-Capitulo 11-
“Cita”
No dejaba de ver
el reloj desde que se había ido HYDE, el tiempo se me hacía interminable,
¿Tantas ganas tenia de que ya fuera hora de la cita? Por mis acciones eso
parecía, durante mi tiempo de espera no tuve trabajo, solo me la pase en el
recibidor, también por eso mi espera había sido interminable, no podía dejar de
pensar en la cita, en lo que tenía para ponerme, como debía de vestir, maquillarme y peinarme, todas esas cosas no
dejaban mis pensamientos y lo único que lograba era que me pusiera cada vez más
nerviosa, mi amiga me hacía platica pero no me distraía del todo, mis
compañeras me veían con muchos celos, me sentía algo así como ellas el cazador
y yo la presa, era muy incómodo. Mi tiempo de tortura había terminado, seis en
punto marcaba el reloj, mi hora de salida había llegado, rápidamente tome mi
bolsa me despedí de mi amiga y salí de la cafetería, a una cuadra de mi trabajo
tome un taxi y fui a mi departamento.
Durante el camino
de la cafetería a mi departamento no podía creer que me hubiera atrevido a
invitar a __ a una cita, ¿Lo había hecho? ¿O solo era mi imaginación? ¡Naah!
Sí, ¡Lo había hecho! En unas horas tendría una cita con ella, con esa chica que
me había robado días de distracción. En realidad la cita seria cena ya que era
ya de noche, iba a ser mucho mejor que comida, la cena en mi punto de vista es
mucho más romántica y queriéndolo o no aceptar sería justo lo que quería para
los dos; llegué a mi departamento y comencé a pensar en el restaurante al que
iríamos, pensaba en uno, en otros y otro pero no me convencía del todo, pensaba
“¡Aaah! Estará bien este lugar pero no tiene esto que me gustaría que ella
viera” o “Este está muy bien pero tiene esto y no quiero incomodarla” muchos
pensamientos me invadían, no estaba conforme con los lugares que recordaba, el
tiempo se me iba y ni siquiera había visto que ropa me iba a poner, comencé a
ponerme nervioso, esa cita sería la más esperada que hubiera tenido y con la
que más me había esforzado para que quedara perfecta. Seguía recordando
restaurantes a los que había ido, “¡Aaah! Como no lo recordé antes” Casi grite
al tener el lugar indicado para la cita, busque el número telefónico del lugar
para la reservación y dar pequeñas instrucciones, todo tenía que salir bien.
-•Restaurante
“Wild Flower” ¿En qué puedo servirle?
-Hola, quiero
hacer una reservación para esta noche
-•Lamento decirle
que las reservaciones están agotadas para esta noche
-¿Agotadas? ¿Está
bromeando? ¿No puede hacer algo? ¡Necesito una reservación para esta noche!
-•Lo siento joven
pero en verdad están agotadas
-Haber… No había
utilizado mi fama para algo así pero… Creo que empezamos mal, soy HYDE Takarai
y quiero una reservación para esta misma noche
-•Jo… Joven HYDE,
discúlpeme, no lo reconocí
-Sí, ya me di
cuenta
-•Mire en verdad
no tenemos más reservaciones disponibles, todo el restaurante está lleno
-No entiendo ¿Por
qué hay tanta gente? No me había tocado que pasara esto
-•Hoy es el día
del amor ¿No lo recuerda? 14 de febrero
-¿Ummm? ¡Aah! Es
verdad, no me había dado cuenta, entonces es por eso
-•Así es, por eso
que el restaurante está lleno, hay muchas parejas pero no se preocupe que hay
un lugar en donde usted podrá estar
-¿Es discreto? No
quiero arriesgarme a que me reconozcan, dice que hay mucha gente y no quiero
formar un alboroto
-•No se preocupe,
es perfecto, eso sí, es en el jardín ¿No hay problema?
-No, está bien
-•Entonces
acondicionaremos ese lugar especialmente para usted, no de decepcionara
-Gracias, por eso
me gusta ese restaurante
-•Nos alegra que
así sea y la reservación es ¿Para dos personas?
-Sí, dos personas
y quisiera que pusieran algunas cosas…
Ya estaba lista la
reservación, ahora solo me quedaba ver que me pondría.
Ya había llegado a
mi departamento, llevaba ya unos buenos minutos checando mi guarda ropa “¡¿Qué
rayos me pongo?!” Casi grite, estaba muy indecisa “¿Y si este no va con la ocasión?”
“¿Y si este es demasiado tapado para su gusto?” “¿O si este es demasiado
atrevido para el?” “¿Qué estilo le gustara?” Estuve checando todos mis
vestidos, bolsas, zapatillas, accesorios, seguía indecisa, me acosté en la
cama, cerré mis ojos y me puse a pensar en que me podía poner “¡Ese!” Me vino a
la mente un vestido perfecto, me pare como resorte de la cama y comencé a
buscarlo, estaba entre todos los vestidos que había estado checando, lo tome y
lo vi “¿Aun me quedara?” Ya hacía mucho que no me lo ponía, me quite la ropa
que tenía puesta y me puse el vestido “Es perfecto” dije en voz alta, una
sonrisa se dibujó en mi rostro al verme, sin dudarlo, ese vestido me quedaba
grandioso, busque unas zapatillas, eso ya no fue tan difícil, me acerque al
tocador y comencé a maquillarme.
Estaba en mi
habitación, tenía un poco nervios al buscar algo que ponerme para la cita,
también estaba indeciso y eso no era algo que me pasara, con lo que tomara me
agradaba y eso me quedaba pero en esa ocasión era la primera vez que dudaba
sobre mi atuendo “Este estará bien… Pero creo que es demasiado ostentoso” o
“Este aunque no va con el lugar ni el momento” “¿Qué tal este? Umm hay algo que
no me gusta” Seguía buscando mi ropa “¡Aah! ¡Este es grandioso!” Dije cuando vi
el atuendo perfecto, ni tan ostentoso ni tan sencillo, no muy serio pero
tampoco algo común, “Sí, esto me llevare” puse en mi cama la ropa que me pondría,
me quite la playera que tenía puesta, camine por mis zapatos, la ventana de mi
habitación estaba un poco abierta, entraba una brisa que se sentía cálida al
rozar mi piel desnuda, regrese a la cama y me puse una ligera camisa blanca,
era un poco transparente, me quite el pantalón que traía y lo avente a algún
lugar de la habitación, me puse el otro pantalón, ese era de tela, color negro,
me quedaba ligeramente holgado, me puse los zapatos negros, un saco negro
pegado, las mangas de mi camisa salían un poco de las mangas del saco al igual
que en la parte de abajo, ese contraste se veía bien, me acerque al espejo y me
vi “Me gusta” pensé, me acerque a un mueble y escogí unos collares, me los puse
al igual que unos anillos, me cepillé un poco el cabello, no era tan lacio,
estaba un poco ondulado, se me acomodaba perfectamente si le ponía un poco de
crema, por ultimo me puse perfume, “Espero que este aroma le guste” me dije
mientras me ponía la fragancia, eché un último vistazo al espejo y sonreí al
ver el resultado final, salí de mi habitación, tome las llaves del
departamento, del coche y me dirigí hacia esa chica que me vería en unos
minutos.
Buscaba una
pequeña bolsa de mano, la había encontrado con facilidad, guarde mi celular,
llaves y maquillaje, me acerque al espejo y me observe, vestido negro de la
cintura para abajo, en el pecho blanco, no muy escotado, el largo me daba justo
arriba de las rodillas, me quedaba un poco pegado y eso hacía que resaltara mi
figura, el cabello me lo había dejado suelto, estaba un poco recargado de un
lado, tenía un pequeño collar y unos aretes, un brazalete y perfume, me había
puesto mi favorito, tenía unas zapatillas negras, no muy altas, tome un ligero
abrigo, cheque la hora en mi celular, seis para las nueve, salí de mi
habitación, después del departamento y camine lentamente hacia la salida, los
nervios me comían nuevamente, sentía que mi corazón quería salir, esa sensación
era realmente extraña “Ya quiero verlo” llegue a pensar.
Ya estaba llegando
al departamento de __, poco a poco sentía un leve nerviosismo que se iba
incrementando conforme iba llegando con ella, “He llegado” dije cuando estaba
enfrente del edificio; vi mi celular y lo tome para ver la hora, seis para las
nueve, me baje del auto y me arregle un poco el cabello y acomode mi ropa, me
recargue en el auto y me dispuse a esperar.
Estaba en el
elevador, piso tres, ya casi llegaba al recibidor, “¿Ya habrá llegado?” me
preguntaba mientras bajaba del elevador, caminaba un poco lento y mis pasos
eran cortos, el nerviosismo no me dejaba “Ya casi llego” tomaba aire profundo y
trataba de disimular las emociones que habían en mí; llegue a la salida, estaba
oscuro pero las luces del edificio iluminaban bien, pude ver entonces un auto
deportivo negro estacionado enfrente de mi junto a un chico totalmente apuesto
recargado en el auto y brindándome una hermosa sonrisa, mi corazón casi se
salía y mis piernas casi perdían su fuerza.
Era hora, me puse
nervioso al ver a una chica totalmente hermosa frente a mi “Ahí está” pensé
mientras la veía y le sonreía, ella al momento de verme sonrió y pude notar un
leve sonrojo, esa escena, ella parada en la salida del edificio en donde vivía,
la noche cubría con su manto oscuro pero las luces del edificio la iluminaban y
resaltaban su figura, tenía un atuendo, peinado y maquillaje perfecto, “Sin
duda será una gran noche” pensé mientras me acercaba a ella, podía sentir su
delicioso aroma.
Nos vimos por unos
segundos, el en verdad que se veía apuesto, su atuendo era perfecto para mí al
igual que su cabello, ligeramente alborotado, en verdad amaba su cabello, me
gustaba mucho, podría acariciarlo en todo momento “Si tan solo pudiera tocarlo”
pensé, él se acercaba a mí y podía sentir su aroma, me envolvía totalmente, ya
estaba prácticamente a centímetros de mi “Eres hermosa” Me dijo cerca del oído,
esas palabras resonaban una y otra vez en mi cabeza, esas palabras junto con
ese aroma podían llegar a ser mi droga favorita en muy poco tiempo.
Llegue a su lado,
le sonreí y tuve valor para tomarla de una mano, la puse en mi brazo con un
poco de timidez y hablé.
-Te vez hermosa __
-Gra… gracias… A
decir verdad… Tú también te vez hermoso
-Eeee… Gr…acias… Y
bueno, vayamos a cenar
Le había dicho que
se veía hermoso ¡Lo había hecho! Cuando le dije eso se apeno, estoy segura que
se apeno porque bajo la mirada y se trabó al contestarme, cuando llego a mi
tomo una de mis manos y la entrelazo en su brazo, estuvimos cerca el uno del
otro, en verdad estuvimos cerca, me sentí muy nerviosa, llegamos a su auto y
como todo un caballero abrió la puerta para que yo entrara, lo hice y la cerro,
enseguida entro el, me volteo a ver y se acercó un poco a mí, no, un poco no,
¡Se acercó mucho a mí! Pude sentir su respiración en mi piel.
-No quiero que te
pase nada así que te pondré el cinturón de seguridad
Era eso, solo
estaba por ponerme el cinturón de seguridad, en verdad me había puesto muy
nerviosa, solo esperaba que él no hubiera escuchado los latidos
desenfrenados de mi corazón.
-Gr…acias
Me había acercado
a ella para ponerle el cinturón de seguridad, bien lo pudo hacer ella pero no pude
evitar la tentación y yo lo hice, solo quería acercarme a ella un poco, además
había visto en las películas que pasaba eso en un momento como en el que estaba
con __, no perdía nada con intentarlo y lo hice, fue grandiosa la sensación,
pude escuchar los latidos de su corazón y su nerviosismo, ¿La ponía nerviosa?
Era obvio que sí. Termine de ponerle el cinturón, me puse el mío y emprendimos
camino hacia el lugar en donde pasaríamos un rato agradable.
-Gracias por
aceptar mi invitación a cenar
-Gracias a ti por
invitarme
-Te seré sincero…
No se cómo me atreví a hacerlo pero me alegro de haberlo hecho
-Me paso lo mismo,
no sé cómo es que acepte pero… Me alegra haberlo hecho, además, dijimos que
queremos ser amigos, espero que esta cena nos acerque más
-Pienso lo mismo,
en verdad, me siento feliz
-Yo también
Cruzamos unas
palabras durante el trayecto, los dos habíamos pasado por lo mismo, tanto el
que invitó como la que acepto, no sabíamos cómo había pasado pero nos alegraba
de haberlo hecho; después de esas palabras pronunciadas quedamos en silencio,
yo estuve viendo hacia la ventana, por la noche las luces resplandecían, el
clima no era desagradable, era perfecto para mí, por las calles se veían
adornos de corazones, habían muchas parejas caminando con cosas como regalos en
sus manos ¿Por qué era eso? Era algo extraño, tenía ganas de preguntarle a HYDE
si sabía la razón de todo eso pero lo veía muy concentrado, su vista estaba al
frente, una de sus manos en el volante y la otra en el respaldo de la ventana,
acariciaba un poco sus labios, se veía muy bien en esa postura, tal vez iba pensando,
no quise molestarlo, el silencio que había era cálido, más porque como siempre,
o bueno, como las dos veces que me había subido a su auto tenía su aroma
impregnado, eso me hacía sentir bien.
Normalmente cuando
estaba en silencio con otra persona me incomodaba pero cuando estaba así con __
me agradaba, me hacía sentir tranquilo, era una sensación de frescura cuando
estaba con ella ¿Por qué sentía eso? Tal vez si lo sabía pero no quería
aceptarlo aún, no quería pensar en eso, solo quería disfrutar el momento con
ella, por mis pensamientos pasaban muchas ocurrencias, para que mentir, algunas
ideas eran atrevidas pero es que me encantaba verla sonrojada, quería
nuevamente verla así, sentir su nerviosismo, escuchar los latidos desenfrenados
de su corazón, yo la hacía sentir nerviosa, eso tal vez indicaba que ella se
sentía atraída por mí, quería pensar eso pero a la vez no quería pensarlo, ni
sentirlo, ni imaginarlo ya que… K.A.Z, ese chico era mi amigo y no podía
jugarle chueco, él ya me había hablado de su interés por ella, entonces ¿Qué
rayos estaba haciendo? Estaba teniendo una cita con la chica que le interesaba
¡Lo estaba traicionando! El me había sido sincero y hasta me había dado chance
de decir que __ me interesaba pero yo lo había negado en ese entonces ¿Y ahora
qué? Estaba siendo un mal amigo; aleje esos pensamientos que me atormentaban
por un rato, en verdad quería pasar un rato agradable con ella, aun así fuera
la única vez que sucediera.
Habíamos llegado,
en veinte minutos ya estábamos frente a un gran lugar, estaba muy luminoso,
había grandes jardines, en un circuito, en medio había una fuente, en la
entrada del restaurante estaba un valet parquin, HYDE paro el auto frente a él,
bajo y enseguida fue a mi lado para abrirme la puerta, me brindo una de sus
manos, la tome y baje del auto, puse mi mano entre su brazo y su costado y
caminamos, el que iba conmigo le dio las llaves del auto al valet parquin
“Cuídalo mucho” le dijo y el chico dijo “No tiene de que preocuparse HYDE-Sama”
seguimos caminando y llegamos a un recibidor, era muy lujoso, al menos para mí,
un señor cuando nos vio sonrió.
-•HYDE-Sama,
bienvenido, señorita, sea bienvenida
-Gracias señor Kim
-•Ya está listo
todo, por aquí por favor
Caminamos tras el
señor, era muy educado, en el área de mesas había mucha gente y también había
regalos, tal vez algo se festejaba ese día y yo lo ignoraba. Caminando con HYDE
yo me sentía muy nerviosa, todos los empleados que nos veían hacían reverencia,
a mi unos me sonreían y otros como que lo hacían a la fuerza, cuando hablaban
con HYDE lo hacían con mucha educación y respeto, llegamos a un jardín, me
sorprendí al ver lo que había ahí.
-•Espero que lo
que les preparamos sea de su total agrado
-Señor Kim, sabe
que todo lo que hace usted me gusta pero en esta ocasión la última palabra la
tiene ella… __ ¿Qué te parece?
-Es…es… En verdad
todo esta hermoso ¿Tu lo pediste así HYDE?
-Algunas cosas
solamente, lo demás fue idea del señor Kim
-¡Aaah! Pues, le
quedo grandioso señor Kim, en verdad me gusta
-•Me da mucho
gusto que sea de su agrado señorita
-Te has llevado un
10 Kim, le gusto, estoy feliz por eso
-Gracias joven
HYDE… Disfruten de la noche
-Así será,
concluyo HYDE
El señor Kim se
retiró y nos dejó solos, en la entrada del jardín había un camino de piedras un
poco lisas, el camino era iluminado por pequeñas velas, a los costados había
puro pasto bien podado y cuidado, al fondo había un gran cuadro de madera, ahí
estaba una mesa con dos sillas, por el jardín habían lámparas que iluminaban
todo el lugar, se podía observar bien el cielo, estaba lleno de estrellas,
caminamos por el caminito que nos llevaba a la mesa, poco a poco nos íbamos
acercando y podía ver mejor todo lo que había ahí, ya estaban los cubiertos,
platos, copas, un perchero para nuestros abrigos y mi bolsa, una botella tal
vez de vino, estaba un mesero dándonos la bienvenida, nos sentamos, seguía
observando todo, realmente lucia bien, en medio de la mesa había un arreglo de
rosas muy bonito, el mesero nos dio la carta y empezamos a ver el menú mientras
el servía el vino en nuestras copas.
-Pide lo que
quieras __, todo es delicioso en este lugar
-Gracias, suelo
comer mucho, no te espantes
-Mejor, me gustan
las chicas que no se preocupan por la comida
-Aaah, es bueno
saberlo, tal vez
-Amm yo quiero un
Filet Mignon (corte de filete en un poco de jugo)
-•Por supuesto
joven
-Emm yo quiero… Un
Coq au vin (pollo con verduras, vino, tomillo y laurel)
-•En un momento
estará su orden, con permiso
-Gracias… Me
alegra que te guste este lugar
-Es muy lindo, me
gustó mucho HYDE, gracias
-No agradezcas, lo
hice con gusto
Ella en verdad se
veía contenta, su sonrisa y su mirada me lo decía, estaba disfrutando del
momento y eso me hacía sentir feliz, no dejaba de sonreír, se veía hermosa sin
duda, en la mesa había un arreglo de rosas, lo observe y vi una flor que me
gusto, estaba un poco cerrada, sus colores eran fuertes, me había gustado en
cuanto la vi, la tome, la vi de cerca y la acerque a mi rostro, tenía un lindo
aroma, le di un pequeño beso a la rosa y decidí dársela.
-Esta rosa ha
llamado mi atención, así como cuando tu llamaste mi atención en el concierto,
toma
-¿Es para mí?,
tome la rosa
-Claro, ya te di
una rosa, bueno, más bien te la avente, quiero que tengas otra rosa como
recuerdo de este día ¿Lo harás?
-Por supuesto, la
guardare como la primera, sin saberlo, estoy guardando recuerdos contigo
-Sí, eso veo, tal
vez sea señal de que seremos buenos amigos
-Puede ser HYDE,
espero que así sea
Observe la rosa
que me había dado, estaba muy linda, sin duda la guardaría como la primera,
seguimos platicando, la plática entre nosotros ya fluía en confianza, reíamos y
decíamos locuras, nos quedábamos viendo por unos segundos y por mi lado me
apenaba, el creo que disfrutaba verme así, llego nuestra cena y la degustamos
tranquilamente, el me dio a probar de su platillo y yo del mío, fue un buen
momento, terminamos de comer y nos llevaron el postre, pudin de chocolate, fue
delicioso, me gustó tanto que HYDE pidió otro para mí pero terminamos
compartiéndolo, pasaba el tiempo y ya solo nos quedaban las copas de vino y una
cálida platica, en un momento vi que el que estaba sentado enfrente de mi hizo
una señal, minutos después llego el mesero con algo.
-Amm, tal vez te
sorprenda que te regale algo ya que apenas empezamos una amistad, no quiero que
te sientas obligada a algo, tómalo como signo de que somos amigos, ¿Esta bien?
-C…claro
Le di una señal al
mesero de que llevara una cajita con algo que le había comprado a __, tenía
muchas ganas de regalarle algo, tal vez como signo de amistad, tal vez como
signo de que ella… De que ella me gustaba, tal vez como signo de “Quiero que
seas para mi” tal vez como signo de agradecimiento por aceptar ser mi amiga,
podía ser signo de muchas cosas pero solo era una razón para mí, la que no
quería aceptar, tome la cajita que estaba forrada de un color violeta
aterciopelado y se la di.
-¿Puedo abrirlo?
-Por supuesto
HYDE me había dado
la cajita que había llevado el mesero, la tome y la abrí, era un collar con un
colguije en forma de circulo y en medio tenía una estrella, el circulo era de
color rojo y la estrella, solo la orilla de color plata, la cadena tal vez era
plata, ese colguije me recordaba algo, dirigí mi mirada hacia la mano de HYDE y
sí, esa figura la había visto antes, era la misma figura que él tenía en el
anillo que siempre usaba, solo que en vez de anillo era en forma de un collar,
ese detalle me había gustado mucho.
-Es hermoso HYDE,
gracias
-Me alegra que te
guste, quise que tuvieras ese diseño, es algo así como de amigos, yo lo tengo
en anillo y tú en collar; aah y déjame decirte que es el único diseño que
existe, lo mande hacer solo para ti, si vez en la parte de atrás tiene tu
nombre
-¡Pero HYDE! ¿Por
qué lo haces? Eres muy considerado, muchas gracias
-Ya te lo dije, lo
hago con gusto, me caes muy bien y esta es mi forma de demostrarlo
-Muchas gracias en
verdad
-Haber, te lo
pongo
-Por favor… Lo
usare siempre
-Me alegra
escucharlo
Me levante de mi
lugar y me acerque a ella, tome su cabello y lo hice a un lado para ponerle el
collar, se lo puse, lo abroche y acomode su cabello, me senté en mi lugar, ese
collar lucia hermoso en ella, daba un buen contraste, sonreí, ella tomo el
colguije en su mano y sonrió, seguimos platicando y minutos después llego el
mesero con algo, esta vez no era algo de HYDE porque el también quedo confuso.
-•Jóvenes, les
traigo esto, es cortesía de la casa por el día de los enamorados
-¡Aah! Gra…
¿¡Que?!
-¿No lo recordabas
__? Jajaja yo tampoco, hace rato me lo recordó el señor Kim, gracias
-No, no lo
recordaba, ahora veo porque tanta gente y regalos, gracias
-•Con permiso
El mesero dejo en
la mesa dos bolsitas de celofán con dulces y chocolates en forma de corazón y
un gran moño rojo, lucia muy lindo, lo observe y HYDE también, los dos quedamos
en silencio, ¡Estábamos cenando en el día de los enamorados! ¡Como cualquier
pareja de novios o casados! Me puse nerviosa, no sabía que decir.
-Bueno, nos han
regalado dulces…
-Sí, se ven
deliciosos… Yo, realmente no recordaba que se festejaba hoy
-No te preocupes
__, yo tampoco lo recordaba
Empezamos a
platicar de una que otra cosa personal de él y de mí, el tiempo se nos iba y
cuando nos dimos cuenta ya eran las 12 de la noche, era hora de irnos. Salimos
del jardín y fuimos al auto, el valet parquin lo llevo y entramos, tomamos
camino a mi departamento, en el camino seguimos platicando y hasta cantando
unas canciones de él en solitario, estaba siendo cada vez más agradable su
compañía, llegamos al departamento, bajamos y caminamos a la entrada del
edificio.
-Bueno, fue una
noche realmente agradable __, gracias
-Gracias a ti, me
la pase muy bien
-Amm, es hora de
despedirnos
-Sí, así es,
maneja con cuidado
-Sí, vete primero,
esperare
-No es necesario
-Quiero dejarte
sana y salva, anda ve
-De acuerdo
Le sonreí y en
segundos me arme de valor para despedirme de el con un abrazo y un beso en la
mejilla, lo hice y el me correspondió, le dije adiós con la mano y entre al
edificio.
Tal vez ella ya me
tenía más confianza, se había despedido de mi como yo solía hacerlo, le
correspondí de igual manera y se fue con una sonrisa en su rostro, la había
pasado bien conmigo y me alegraba mucho, solo esperaba que el sentimiento que
sentía por ella fuera de amistad y no de algo más ya que… No podría traicionar,
no a un amigo como lo era K.A.Z…
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