapo en un delicioso beso y entro lento en ella, hace pequeños gritos entre mi boca, llega lo último y estoy totalmente dentro, separa su boca de la mía y suelta un gemido sonoro, se mueve entre mi cuerpo, sus caderas empiezan a marcar un ritmo que las mías siguen sin excepción, besos, caricias, mordidas
-Mi vida… Abre tus hermosos ojos y enséñame lo que sientes, lo que puedes llegar a hacerme con una sola mirada
Le digo mientras marcamos un baile perfecto, ella me mira, sus ojos brillantes de placer, aturdida por las sensaciones, se muerde el labio inferior, su cabello esta alborotado, si, con solo una mirada me puede llevar al mismísimo cielo e infierno, nos miramos fijamente, nos sonreímos, entro más en ella, apresuro más mis movimientos, gemidos y más gemidos, se mueve controlando las sensaciones que siente, jala las sabanas, las almohadas, los pétalos de rosa caen como lluvia, su espalda no aguantando más se empieza arquear, su cabeza se va echando para atrás, cierra sus ojos, nos entregamos a las sensaciones, pronto llegamos a nuestra liberación, con un último gemido sonoro y diciendo nuestros nombres, caigo levemente encima de ella, acaricia mi cabello, nos damos un casto beso y me acuesto a su lado, nos abrazamos y acariciamos
-Te amo, señora Takarai
-Te amo, señor Takarai… Por cierto. ¿Por qué señora Takarai y no De Takarai?
-Pues yo quiero que lleves mi apellido de pila no como un anexo más, ese “De” no me gusta, suena como si fueras un objeto o algo así, __ De Takarai, o sea tiene dueño, por eso mejor solo Takarai, suena más lindo y es como tu apellido de siempre ¿O yo me hago ideas?
-Ummm, ahora que lo planteas así…
-Pero si quieres ese De…
-No, como hasta ahora está bien,- me sonríe,- me gusta señora Takarai
-A mí también me gusta, eso le hace saber a los demás hombres que tienes esposo
-Hablando de dueños…,- sonríe,- me he dado cuenta que eres algo posesivo
-Pues… Solo con lo que amo señora Takarai
-Es bueno saberlo entonces,- me da un pequeño beso
-Siempre juntos cariño
-Gracias por darme una de las más grandiosas bodas y consumación de matrimonio,- se ríe un poco y me besa dulcemente
-Oh, de nada señora mía, ha sido todo un placer,- acaricio su cabello,- pero aún quedan fresas y chocolate…
-Y no podemos desperdiciar ¿Cierto?,- ha adivinado mi intención, si cariño, quiero más
-Has dado en el blanco,- sonreímos
-Entonces no desperdiciemos,- se sienta en mis caderas y se estira para tomar una fresa, esta madrugada será de todo menos para dormir, de eso estoy seguro.
El sol entra y pega en las paredes, las aves cantan, se escucha el sonido de los arboles siendo acariciados por el aire, a mi lado está mi hermosa esposa durmiendo, relajada, sonriente, un ángel en mi vida; esta es nuestra primera mañana como esposos, tomo un poco de aire, esposos, ella es mi esposa jamás lo hubiera imaginado; yo casado con una dulce chica, es más de lo que podría desear.
Me muevo un poco para no despertarla, lo consigo un rato después y voy al baño a asearme, paso a la cocina quiero preparar el desayuno y llevárselo a la cama, mi esposa merece ser tratada como una reina, con delicadeza, lujos, amor sin restricciones, quiero malcriarla, quiero que disfrute de todo lo que pueda darle, solo con ella, es solo ella.
Abro el refrigerador y está lleno de comida, pedí que dejaran la cocina lista para que fuera usada hay despensa, con todo lo que trajeron bien podríamos vivir un mes o más, tal vez me excedí pero no importa. Tomo pasta y vegetales, empiezo a preparar lo que usaré. Recuerdo el día de ayer a la perfección, cada detalle, cada rostro, cada palabra; la verdad es que no sé cómo está mi relación con Daigo, no he hablado más de un ‘hola, ¿Cómo estás?’ con él desde aquel día que fue a mi departamento, hable por teléfono con él para invitarlo a la boda pero estaba ocupado y solo logramos cruzar tres palabras, él me dijo que si no estaba ocupado ese día iría, yo estaba dispuesto a ir por el en donde estuviera y traerlo es uno de mis mejores amigos y tenía que estar en mi boda, a pesar de que nos enamoramos de la misma mujer, el llevaba mucho más tiempo que yo con ella, de repente llego y la aparto de su lado, no me sentiría ofendido si el me mostrara su enojo pero en lugar de eso nos saludó normal como si nunca hubiera pasado nada de un trio amoroso, se veía triste, lo sé, sus ojos me lo dijeron pero lo supo esconder, mi esposa cuando lo vio lo abrazo fuerte y el a ella, en ese momento me sentí destrozado por él, estaba presenciando a la chica que ama casándose con su amigo, si yo hubiera estado en su lugar no sé cómo hubiera reaccionado, no tan bien como el ténganlo por seguro, ahora él debe de estar ya de regreso de donde vino, Yasu y Anis me comentaron que estaba por Hong Kong y que le faltan como tres meses más de gira, después de eso hablare con él quiera o no, no puedo evitar el sentirme mal sino arreglamos este asunto, sé que él no me odia pero por ahora tampoco le soy tan agradable y lo comprendo.
Termino de hacer el desayuno, mi esposa aun no despierta así que sirvo la comida y lo pongo en una mesita plegable para cama, subo a nuestra habitación, dejo la mesita en un mueble a lado de la cama, me siento a su lado y le doy pequeños besos en la frente, en las mejillas, en los labios, se mueve poco a poco y veo sus hermosos ojos abrir, me sonríe y yo a ella.
-Buenos días cariño
-Buenos días amor,- nos damos un pequeño beso
-He preparado el desayuno,- ella voltea a la mesita y sonríe, se incorpora un poco y acomodo la mesita entre sus piernas
-Se ve delicioso
-Y espero que sepa delicioso,- bromeo,- ¿Comemos?
-Por supuesto
Tomamos nuestros cubiertos y empezamos con la comida, ambos sentados en la cama platicamos y prendemos la t.v, justo en ese momento sale una nota de Daigo, le está yendo bien en sus conciertos, mi esposa queda atenta a lo que dicen de él, mierda, ¿Por qué de repente me siento tan celoso? Quiero cambiarle pero no puedo hacer esa grosería ¿O sí? Tal vez con un ‘Lo siento, querida subirle y me equivoque de botón’ pero si hago eso tendré que cambiarle de nuevo al canal, tengo que tranquilizarme, es solo una nota del chico que la ama, diablos, no me estoy ayudado.
-Qué bueno que vino Daigo a nuestra boda,- bueno, admito que ese no es un tema que me distraiga del otro, es de lo mismo
-Sí, le llame,- diablos,- y me comento que tú le habías hablado antes,- tal vez por eso vino a la boda, a mí no me dijo que iría
-Ya veo… No podía faltar, es nuestro amigo
-Sí así es, me dio mucho gusto verlo,- sonríe y sigue atenta a la t.v ¿Por qué tanto interés en él?
-¿Esta rico?,- deja de verlo
-Sí, cocinas delicioso Hyde,- sonríe,- aaah, como quisiera estar en un concierto de Daigo, hace tiempo fui a varios, él me invitaba y fue grandioso hubo uno en donde estuvieron él y Yasu juntos fue lo mejor,- ahora está radiando emoción, carajo, estos celos no son buenos, ella es mi esposa, por algo se casó conmigo, porque me ama ¿No es así?
-Iremos a uno cariño,- pero estaremos en nuestra luna de miel y cuando regresemos ya no estará en una gira… No quiero sonar mala persona pero que bueno
-¡Qué bien!,- está emocionada, ha acabado la nota de Daigo, dios, duro mucho
-Hoy tendremos el día para nosotros, mañana es el concierto y pasado nos iremos a nuestra luna de miel,- ella sonríe
-Grandioso amor, ¿A dónde iremos?
-Ummm, ya verás cariño, ya verás
Me hace pucheros para que le diga pero no lo haré; terminamos nuestro desayuno y voy a dejar la mesita a la cocina, subo a la habitación y mi esposa está en ropa interior y con el saco que use en la boda, dios, es una diosa ante mis ojos, ¿Cómo poder contra esa tentación? Ella voltea y me sonríe.
-No encontraba que ponerme, aun no conozco la casa y pues vi tu saco,- su mirada es traviesa
-Oh, no hay problema cariño, puedes usar el saco todo el día y te mostraré toda la casa pero… Eso será más tarde, es hora de mi postre,- sonreímos, ella entiende bien mis palabras
La abrazo y damos vueltas, me detengo y la aprisiono con un beso, paso mis manos por su delicada espalda y pego su cuerpo al mío,  absorbo cada partícula de su ser, la cargo y me rodea con sus piernas la suave tela de su ropa interior da frescura a mi piel, la acuesto en la cama, beso cada parte de su cuerpo, muerdo, lamo, succiono cada parte de su piel, acaricio su cuerpo adueñándome de él, nos convertimos en uno solo reclamándonos como nuestros únicos dueños, llegamos a otros mundos, a otros cielos y conocemos a otros dioses.
Ha llegado el día del concierto, estamos en una sala de espera, nos hacen los últimos arreglos, Ken, Yuki y Tet están con nosotros, uno fuma, otro solo está parado haciendo movimientos con sus brazos y otro toca la guitarra, yo estoy sentado al lado de mi esposa mientras me ajustan el peinado. Hace rato hablamos sobre si llevar el anillo de bodas puesto en mi caso ya que estaré frente a las cámaras, __ dijo que me lo quitara, que era mejor y así no empezarían a especular los reporteros detallistas y amarillistas pero no me lo quiero quitar, lo llevaré puesto y en ese mismo dedo pondré otro anillo para disimular un poco. El anillo es de oro con gravado de plata y dice ‘Junto a ti en todos los mundos y vidas existentes’ empiecen a especular o no, no importa, nunca quiero quitarme el anillo de bodas.
-¿Cuánto tiempo estarán de luna de miel?,- pregunta Tetsu, buena pregunta
-Ummm, aún no sabemos, ¿Hay trabajo que hacer?,- por favor no
-Si, en mes y medio, tenemos que estar en el J-Melo awards,- diablos,- así que, no me falles por favor, ya sabes, nos entrevistaran y tocaremos una canción
-De acuerdo regresaremos justos para la fecha,- tomo la mano de mi esposa,- mañana nos vamos a primera hora
-Los acompañaremos,- habla Yuki sonriente
-Por supuesto que sí,- dice Ken
-Que amables me salieron,- bromeo, le han tomado cariño a mi esposa
-Nosotros siempre,- contesta Tet,- bueno, basta de plática, es hora de caminar al escenario,- se levanta y deja su guitarra en el sillón
Nos levantamos con él y salimos de la sala, caminamos por los pasillos y personas del staff nos sonríen con ánimo, llegamos a las escaleras del escenario, esta Rei dirigiendo todo, da una señal y empieza el fondo de música, instrumental, los gritos empiezan y como siempre nos reunimos, decimos unas palabras y empezamos a subir a escena, me despido de mi esposa con un casto beso en los labios y entro, infinidad de gente grita, brinca, sonríe, llora, se emociona, escucho la batería de Yuki, la guitarra de Ken y el bajo de Tet, es hora del espectáculo.
Vamos empezando el intermedio, es toda una locura, no hay como tener un concierto en el lugar de donde eres y te conocen hasta en las cuevas, es de noche y las luces led están ya en su esplendor, somos gritos, brincos, batería, guitara, bajo, voz, lagrimas, emoción; desde aquí puedo ver a mi esposa que canta cada canción, cada estrofa, cada palabra que entonamos, está disfrutando el concierto tanto como cualquier fan que esta esta noche con nosotros, me siento feliz, este es mi primer concierto como hombre casado, tal vez sea mi imaginación pero me siento diferente, perfectamente diferente, soy un hombre pleno, estoy felizmente casado, inicio una nueva etapa en mi vida, una hermosa etapa en mi vida.
Estamos en el jet, vamos rumbo a Corea, mi dulce esposa quiso visitar primero ese lugar así que para allá vamos, es nuestra primera parada de la luna de miel, los chicos como dijeron nos acompañaron y se despidieron de nosotros, pidieron que tomáramos muchas fotos, la actividad favorita de mi esposa, estaremos mes y medio de viaje, hubiera querido más pero tampoco me quejo, es una buena temporada, solo ella y yo disfrutando de nuestro viaje, de nuestra luna de miel, de nuestras primeras semanas de casados, estoy disfrutando desde ya todo esto, nuestra casa la deje al cuidado de la ama de llaves, contrate una y de un vigilante, mi departamento pues está bajo el cuidado del edificio, con ese no hay problema, el departamento de mi esposa también pedí que lo cuidaran, aun no le he dicho que quiero que lo venda o por lo menos que vaya por sus demás cosas y las traiga a casa y lo deje como el mío, por si algún día lo llegásemos a ocupar pero más adelante hablaremos de eso, por ahora estamos sentados, tomados de la mano, disfrutando de una copa de vino y cubos de queso, vemos por la ventanilla, estamos entre las nubes, es grandioso, platicamos del concierto de ayer y de todo lo que haremos en nuestro viaje, es emocionante, empezamos con nuestros planes de pareja recién casada, nunca pensé que fuera tan agradable estar casado.
De Corea nos fuimos a España, después a Londres y de ahí pasamos a Francia y pasamos a Varadero aquí en cuba, la playa es grandiosa, llegamos en un buen clima y no hay tantos turistas, mi esposa está encantada con este lugar, llevamos tres días en la playa y es nuestro último lugar de visita, en unos días regresaremos justo para el trabajo.
Nos estamos quedando en un hotel muy agradable, tenemos plena vista de la playa, cuando estamos en el mar, queriendo o no mi dulce esposa se pone un traje de baño, a veces me arrepiento de haber venido aquí, muestra partes de su cuerpo que nadie debería de ver, solo yo, lo sé, soy un maldito exagerado pero no me importa, hay muchos hombres viendo pero también me gusta que ella muestre su perfecto cuerpo, que lo envidien, es una mujer hermosa y soy afortunado de tenerla a mi lado, cuando vamos caminando por la arena muchos se nos quedan viendo, mi esposa en traje de baño puede llegar a ser hechizante, yo solo con una bermuda, presumo mis tatuajes, ¿Es algo no? Aunque ella también me dice que no muestre mi cuerpo, que las otras mujeres me comerán con la mirada, amo verla celosa, es muy dulce.
Hemos tomado muchas fotos, infinidad de fotos, en todos los lugares a los que hemos ido hay fotos hasta del perro que vimos, tenemos pensado hacer un álbum de cada lugar que visitamos, será un magnifico recuerdo de nuestra luna de miel. En este momento estamos sentados en una manta encima de la arena, comemos fruta picada mientras descansamos un poco de caminar y nadar, ha sido una estancia grandiosa.
-Cariño, vayamos de compras al rato
-Claro y compramos recuerdos para los chicos,- sonríe, hay esos chicos se saldrán con la suya
-También quiero comparar algo para Yasu y Daigo, ah y Anis,- Daigo… De acuerdo, no me encelare, no lo haré
-Por supuesto cariño,- sonrío, no puedo evitar sentir celos al escucharla hablar de mi amigo, tengo que trabajar con eso
Nos quedamos un rato más viendo el paisaje, jugando con la arena, platicando y después vamos al hotel, siempre que llegamos algunas personas se nos quedan viendo, no sé si es porque me reconocen o porque les parezco conocido o porque mi esposa es muy hermosa pero hago que no me doy cuenta de ellos, cuando se nos quedan viendo mas es cuando salimos ya sea para cenar o hacer otra cosa, vestimos un poco diferente a ellos, creo que muy llamativo en mi caso pero así es mi estilo; una de las cosas que más me gustan es que cada que entramos a un restaurante o en donde tengan que saber mi nombre, nos llaman ‘señor y señora Takarai’ adoro escuchas esas palabras, en verdad lo adoro, si señores, ella es mi hermosa y adorada esposa, soy un hombre felizmente casado.
Estas semanas han sido perfectas, solo mi esposa y yo disfrutando de cada segundo, han sido los mejores días de mi vida, realmente lo son pero desafortunadamente todo inicio tiene un fin, ha llegado nuestro último día de viaje, mañana salimos a Japón y en dos días son los J-Melo, este último día ya fuimos a la playa, estuvimos toda la mañana y parte de la tarde, fuimos de compras y a comer, está anocheciendo, ya estamos en el hotel viendo el paisaje del atardecer mientras arreglamos las maletas, no sé en donde meteremos tanta ropa, pero es que con lo que sea mi esposa luce hermosa, no puedo evitar el comprarle hasta un chicle si llega a poner su mirada en él.
-¿Has disfrutado del viaje cariño?
-Uff, como nunca amor ha sido perfecto, gracias, todo me ha encantado,- su mirada luce emocionada, me encanta verla así
-También me ha gustado, hagámoslo pronto y vayamos a más playas
-Eso suena grandioso,- se avienta a la cama y se estira un poco
Esta vestida solo con un pequeño short y una ligerísima playera sin mangas, en este lugar hace calor pero la playa lo compensa, tenemos que despedir como se debe a este lugar ¿No? Como cada lugar al que fuimos lo despedimos de una gran manera, lo recibimos de una gran manera, su estancia la disfrutamos de una gran manera, solo como nosotros, nuestros cuerpos lo saben hacer, ¿Serán así todas las parejas? Digo, nosotros hacemos el amor cada que tenemos oportunidad y eso es más de una vez al día cuando no tengo tanto trabajo, es muy refrescante cuando estamos juntos de esa manera, es mi fuente de energía y de relajación, ella siempre está dispuesta para eso y a veces ella misma lo inicia, como he dicho, es mi mujer perfecta, nunca me dice que no y por supuesto yo nunca digo no cuando ella lo quiere, ¿Quién soy yo para prohibirle mi cuerpo?.

Me acerco a ella y me pongo en cuclillas entre su cuerpo, me ve con sus hermosos ojos y sonríe, sube sus brazos a mi cuello y me jala hacia ella, nos besamos con pasión, ummm, mi hermosa mujer, como poder vivir sin sus besos, mete sus manos por debajo de mi playera y hábilmente me la quita, yo hago lo mismo y me quedo con una linda vista de su sostén ajustado color lila, nos giramos en la cama y la ropa va haciéndose menos hasta que quedamos sin nada, perfectamente vestidos, el atardecer llega a su fin y nosotros empezamos nuestra propia danza llena de brillante luz y calor, siendo uno solo, perfectamente conectados y amados.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Un abrazo ♥