lunes, 30 de junio de 2014

Secret Letters

-Capitulo 11 Hydeaway-

Hyde ya me había comentado algo sobre Daigo pero yo no lo veía de esa manera, pensaba que lo nuestro era solo amistad pero ahora veo que Hyde tenía razón; en estos momentos estoy en el área de cafetería con él, me dijo que quería hablar conmigo y venimos por café helado, le ha estado dando un poco de vueltas al asunto pero sé a dónde se dirige.
-__, tu y yo hemos sido amigos desde hace un poco de tiempo, es difícil no ver lo hermosa que eres, lo talentosa, trabajadora, dulce y demás cosas bellas que existan… No te lo había querido decir por temor a perder nuestra amistad pero ahora pienso diferente, si quiero tener algo contigo debo de confesarte mis sentimientos ¿No es así?,- ríe levemente y toma mis manos,- me interesas __, me interesas como mujer y quiero que me permitas estar contigo de otra manera, claro, con el tiempo,- agacho la mirada, esto no lo imaginaba, yo solo lo veo como amigo, nada más ya que… Quien me interesa, es alguien más
-Daigo… Yo… No puedo, tengo novio,- pongo eso de pretexto, no sé cómo decirle lo de su amigo,- Tu y yo somos amigos pero ahora con esto…
-Por favor, __, no quiero que nuestra amistad se arruine porque me he declarado, sé que tienes novio actualmente pero, dame una oportunidad de demostrarte lo mucho que estoy dispuesto a dar por ti,- me interrumpe, no puedo darle alas
-Yo… Solo te veo como amigo, ahora estoy con alguien, sé que es difícil decirlo pero…
-Tu no lo amas, me lo has dicho, ¿Qué te impide darte una oportunidad con alguien?
-Así es, ya no lo amo y lo que me impide es… Me interesa alguien más…,- le digo, el me ve fijamente tratando de hacer una sonrisa, es mejor así,- lo siento
-Está bien, pero… Solo te diré que no me daré por vencido tan fácilmente linda,- me sonríe y acaricia la mejilla, se da vuelta y sale de la cafetería y yo tras él, no puede decir eso
-No, Daigo, no pierdas tu tiempo conmigo,- le digo mientras camino tras él,- por favor, entiende
-No te preocupes,- me dice con una sonrisa, como si no hubiera pasado nada,- sigamos siendo amigos a pesar de esto,- llegamos a la sala de conferencias, entramos y veo enseguida a Hyde, esta tal vez pensando, no se percata de nosotros segundos después con un sobresalto, le sonrío, me siento feliz porque tengo una cita con él, nuestra primera cita
-Has llegado Hyde,- le digo sonriente
-Sí, hace unos minutos, como vi tu mochila me quede aquí para esperarte,- que bueno que no escucho mi platica con su amigo,- ¿Nos vamos?
-Claro,- tomo mi mochila, no puedo evitar sonreír
-¿Saldrán?,- pregunta el que se me declaro
-Si Daigo, Hyde me invito a comer,- le digo apenada
-Sí, así es,- confirma Hyde,- entonces, nos vemos después,- se despide
-Disfruten de su comida,- dice Daigo y salimos
Caminamos al elevador, de pronto siento como él quiere tomar mi mochila, la quiere cargar, apenada se la doy, entramos al elevador, es tentador estar en un lugar pequeño y cerrado con él, me siento nerviosa, mis pensamientos me traicionan, ‘lo que te haría Hyde’ pensamientos locos ahora no mente, sigo sonriendo como una tonta. Él me pregunta que qué quiero comer, en realidad lo que él quiera yo quiero, entonces me dice que cocino muy bien, ahora siento más pena, un halago de él no es cualquier cosa, me siento como si estuviera soñando, estoy con él, platicando, dándome halagos, en una cita, es grandioso.
-Si… Si quieres puedo cocinar para ti en otra ocasión,- digo en voz baja,- claro, se hacer muchos platillos, espero que te gusten de igual manera,- toma mi barbilla para mirarlo a los ojos, su mirada me penetra totalmente, es una sensación de frio y calor que me invade constantemente, podría acostumbrarme a esta sensación
-Me encantaría que lo hicieras, probare todos tus platillos gustoso,- se acerca a mí y besa mi frente, sus suaves labios tocan un poco de mi piel, puedo sentir su respiración rosándome y su aroma magnifico envolviéndome, podría desvanecer en este momento,- espero que ese día no esté tan lejano,- sonríe
-Oh, no, no lo estará,- le digo sonriente, hacía mucho que no me sentía tan feliz,- puedo hacerlo cuando quieras,- le digo emocionada
Me dice entonces que el sábado en su departamento, no tengo buenas experiencias ahí pero hace unas horas un recuerdo de ese lugar es uno de mis favoritos, no hay problema, en su departamento le cocinaré, siempre y cuando no encuentre a una mujer.
-No pasara nada desagradable esta vez, te lo aseguro, ya advertí a los vigilantes que no dejen pasar a ninguna mujer a mi departamento, solo hay una excepción, solo tú, __,- me sonríe y toma una de mis manos,-  solo tú tienes acceso a él,- enseguida me apeno, ¿Solo yo? Esto no lo esperaba ¿Y cómo supo que eso me preocupaba?
-¿Solo yo? ¿Por qué?
-Porque eres la única mujer que me interesa, nadie más, por eso cuando quieras puedes ir a verme, con toda confianza… Quiero que a partir de ahora tengas buenos recuerdos de mi departamento y no malos
Si tengo un bonito recuerdo de su departamento, su declaración y mis cartas, cuando me enseño la caja con todos mis escritos sentía que mi corazón se salía del pecho, estaba muy emocionada, nunca había llegado a imaginar que él hiciera eso, fue magnifico que me lo mostrara y cuando me hablo de su interés, pude haber desvanecido en algún momento, sus ojos despendían sinceridad, totalmente.
Llegamos a un restaurante, por fuera se ve muy lujoso, rayos, y yo no vengo vestida como se debe, de seguro no me dejaran pasar, caminamos al recibidor y en seguida la señorita me ve como si fuera un bicho raro, pero claro, antes se come con los ojos a Hyde, cuidado querida, él viene acompañado.
-Hyde, me hubieras dicho que veníamos a este tipo de lugar para vestirme mejor,- le digo apenada
-No te preocupes, aun así, eres la más hermosa de este lugar,- me sonríe, podría derretirme en este momento,- vayamos a comer
-No me dejaran pasar, creo
-Claro que sí,- me toma de la mano y me acerca más a él,- mi corazón late de prisa, por favor, no quiero morir de un paro cardiaco ahora
-Buenas tardes señorita, quiero una mesa para dos en un lugar privado,- le dice Hyde a la señorita, ella me ve antes de contestar, lo sabía, no me dejaran pasar
-•Disculpe señor pero, la señorita que lo acompaña no…,- se detiene, hemos comprendido, aprieto la mano de Hyde, lo siento
-Lo vuelvo a decir, quiero una mesa para dos en un lugar privado,- insiste Hyde pero ahora con un tono más autoritario, ella duda pero vuelve a insistir
 Hyde se cansa y ahora quiere hablar con un tal Amida, el gerente, rayos, creo que hemos metido en problemas a la señorita, casi enseguida llega el señor y de lejos puedo observar que va regañando a la señorita, llega a nosotros y se disculpa totalmente con Hyde, después se dirige a mí y me presento apenada, caminamos hacia nuestra mesa, es un lugar privado, muy elegante, veo muchos cubiertos en la mesa, esto no es algo con lo que conviva todos los días, nos sentamos y viendo el menú, no tengo ni idea de lo que pediré, le digo a Hyde y el amable se ofrece a pedir por mí, si, una comida pedida por él, es grandioso, también pide un vino, platicamos mientras llegan nuestros platos y sonreímos y él de vez en cuando acaricia mis manos con sus dedos, ese rose hace que me sienta nerviosa, llega la comida y empezamos a disfrutar, la comida francesa es deliciosa y romántica ¿No es así? Es una grandiosa primera cita, nuestra plática es cómoda, me siento a gusto con él, me sirve vino y lo pruebo, su sabor y olor me envuelve, exquisito, pasamos al postre y el chocolate me vuelve loca, y un chocolate caro es delicioso, termino todo mi postre, quedando satisfechos veo la hora, es tiempo de irnos, salimos del lugar y vamos al estudio nuevamente, no tardamos mucho, bajamos y caminamos, me siento muy feliz, pasar un rato con él es simplemente maravilloso, realmente lo amo como artista y ahora me doy cuenta de que realmente lo he amado como persona fuera de la fama, a pesar de que hace unos días se comportó como todo un idiota, lo he olvidado y ahora siento que mi amor salió del caparazón en el que se había metido tras los insultos y ha salido curado y el doble de tamaño, así es, amo a este hombre. Con esos pensamientos que me tienen a flote, de repente paro en seco, veo de lejos a Yuto, ¿Por qué esta aquí? Se supone que le dije que no nos veríamos hoy ¿Entonces? Entonces ahí está, su lado controlador de propiedades, ahora más que nunca quiero terminar con él, Hyde se da cuenta, me dice que simulemos que veníamos de algo de trabajo, esperando que se la crea accedo y caminamos hacia él.
-Yuto, hola,- le digo mientras me doy cuenta de su cejo fruncido
-Hola,- sonríe obligadamente,- ¿Vienes llegando?,- me dice y ve mal a Hyde
-Joven, mucho gusto, la señorita __ y yo hemos ido a una empresa por cuestiones de trabajo, en estos días estamos muy apretados de horarios, siento si espero mucho a la señorita,- miente Hyde, su alejamiento es notorio, casi no me mira y me habla de usted, siento feo pero sé que es actuado porque quiere protegerme
-Sí, ya me había comentado algo así… Y usted es…
-Un amigo de su jefe, estamos trabajando en un proyecto que está ocupando de todo nuestro tiempo,- dice convincente,- ahora si me disculpan hay cosas que hacer, señorita, no tarde por favor que hay documentos que la esperan,- me dice y lo veo fijamente asombrada, mi corazón late y entro en la realidad
-C… Claro, enseguida voy,- le contesto, por alguna razón me siento nerviosa, no por lo que me vaya a decir Yuto sino por Hyde, su mirada era, diferente, se aleja y mientras Yuto lo mata con la mirada, yo me repongo de la falta de aire
-¿Quién es ese tipo?
-Ya lo dijo, amigo de mi jefe, fuimos a una empresa a dejar unas redacciones para una producción,- no es todo mentira, eso lo hicimos, no hoy, pero lo hicimos
-Umm, se cree muy superior ese bastardo
-¡No le digas así!,- digo molesta
-¡Perdón!, no pensé que te importara tanto el ‘amigo de tu jefe’
-No es eso, solo… Es solo que te pueden escuchar y puedo perder mi trabajo,- arreglo mi metida de pata
-Está bien, me comportare, pero ahora, dame un beso,- me jala hacia él me abraza fuerte y enseguida quiero alejarme pero me besa, correspondo por unos segundos y me alejo, nuevamente me atrapa, sigo el beso un rato más hasta que ya no aguanto y me alejo por completo quiera o no, ya no soporto su toque,- ¿A qué hora sales?
-No lo sé, como escuchaste al señor, tengo documentos pendientes, tengo que irme
-Espera… Es que… Lo que paso el otro día, lo anhelo,- yo también lo quería pero ahora ya no
-Hablamos de eso luego
-¿No nos vamos a ver más tarde?
-No lo sé Yuto, estamos en contacto ¿Si?
Le digo alejándome rápido de él y entrando al edificio, tomo el ascensor, llego al estudio y voy directo al baño, me enjuago la boca, ya no quiero estar con él, si hoy ya no hay trabajo que hacer, me voy a hablar con Yuto, salgo del baño y voy a la sala de juntas, no veo a Hyde, tal vez ya se fue o tal vez este en el estudio de su banda, me siento y reviso unos documentos, minutos después me llama mi jefe, quiere que vaya a hacer un trabajo a su oficina, voy enseguida encontrándome ahí con Hyde, me alegra, le sonrío y me siento a su lado, su presencia me pone muy nerviosa, empiezo a trabajar con mi jefe hasta que terminamos, tengo la tarde libre, salgo de su oficina y voy a la sala de juntas, me gusta mucho estar ahí porque es fresco, tiene olor a auditorio nuevo, es iluminado, discreto, solo y relajante, guardando mis cosas para irme a donde tenía planeado, me encuentro con Hyde y se ofrece a llevarme a la casa de Yuto, él insistiendo termino aceptando, la idea de estar un rato más con el me gusta, en el elevador me pide mi número de celular, se lo doy y el me da el suyo, sí, ¡Tengo el número de celular de Hyde! Diciendo que si me puede llamar y mensajear cada que quiera, gustosa le digo que sí, que mejor que pasar el día con sus llamadas y mensajes. Subimos a su auto, le doy la dirección del departamento de Yuto, entre la plática el camino se hace corto y llegamos.
-Bueno, gracias por el aventón,- sonrío
-De nada,- toma una de mis manos y la besa,- es un placer,- me sonríe,- ¿Me puedo derretir?
-Bueno, entonces me voy,- salgo del auto y el me observa, llego a su lado y él me sonríe,- estamos en contacto
 -¿No quieres que te espere?
-No sé cuánto hablaremos
-No importa, te espero todo lo que sea necesario, me sentiré mejor si te espero, pronto anochecerá y tendrás que irte en transporte público,- dice preocupado,- mejor te espero
-No quiero molestar
-Nunca me molestara nada que tenga que ver contigo cariño,- me dice viéndome a los ojos, esa última palabra me ha puesto a volar,- permíteme esperarte
-Hyde…,- suspiro resignada y encantada,- está bien, espérame entonces, tratare de no tardarme,- le digo mientras le doy mi mochila confirmando que puede esperarme,- en un rato vuelvo,- sonrío
-De acuerdo, cualquier cosa llámame grita o algo, llegare a ti,- dice totalmente seguro 
-Lo haré,- entro al edificio y tomo el ascensor, piso tres, sintiéndome nerviosa camino lentamente a su departamento, llego y toco el timbre, tomo aire profundo antes de que abra, lo hace en poco tiempo y se sorprende al verme
-Hola __ ammmm, pasa, que sorpresa,- dice abrazándome enseguida,- ¿Siempre si saliste temprano?
-Sí, así es,- esta con el torso desnudo, no me gusta  y su cabello alborotado, luce como ‘acabo de tirarme a una mujer’ acaso me… Si es así, mucho mejor, será un gran pretexto para terminar con esto,- ¿Qué hacías?
-Ammm, nada, solo… Acostado en mi cama,- duda al contestar ¿La tendrá escondida?,- no sabes lo mucho que me alegra que vinieras
Me abraza nuevamente y me besa, sus besos son desesperados, sus manos quieren tocar todo mi cuerpo ¿Es que aún no lo satisficieron? Creo que una mujer nunca había deseado que su novio la engañara tanto como yo, sería mi pretexto ideal y sustentable para alejarme de él, entre sus besos que no puedo quitarme caminamos al sofá y me acuesta, deja mis labios y se concentra en mi cuello, sus manos toman mi cadera, ya no lo soporto, lo alejo completamente de mí y me levanto del sillón, el me mira confuso y agitado, asqueroso.
-¿Qué diablos pasa?
-No puedo Yuto, no quiero esto
-Pero el otro día…
-Fue solo el momento, además he venido a hablar y no a otra cosa
-Pero podemos hablar con nuestros cuerpos,- se acerca a mí y me devora con la mirada
-¡No! No quiero
-Vamos __, soy tu novio y debes de permitírmelo,- ¡¿Qué?!,- Debes de dejar que tengamos relaciones, llevamos mucho de novios y nada de sexo, ¡Ni que fuéramos adolescentes! O ya ni ellos
-Estas mal, no todo es sexo Yuto ¿O es que tu solo quieres eso de mí?
-Sí, eso también quiero de ti, lo deseo, ¡Mírate! Tienes un cuerpo que todo hombre desearía tener entre sus manos, junto a su cuerpo, eres hermosa, sería una lástima que no supieras como desenvolverte en la cama, por eso debes empezar ya, no sé si ya has estado con alguien o no pero si no, está bien, lo haremos con delicadeza, dulzura y todas esas cosas que las chicas desean para su primera vez,- se acerca a mí y yo instintivamente me hago para atrás, él si es un hijo de puta,- y ya después conforme llevemos la práctica, intentaremos cosas nuevas, conocerás los verdaderos placeres __ 
-Ni loca me meto en tu cama imbécil, siempre supe en el fondo que tu solo querías eso de mi pero has estado perdiendo tu tiempo, no tengo planeado estar con un hijo de puta como tú,- escupo el asco que siento hacia él
-Hijo de puta… Sí, pero un hijo de puta que sabe tener sexo con mujeres, deberías de intentarlo linda, te aseguro que nunca estarás con alguien tan bueno como yo,- se hace el gran ‘tirador de mujeres’ repugnante
-Oh créeme, prefiero nunca conocer a alguien tan bueno como tú en ese caso y que bueno que me dejas claro todo esto porque esto quiere decir que aquí terminamos
-¿Terminar? Está bien, pero no invertí tanto tiempo contigo como para que me dejes así nada más, tú tienes algo que deseo y me lo darás, siendo buena o no,- camina hacia mí, ahora tengo miedo, no quiero ningún contacto con él
-No te me acerques, mejor ve a follarte a la chica con la que estabas antes de que llegara
-Vaya, nunca había escuchado hablarte así y ¿Cómo sabes que estaba con alguien?
-Es obvio, no tienes playera, cabello alborotado y cara de recién ‘acabo de follar’
-Entonces tan santa no eres querida, eso me gusta, ya estuve con ella, ahora quiero estar contigo, deseo tu cuerpo como no tienes una idea, he estado con mujeres de esculturales cuerpos pero el tuyo, tiene algo que me hace enloquecer, tienes casi una figura perfecta si no es que perfecta realmente, me excitas __, quiero tenerte
-Nunca lo tendrás imbécil
-¿Si no soy yo entonces quién? Ningún otro hombre se ha fijado en ti, eres tímida, metida en el trabajo, no te arreglas tanto, no volverás a tener a un hombre como yo y lo sabes
-Oh, no, no lo sé
-Pues así será, aprovecha que tienes a un hombre enfrente de ti, hare magias con tu cuerpo querida
-No gracias, no me gustan los trucos de magia
-Déjate de jueguitos, si es por las malas, está bien, eso me excita aún más,- camina hacia mí y yo hacia atrás, debo de salir, saco mi celular sutilmente, toco la pantalla y como puedo re-marco el número de Hyde,- no sigas huyendo de mi perra que ten por seguro como el infierno que no seré nada sutil contigo
-¡Cállate!
Camino rápido a la puerta y trato de abrir y salir pero él me alcanza, me tumba en el sillón y toma mis muñecas, las pone arriba de mi cabeza y empieza a besarme el cuello, con una de sus manos empieza a desabrochar mi blusa, me muevo tanto como puedo para que se caiga pero no puedo, grito y tapa mi boca con la suya, es repugnante esto, me sigo moviendo pero estoy ya agitada, en ese instante escucho una voz familiar, dulce y cálida
-¡SUELTALA HIJO DE PUTA!
Es Hyde, siento como inmediatamente lo jala de mi cuerpo, me levanto rápido y veo a Yuto en el piso, Hyde arriba de él golpeándolo, el de abajo sangra, apenas reaccionando completamente le digo a Hyde que pare, el sigue, lo podría matar a golpes
-¡Vámonos Hyde! Déjalo ya, no quiero que vayas a la cárcel por asesinato
-Pero el merece morir por hacerte daño
-Me estás haciendo más daño al verte así, vámonos, por favor,- le digo abrazándolo por la espalda
-Está bien cariño, vámonos
Le da un último golpe a Yuto quien se queda quieto pero aun respirado en el suelo, salimos del edificio, Hyde está molesto, si no lo suelto podría volver y matar a ese tipo, subimos a su auto y maneja en silencio, tranquilizándose y yo tratando de pensar en otra cosa que no sean las asquerosas manos de Yuto encima de mí, al darme cuenta, llegamos a su departamento, entramos al edificio y minutos después quedamos sentados en silencio en su sala.
-Cariño, discúlpame, no debí dejarte ir sola a ese lugar,- se acerca a mí, sus ojos llenos de preocupación
-No fue tu culpa, al contrario, gracias por llegar a salvarme,- acaricio su cabello y el cierra los ojos
-En cuanto recibí tu llamada sabía que algo andaba mal, después escuche las voces, el diciéndote esas cosas, enseguida me enfurecí pero no sabía a donde ir, pregunte en recepción y tardaron en decirme el número de departamento del tal Yuto, si no hubiera llegado a tiempo…
-Llegaste a tiempo, es lo que importa,- lo interrumpo,- olvidemos esto ¿Si?
-Claro cariño… Perdón por traerte a mi departamento, fue el primer lugar en donde pensé que estarías a salvo, por lo menos esta noche pero si quieres…
-Está bien, gracias,- le sonrío,- ¿Eso quiere decir que puedo quedarme?
-Por supuesto, solo así estaré tranquilo,- me sonríe y besa mi mano,- siéntete cómoda, ¿Quieres tomar un baño?
-Me encantaría,- sonrío
-Ven entonces
Toma mi mano y caminamos a su habitación, me siento en su cama mientras él va a preparar el baño, empiezo a sentirme nerviosa, es de noche y solo estamos Hyde y yo en su habitación, el sale del baño y va a uno de sus muebles, saca unos pantalones y una playera
-Ten, con esto estarás cómoda, hay toallas en el baño, relájate cariño, estaré en la cocina preparando algo para cenar,- me sonríe y besa mi frente, encantador,- si necesitas algo más, checa los cajones y toma lo que quieras, con toda confianza
-Gracias,- le digo apenada, sale de la habitación y cierra la puerta
Me quedo en la gran habitación, tomo lo que me dio y me meto al baño, me despojo de la ropa y me meto a la bañera, el agua tibia, espuma, un olor a frutas delicioso, cierro mis ojos y hago lo que me dijo Hyde, relajarme. Un rato después salgo del baño, fresca y tranquila, salgo de la habitación y voy a la cocina, veo a Hyde poniendo la mesa, ha hecho pasta y vino, empiezo a saber que es su bebida favorita
-Hola,- le digo acercándome a él, me ve y sonríe
-¿Relajada?
-Mucho, estuvo delicioso, gracias y gracias por la pijama, me encanta,- digo viéndola en mí, es emocionante tener puesto algo de él, tiene su aroma
-Te queda mejor que a mí,- me sonríe, toma mi mano y me acerca a la mesa,- hice pasta, espero que te guste
-Se ve deliciosa, ya me gusta,- le sonrío
Cenamos mientras platicamos, el asunto de hace un rato ya no sale a la luz lo cual me alegra, pasamos como siempre un rato agradable, cuando terminamos de cenar y de limpiar la cocina, pasamos a la habitación, paso al baño y en cuanto salgo él se está poniendo una playera, pude observar un poco de su tatuaje de la espalda, se ha puesto la pijama, me acerco y me paro frente a la cama, ¿Es hora de dormir? Estoy nerviosa
-Dormirás aquí, yo lo puedo hacer en la sala,- ¿Qué? No, no quiero
-No, está bien, podemos compartir,- digo en voz baja
-Pero… ¿Segura? No quiero incomodarte, menos después de lo de hace ra…
-Eso fue diferente, con él no quería…,- lo interrumpo, contigo si, termino mi frase en silencio
-Está bien,- me sonríe

Aparta la colcha y cobijas de la cama, apaga la luz grande y deja la luz de una lámpara pequeña, él se mete primero a la cama y después yo, la cama es grande como para que estemos lo suficientemente separados pero, quiero sentir su calidez, no sé si vuelva a tener una oportunidad como esta así que me atrevo y me acerco a él, a tal distancia de que puedo recargar mi cabeza en su hombro, el entiende que quiero estar cerca y abre su brazo rodeándome, ahora puedo recargarme en su pecho, sentir su calidez, escuchar los latidos de su corazón, poco a poco su aroma me envuelve y voy perdiendo la noción del tiempo. 

1 comentario:

Un abrazo ♥