Capitulo 20-
“Aun no”
Mi relación con
HYDE iba muy bien, ya llevábamos prácticamente mes y medio de noviazgo, los
días anteriores era siempre de risas con mi amiga, con mi amigo K.A.Z, con mi
novio y amigos, Tetsu, Yuki, Ken, mi vida había dado un gran cambio, tenía un
novio y amigos famosos, lo lugares que empezaba a frecuentar eran muchos más
caros y lujosos a los que solía ir, en mi trabajo habían algunas compañeras que
seguían viéndome con celos y envidia, estaba ya acostumbrada a eso; desde el
incidente que había sucedido en el parque con Jonathan, ya no había ido más a
la cafetería, ni él ni su amigo, eso me tenía muy aliviada al igual que a mi
novio. HYDE y yo nos sentíamos muy bien en nuestra relación, nos teníamos toda
la confianza que pudiera haber, siempre reíamos, nos llevábamos como amigos,
como esposos, como novios, nuestra relación estaba muy bien, las veces que me
tocaba salir del trabajo temprano él iba por mí y pasábamos la tarde juntos o
en la mañana si entraba tarde, los días de descanso también la pasábamos
juntos, cada que teníamos oportunidad estábamos juntos, ya nos era una
necesidad, yo si no lo veía en todo un día me sentía sofocada, triste, ansiosa,
mi amor por el crecía cada vez más hasta el grado de ya no poder estar sin él,
me era una gran necesidad sentir su calidez, sus brazos, sus besos. Ese día me
tocaba descanso, estaba con él en mi departamento, mi amiga estaba trabajando y
había decidido invitar a mi novio a comer algo hecho por mí, él también me
había ayudado en la cocina, es bueno cocinado, al final, el termino cocinado
para mí, comimos tranquilamente, todo estaba delicioso, no había probado algo
hecho por sus manos, fue fascinante, terminando de comer pasamos a la sala a
ver una película, hicimos palomitas y tomamos refrescos, estábamos sentados en
el sillón abrazados, el me daba palomitas y bebida, me consentía mucho y cuando
me daba oportunidad yo lo consentía a él, vimos la película y termino en hora y
media, apagamos la t.v y nos quedamos abrazados pensando en que más podíamos
hacer.
-¿Qué quieres
hacer pequeña?
-Umm… No lo sé, ¿Y
tu amor?
-Tampoco sé…
-¡Oh! Ya sé, ven,
vamos a mi habitación
-¿Ummm? ¿Para qué?
-Quiero mostrarte
algo
-Mejor tráelo y
aquí lo vemos
-No, vamos
Mi hermosa novia
me tenía loco, nunca antes me había enamorado de la manera en que lo estaba de
ella, realmente estaba feliz con nuestra relación, con ella, con esa chica que
tanto amaba y que por ella estaba dispuesto a todo, a cualquier cosa; nuestros
sentimientos eran los más sinceros que podían haber, podía sentir su gran amor
en sus besos, en su sonrisa, en su mirada, en sus palabras, en sus abrazos, la
amaba a tal grado de no poder estar tranquilo cuando se traba de ella. Cuando
dijo que fuéramos a su habitación me negaba, no quería cometer una locura, no
con ella, durante el tiempo que llevábamos de novios solo habían besos y
abrazos, no había más, mi novia era muy tierna, cariñosa, dulce, delicada y se
podría decir que un poco inocente en el tema de la entrega de un hombre y una
mujer, no quería asustarla ni mucho menos presionarla para que llegáramos a ese
punto, además tal vez aún era pronto y no sabía cómo tocar ese tema o como
llegar a eso, pero aun así nuestra relación era totalmente estable y completa;
mi novia me tomo de la mano y nos levantamos del sillón, pasamos al pasillo de
las habitaciones, me enseño el espacio de su amiga, a donde quiera que volteaba
me veía, habían posters míos, de L’Arc, de VAMPS y de una que otra banda ajena
a las mías, seguimos nuestro camino y llegamos a su habitación, entramos y ahí
no era como el de su amiga, estaba lleno de luz, había un cuadro de un gatito
en una pared, en su cama había un peluche de vampiro, inmediatamente lo
reconocí ya que era del diseño de mi producción, sonreí al verlo, en uno de los
muebles que tenía a los costados de la cama había una foto mía, la recordaba,
me la había tomado en una de nuestras salidas y en el otro mueble estaba otra
foto pero de los dos, nos la había tomado K.A.Z, lucíamos muy lindos, ella
estaba en un mueble buscando algo y saco dos cajas de madera, las tomo y se
sentó en la cama haciendo señas de que yo también lo hiciera.
-Mira, aquí guardo
los pétalos que me tocaron el día del concierto, al igual que la plumilla de
K.A.Z y el boleto
-Woow, que gusto
ver esto
-Sí, y en esta
otra caja guardo las rosas que me has regalado
-¡Mira esto! Las
cinco rosas que te he dado, las conservas muy bien, me haces feliz al enseñarme
esto
-Sí, esta rosa es
la del concierto, la primera que me diste, esta otra es por el día de la cena,
esta otra es por habernos hecho novios, me la diste un poco después pero llego jajaja,
am esta otra es por el mes de novios y esta otra es por aquel día que fuimos de
picnic y encontramos unos rosales, fue divertido
-Sí, recuerdo cada
momento contigo, son inolvidables
-Lo sé, ¡Aah! Y
atrás de ti está el peluche que compre el día del concierto
-Sí, ya lo vi, que
lindo que lo compraste, dije mientras me acostaba para alcanzarlo
-Si, en cuanto lo
vi me gusto
No había tenido
oportunidad de enseñarle a mi novio las rosas y pétalos que guardaba con mucho
amor, me pare de la cama para guardar de nuevo las cajas que había sacado y
cuando voltee hacia donde estaba él, ya estaba acostado y viendo mi peluche,
parecía niño chiquito, solo sonreí al verlo, me quede parada observándolo y
casi enseguida me miró, empecé a sentirme nerviosa, se incorporó un poco e hizo
señas de que fuera a su lado.
-Ven pequeña
-Ummm…
-No haremos nada
más que estar abrazados y platicando, anda ven
-De acuerdo
Camine hacia él,
estaba ya muy nerviosa, me acosté lentamente a su lado y me abrazo
inmediatamente, mi cabeza estaba cerca de su pecho, sentir su calidez me
tranquilizaba y me hacía sentir segura, estuvimos así por unos minutos y
empezamos a platicar aun abrazados, él a momentos me daba besos en la frente,
los nervios no me dejaban.
Me había atrevido
a decirle que se acostara conmigo, solo quería sentir su calidez, estar
abrazados mientras platicábamos, eso hacían también las parejas ¿No es así?
Quise intentarlo, estaba dispuesto a contenerme totalmente, sabía que podía
hacerlo, mi novia se acostó a mi lado y enseguida la abrace, estuvimos así tal
vez por unos tres o cuatro minutos, después empezamos a platicar aun estando
abrazados, pasamos como quince minutos así, después por alguna razón quedamos
en silencio, se podían escuchar nuestros corazones un poco acelerados y se
podía sentir nuestro nerviosismo, ella me abrazaba fuerte, yo acariciaba su
cabello y mejillas, en algún momento la tome de la barbilla y subí su rostro
para que me viera, estaba un poco sonrojada y con un brillo especial en la
mirada, le sonreí tiernamente y en un susurro le dije “Te amo” ella sonrió y me
acerque a darle un pequeño beso en los labios, primero fue un rose, después un toque
más duradero, después fue un beso más profundo y así íbamos subiendo poco a
poco la intensidad de nuestros besos, claro, sin dejar esa ternura y dulzura
que tenían nuestros besos, seguíamos besándonos, mi novia tenía sus manos en mi
espalda y a momentos hacia presión, estábamos muy cerca el uno del otro, yo
tenía uno de mis brazos rodeando sus hombros y cuello, mi otra mano la tenía en
sus mejillas, nuestro contacto estaba siendo ya un poco ansioso, mi pareja
entonces tenía las manos en mi pecho, a ratos las bajaba a mi estómago y me
abrazaba o a ratos una de sus manos pasaba por mi pecho tocando un poco mi
piel, ese simple rose me provocaba sensaciones que en ese momento no quería
sentir ya que no estaba seguro si llegaríamos a algo más allá de unos besos o
no, nuestros besos seguían intensificando y en ese instante me aleje un poco,
quería controlarme, me sentía ya acalorado, mi novia tenía la respiración un
poco agitada y también estaba acalorada, ella se alejó otro poco de mí y clavo
su cabeza en mi pecho, era necesario detenernos, por alguna u otra razón sentía
que mi pareja no estaba lista para el siguiente paso, no quería forzarla, la
respetaba y la amaba, eso podía esperar, la abrace fuerte y estuvimos así unos
minutos.
-Vayamos a la sala
pequeña, le dije
-No, estemos un
rato más así, quiero seguir sintiendo tu calidez
Empezaba a subir
de tono el momento, mi novio y yo nos besábamos ya con un poco de ansiedad, por
mi mente pasaban muchas cosas “¿Estaré lista para este paso?” “¿En verdad
quiero hacerlo?” “¿No es aún muy pronto?” “¿Acaso ya es el momento?” muchas
cosas pensaba, en realidad por el momento estaba dispuesta a seguir hasta
terminar pero no me sentía lista, aun no, quería estar totalmente preparada, en
todos los sentidos para que ese momento fuera especial, más porque… Bueno, algo
perdería con esa unión, quería, deseaba que fuera con HYDE, con el hombre que
amaba tan inmensamente pero ¿Cómo reaccionaría cuando supiera que aún era
virgen? Seguramente bien, eso esperaba; mi novio tan dulce y caballeroso detuvo
lo que estaba pasando, sin duda me amaba y estaba dispuesto a esperarme, eso lo
hacía único y perfecto. Continuamos abrazados por un largo rato, estaba dándome
sueño y quería incorporarme.
-Amor, ¿Quieres
salir?... Amor…
No me contestaba,
me moví un poco y lo vi, estaba durmiendo, lucia hermoso, totalmente relajado y
tranquilo, lentamente para no despertarlo me fui moviendo hasta separarme de
él, me levante de la cama y lo deje acostado, quería que durmiera y descansara
mientras yo hacía algo de cenar, salí de mi habitación y fui a la cocina,
cheque el refrigerador y habían vegetales, carne y pasta, con eso podría hacer
una deliciosa cena, empecé a cocinar, lave los vegetales, coci la pasta y la
carne, después los vegetales, puse condimentos y así hasta que quedo un
delicioso platillo, lave los recipientes que ocupe y ensucie, puse los platos,
cubiertos y vasos en la mesa, estaba por ir a mi habitación y despertar a mi
novio pero el ya venía.
-Mi vida, lo
siento, me dormí
-No te preocupes,
te deje descansar y mientras hice algo rico de cenar
-Huele delicioso
-Te gustara, no es
por nada pero cocino muy bien, siéntate, te serviré
-Gracias pequeña,
¿Sabes? Hoy me siento como un hombre casado, hemos estado todo el día juntos,
desayunamos, comimos y ahora cenamos juntos, estuvimos viendo películas,
platicando, abrazándonos y… Bueno, es un lindo día contigo
-Es verdad… Ammm,
HYDE… Ya que tocaste ese tema de matrimonio y todo lo que hemos estado
haciendo… Quiero decirte algo, no sé cómo lo vayas a tomar, pero solo te pido
un poco más de tiempo
-¿Qué es? No me
asustes, ¿Tiempo? No querrás que…
-¡No! Nada de
separarnos amor
-¡Aah! Ya estaba
asustándome
-No, ni lo
pienses… A lo que me refiero es que… Bueno, lo que paso hace un rato… Que
estábamos en mi habitación, en la cama yo…
-Mi vida, no te
preocupes, como te dije una vez, no pasara nada que tu no quieras
-Y te lo
agradezco, solo que, ya llevamos un tiempo de novios y tal vez para una
relación madura debe de haber… Pues… Intimidad… Y, en nuestra relación no hay…
Créeme que lo deseo, sí, pero… Aun no me siento totalmente lista, quiero que
ese momento sea hermoso y perfecto y para eso debo de estar totalmente
preparada en todos los sentidos, a lo que voy es que… HYDE yo… Bueno, tú… Serás
el… Primer hombre… En mi vida.
Sentía la
necesidad de decírselo en ese momento, no quería que pensara que yo no quería
estar con él o algo así, le dije el motivo de eso, el solo escuchaba atento y
me veía a los ojos, yo me sentía totalmente apenada, mis manos estaban frías y
mi corazón estaba latiendo fuerte, de seguro estaba totalmente roja, cuando le
dije lo último baje la mirada y jugaba con mis manos, el en segundos no dijo ni
hizo nada, estaba más nerviosa y un poco preocupada, no sabía cómo
reaccionaría, en eso vi que se levantó de su lugar y se acercó a mí, se sentó
en sus mismas piernas y tomo mi barbilla, subió mi rostro, aun no quería verlo
a los ojos, me sentía muy avergonzada.
-Mírame a los ojos
__
Así lo hice, lo vi
fijamente y el a mí, en un momento estaba serio pero después una sonrisa se
dibujó en su rostro, su mirada era tierna y cálida, acariciaba mi mejilla con
mucha ternura y cariño, me tomaba de las manos y desprendía una gran calma.
-Mi pequeña
hermosa, no tienes por qué apenarte por lo que acabas de decirme, es algo
normal, natural, ¿Crees que es de apenarse el que no hayas tenido intimidad?
Claro que no, eso es cuando tu estés lista y lo quieras, si no ha llegado ese
momento está bien y cuando llegue será perfecto; por mi parte no te preocupes,
no te quiero obligar a nada, no quiero que te sientas así tampoco, yo se
esperar y además no tenemos prisa, ¿O sí? Hay mucho tiempo por delante, tenemos
muchos años para eso, mientras sigamos como hasta ahora, que eso no afecte en
nada nuestra relación, cuando llegue el momento, lo sabremos, así que no te
mortifiques ¿Está bien?
-Te amo muchísimo
HYDE, eres un novio maravilloso, y me alegro inmensamente de que tú seas el
primero en mi vida
-Eso es algo que
me hace sentir aún más feliz, te amo, mi pequeña obsesión
Nos abrazamos, lo
que me había dicho me había puesto feliz, una vez más me había demostrado su
confianza al contarme eso; yo sabría esperar todo el tiempo que fuera
necesario, mi tierna novia se merecía toda mi atención y respeto. Empezamos a
cenar, mientras platicamos de lo que haríamos al siguiente día, ella iría al
trabajo, yo tal vez solo estuviera en mi departamento o si los chicos me
llamaban estuviera con ellos, terminamos de cenar, la ayude a recoger los
platos de la mesa, no me dejo hacer más, era hora irme, llegamos a la puerta y
nos despedimos.
-Te extrañare, le
dije
-Yo también amor,
estaremos en contacto
-Claro, ten un
lindo día mañana
-Tú también,
estaré pensando en ti todo el día
-Y yo en ti
Nos dimos un
pequeño beso y nos abrazamos, como ya era su costumbre, tomo una de mis manos y
la beso, empezó a caminar y hasta donde nuestros brazos alcanzaron nos
soltamos, se fue y volteo casi de inmediato “Sueña conmigo, mi pequeña
obsesión” amaba esa frase que también ya era costumbre, entre a mi
departamento, eran las 8:15 p.m, mi amiga llegaría a las 9, estaba un poco
cansada y quería descansar para el día siguiente así que le deje la cena lista
y me fui a mi habitación, me puse la pijama, desacomode mi cama para dormir,
apague la luz, me acosté, abrace a mi peluche vampiro y en eso mi celular sonó,
lo cheque y era un mensaje, número desconocido.
{{Mi querida __,
cuanto tiempo, créeme que trate olvidarte en este tiempo que no he ido a verte
pero no puedo, aun sigues en mis pensamientos, dime ¿Cómo le hago para
olvidarte? Por más que pienso no encuentro la respuesta, sé que tal vez me
odias pero espero que me comprendas, mi corazón te eligió y ahora para que
entienda que tú no lo aceptas es difícil… Quiero verte, necesito verte por lo
menos una vez más… Te extraño querida amiga… Por lo menos eso podemos ser,
amigos ¿Qué dices? Con eso me conformo… Espero que aceptes… Tu amigo Jonathan.
}}
No podía creer lo
que leía, ese chico otra vez estaba molestando, realmente no creía en eso de
que solo quería mi amistad, o tal vez si era sincero, si me volvía a buscar y
su comportamiento era diferente al de antes tal vez lo aceptaría nuevamente
como amigo, todo dependía de su actitud, aunque presentía que su aparición
nuevamente provocaría problemas, serios problemas…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Un abrazo ♥