One-shot dedicado a una querida amiga, Gaby!!
Se que amas a Kei, se que amas esta historia... Abrazos :3
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Me sentía un poco débil, estaba cansada, sin fuerzas, prácticamente no podía ni moverme ¿Por qué? No lo recordaba aun, ¿Qué me había pasado? Era una sensación extraña, logre moverme un poco y vi a mi alrededor, estaba en una habitación, creo que era la mía o una muy conocida, estaba acostada en una gran cama, escuchaba la regadera, alguien se estaba bañando ¿Quién? Me sentía muy confundida y desesperada por no saber qué pasaba, cerré mis ojos y unas imágenes se venían a mi mente, ¿Era un sueño? Tal vez no, parecía ser real, muy real pero… ¡Era imposible! Las imágenes venían más a mi mente, “Creo que si fue realidad” dije en voz alta y en eso una voz masculina me hablo.
-¿Qué crees que
fue realidad?
-¡Aaah! Yo solo…
Entonces ¿Si fue real? ¿No fue un sueño?
-De que hablas mi
vida
-No recuerdo mucho
y me siento débil ¿Qué paso? ¿Qué me hiciste?
-Anoche… Anoche
hicimos el amor ¿No lo recuerdas?
-Hay fragmentos en
mi mente pero ¿Por qué estoy débil?
Se acercó a mí y
se sentó a mi lado, -Aah eso… Bueno, disculpa pero… Tenía hambre y tome un poco
de tu sangre, solo lo hice una vez pero tu pedias que lo hiciera más, en
realidad eso brinda mayores sensaciones, estábamos ciegos en nuestra entrega y
yo no medí mi sed, lo siento
-Aah, creo que sí,
lo recuerdo ahora… ¿Cuánto falta para que me recupere?
-No te preocupes,
solo es cuestión de que tomes un poco de sangre, es lo que le hace falta a tu
cuerpo
-¿¡Sangre?! A
caso…
-No, no eres un
vampiro, pero eso se hace cuando a tu cuerpo le hace falta sangre, darle más
para que se nivele ¿No lo recuerdas? Ya lo has hecho
-¡Aah! Si, lo
siento, realmente me siento débil, creo que estoy un poco confundida
-Esta vez bebí de
más mi vida, lo siento
-Está bien, yo te
lo pido, pero es que es inevitable que no suceda, a ti te da sed y nos brinda
muchas sensaciones al momento de que tomas mi sangre, ya debo de estar
acostumbrada
-Si pero debo
medirme más, si algún día llego a tomar de más puede ser fatal y no lo
soportaría
-No te preocupes,
nos mediremos la próxima vez
Se acostó a mi
lado y me rodeo con sus fuertes brazos, me sentía segura en esos momentos,
cerré mis ojos y disfrutaba de su aroma, de su piel fría y su respiración cerca
de mí. Mi vida era normal, excepto por una cosa, tenía un novio vampiro, sí, un
novio vampiro que había conocido en una playa, eso había sido hace año y medio,
ya llevaba año y medio con esa grandiosa vida a su lado, lleno de felicidad,
emociones, unas cuantas peleas pero no duraban ni tres horas y nos volvíamos a
en contentar, con el tenia experiencias maravillosas, experiencias que no todos
vivirían, ese era el privilegio de tener a mi lado a un ser maravilloso, un ser
sobrenatural.
-{{Recuerdo}}-
Caminaba por la
playa, eran más o menos como las 11 de la noche, la luna iluminaba bien mi
camino, el cielo estaba lleno de estrellas, lucia hermoso, la brisa del mar era
cálida y agradable, las olas tocaban un poco mis pies, el agua estaba un poco
fría pero me gustaba, la arena se sentía muy fina, cálida y fría a la vez entre
mis dedos, llevaba caminando como 10 minutos, quería tener un tiempo a solas y
disfrutar del paisaje, a esas horas ya no había nadie por la playa, tal vez era
la única loca ahí, a lo lejos podía ver luces, podría der una cabaña o solo un
refugio de paja y madera, no distinguía bien pero lo que si podía distinguir
era una silueta humana, se veía como un hombre parado afuera de ese refugio y
viendo hacia el mar, continuaba caminando y poco a poco me iba acercando a
aquella persona, dudaba si seguir mi camino o regresar, sentía un poco de temor
pero también de curiosidad así que continúe, en pocos minutos estaba a un metro
de él, podía ver que fumaba, lucia extraño, su piel era pálida, lograba ver sus
labios de un color rojo intenso, me daba una sensación de escalofrió con solo
verlo, no parecía normal, estaba por darme la vuelta pero vi que hacia un
movimiento con su cabeza, como sintiendo mi presencia y volteo hacia mí, su
mirada era como de un cazador que ve su presa, en ese momento sentí que era
alimento para él, me quede quieta un instante, observe a aquel chico, a pesar
de mi temor hacia él podía admirar su belleza, era realmente apuesto, sus ojos
tenían un brillo único y extraño, continúe dando vuelta hacia la dirección
opuesta pero me detuvo una voz muy varonil.
-¿No ibas para
allá?, Me señalo el lado al que estaba yendo desde el principio
-Eee… No, voy de
regreso, ya es tarde,- voltee a verlo
-¿Es eso? O…
Quieres regresar porque temes que te haga algo
-No, para nada, no
luces como una persona mala
-Tal vez no luzco
pero lo soy por naturaleza
-¿Perdón?
-No me hagas caso…
¿Quieres un poco de jugo?
-Ammm… Bueno yo…
-Hagámonos
compañía un rato, no te preocupes, soy inofensivo para ti
-B..ueno, acepto
Me acerque a él,
me hizo señal de que entrara al refugio y lo hice, solo había una mesita en una
esquina y una gran sabana puesta en el piso, tomo una jarra y una copa, me
sirvió un poco de jugo y se sentó en la sabana, por mi lado, hice lo mismo pero
un poco alejada de él, empecé a disfrutar del jugo, era de piña colada, estaba
muy rico, desde donde estábamos se podía ver el mar muy brillante por la luna,
las olas golpeaban la arena una por una y desaparecían, estuvimos en silencio y
observando aquel acto de naturaleza por unos minutos.
-¿Te gusta el mar?
-Sí, me relaja ¿Y
a ti?
-También… Por
cierto, soy Kei
-Aah, un gusto
Kei, soy __
Continuamos
platicando, su compañía era cálida y agradable, tenía un tema de conversación
para todo, me sentía muy bien con él, era una sensación extraña, apenas y lo
conocía y ya tenía pensamientos locos como “Me gustaría ser alguien especial
para él” Y otros más, pasó una hora, dos e íbamos por la tercera hora, sin
darnos cuenta estábamos ya muy cerca el uno del otro, nos vimos a los ojos, sus
ojos eran profundos, oscuros y con un gran brillo, sus labios rojos intensos
entreabiertos, como si pidieran algo para saciar su sed, su lengua se asomaba
un poco y humedecía su labio interior, no sabía qué hacer, me sentía muy
atraída hacia él, era como un imán poderoso.
-Lo siento pero…
Ya no puedo soportarlo más
Puso una de sus
manos atrás de mi cabeza y me jalo hacia él, sus labios y los míos se juntaron,
nos besamos como con ansiedad, como si su vida fuera a depender de la mía, yo
sin pensarlo le correspondí con la misma fuerza, había sensaciones extrañas en
ese momento, poco a poco nos acostábamos en la sabana, se sentía un poco suave
porque había arena debajo de ella, estábamos acostados y en un momento él se
alejó bruscamente de mí, se paró por completo y me vio, tenía una de sus manos en
su boca, lucia preocupado.
-¿Qué… Pasa?
-No puedo hacerlo
-¿Por qué? ¿No
puedes o no quieres?
-No puedo… Yo… Te
puedo hacer daño si continúo
-No te preocupes,
no entiendo a qué te refieres pero, no me rechaces, no si ya lo empezaste
-¿Estas segura?
-Si
-De acuerdo solo
que… No huyas después de mi porque si… Pruebo de ti, no creo que pueda dejarte
ir, no sin mí
-Sigo sin entender
pero, no te preocupes
Se volteó y bajo
una cortina de la entrada de la refugio, estábamos tapados por las cuatro
paredes, si alguien pasaba no podían ver lo que pasaba adentro, me miro y se
acercó a mí, sus ojos ahora desprendían deseo, me beso nuevamente, sentíamos
una necesidad grande de poseernos, apenas nos conocíamos pero así sentía, estar
con él, acariciando su espalda, besándolo, acariciando sus mejillas, enredar
mis dedos en su cabello me hacían sentir viva, la ropa se iba haciendo menos,
por su lado y por el mío, en minutos estábamos piel con piel, conociendo cada
parte de nuestro cuerpo, disfrutándolo, acariciándolo, besándolo, el me hacía
sentir realmente suya, se adueñaba de mi totalmente, sus manos me sostenían
fuertemente, sus labios marcaban como suyos los míos, su lengua traviesa se
metía en mi boca y jugaba con mi lengua, me acariciaba con la misma en el
cuello, me besaba, me daba leves mordiditas que me erizaban la piel y hacían
que soltara leves sonidos de placer, yo acariciaba su espalda desnuda, sus
brazos, su pecho, besaba su cuello y mordía sus orejas
-Estas excitándome
demasiado
Me dijo al oído y
me estremecí, seguía haciendo lo mío, cerca de mis piernas podía sentir su
naturaleza ya rígida, diciendo que estaba listo para saciar su placer solté una
risita nerviosa
-Ya lo siento caeiño
Le dije al oído,
el alzo un poco su mirada y me vio, su expresión era de asombro y satisfacción,
nos hundimos en un nuevo beso, sintiéndonos llenos de sensaciones, regreso a mi
cuello, esa parte le gustaba mucho y hacia cosas grandiosas
-¿Quieres que ya
lo haga?
Me dijo y entendí
su punto, besaba su cuello, mordí su oreja
-Hazlo ya
Incitándolo con un
leve movimiento de caderas y caricias en su cadera, el comenzaba a soltar
gemidos, tomo mis piernas y las acomodo,
puso sus manos en mi cadera y las tomo mientras se introducía en mí, gritar era
inevitable, la penetración había sido excitante y dolorosa, mi cabeza se había
hecho para atrás, enseguida comenzamos una unión deliciosa, nuestros cuerpos
estaban unidos completamente y haciendo una danza al unísona con nuestros
gemidos, nos movíamos como si fuéramos uno solo, era un vaivén placentero,
delicioso, lleno de sensaciones, de caricias, de besos y mordidas, estaba
siendo suya totalmente, me había entregado a él como nunca antes lo había
hecho, seguía nuestro movimiento y él me dijo entre gemidos
-Necesito hacer
algo
-¿Qué es?,- le
respondí
-Algo que no se si
te gustara pero… Tendremos más sensaciones
Sus palabras me
ponían la piel chinita, escucharlo hablar entre gemidos y con la respiración
acelerada me enloquecía
-Hazlo,- le dije
-Seré cuidadoso,- concluyo
La unión seguía,
estaba llegando a su límite, el vaivén seguía con mayor intensidad, mi vientre
empezaba a sentir un gran calor y se esparcía por todo mi cuerpo, mi espalda
comenzaba a arquearse, mi cabeza empezaba a echarse para atrás, mis gemidos
eran incontrolables, cerré mis ojos para mayor sensación y en ese instante
sentí como algo se introducía en mi piel, estaba siendo mordida en el cuello,
podía sentir claramente como succionaba sangre de mi.
-¿Qué… hac…es?
Le dije pero mis
palabras se entrecortaban, las sensaciones eran muchas más y eran
inexplicables, me hacían sentir que moría, que desfallecía y hasta sentía
desmayarme, extendía mis brazos y me aferraba a la sabana, la movía y sentía la
arena en mis manos, agarraba esos finos gránulos y los amontonaba, metía mis
manos en esos montones y sentía húmedo, aventaba un poco de arena a los lados,
las sensaciones eran extremas, las envestidas seguían, mi sangre seguía
fluyendo a través de aquellos dientes o mejor dicho colmillos, el que estaba
bebiendo mi sangre daba sonoros gemidos, sentía el olor a sangre, mi sangre, y
hasta la sentía escurrir llego nuestro punto máximo de placer y un sonoro
gemido lo acompaño, sentí su esencia en mí, se alejaba de mi cuello, aún tenía
los ojos cerrados, los abría poco a poco pero comenzaba a sentirme un poco
cansada, lo vi frente a mí con los labios más rojos de lo normal, lo que veía
era mi sangre escurrir por su boca y podía ver sus colmillos, ¿Era cierto lo
que veía? Él tenía una mirada de satisfacción, sus ojos eran negros, su pupila
se había extendido totalmente, su boca tenía mi sangre, sus colmillos se veían,
era una imagen realmente excitante para mí, no sentía temor, sentía curiosidad
hacia esa criatura que estaba frente a mí y que empezaba a saborear la sangre
que tenía en sus labios, la quitaba con su lengua y me veía, eso me incitaba a
querer más de lo que me había mostrado, se acercó a mi cuello y sentí su cálida
lengua recorrerlo, estaba tomando la sangre que se había escurrido.
-Eres un vampiro,- dije un poco fatigada
-Lo soy… ¿Estas
asustada?
-Para nada, al
contrario, es algo grandioso conocer a alguien así
-¿No huiras?
-No, yo quiero…
Más de lo que me has mostrado
-¿Hablas en serio?
-Sí, me brindaste
sensaciones únicas… Quiero vivirlas otra vez
-Si lo hago de
nuevo puedes quedar más débil
-No importa,
aguantare lo que sea necesario, solo si me prometes que te quedaras a mi lado y
me cuidaras
-Y solo si tú me
prometes que no te iras nunca de mi lado, te lo dije, ya te probé, no te puedo
dejar ir, ahora eres necesaria para mi existencia, algo nos une y es esta sed
inmensa que sentimos el uno por el otro
-De acuerdo, no sé
si valla a funcionar pero, estaremos juntos
-Funcionara, mi
linda presa,- me dijo en tono seductor y con mirada traviesa
Empezamos una
nueva unión, aun teníamos parte de la madrugada para entregarnos por completo y
fundirnos en uno solo, desde esa noche sabía que mi vida sería un poco
diferente y muy satisfactoria gracias a ese ser que bebía de mí y yo en
diferente manera de él.
-{{Fin del recuerdo}}-
-Descansa mi vida,
tienes que recuperarte
-Eso hare pero
quédate así como estas, a mi lado, cuida de mi
-Siempre cuidare
de ti porque… Eres mi droga, una necesidad que tengo a cada minuto del día… Te
amo y no podría vivir sin ti
-Yo también te
amo… Kei
Sentí sus labios
junto a los míos, quería disfrutar de ese beso pero el cansancio me gano y me
quede dormida, solo me aferre un poco a él y perdí la noción del mundo. Solo
pensaba en que al despertar el estaría como siempre a mi lado con su hermosa
sonrisa y dulce mirada viéndome y diciéndome “Bienvenida al mundo… Mi vida.”
Increíble me encanto (^^)
ResponderBorrarGrandioso. Me encanto. Fue fascinante. Ya quisiera yo vivir algo asi. Amo los vampiros. Me encanta Kei. Es perfecto. Una historia perfecta. Eres buena. He leido todas tus historias. Son grandiosas. Solo que no tengo. Cuenta bloger. Y solo puedo. Comentar en anonimo. Pero ya era hora. De comentarte. Escribes hermoso. Felicidades. Esperare mucho el sakuhai. Y la otra historia. Lei el prologo. Excelente. !! :D
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