martes, 24 de diciembre de 2013

OneShot- Meri Kurisumasu

Había salido de mi casa, la verdad es que no me sentía para nada a gusto estar ahí, mi mamá, mi papá, mis hermanos, mis primos, mis tíos, prácticamente toda la familia estaba en casa esa noche, no sabía muy bien qué hora era, esas fechas eran de fiesta y la gente se podía dormir hasta tarde, tal vez eran las nueve o diez de la noche, no era tan tarde aún, saliendo de mi casa camine sin rumbo, mis pasos eran lentos, veía al piso o bueno, veía la nieve, recuerdo que esa noche nevaba, el frio para mí era agradable, me encantaba el frio, me hacía sentir bien y también me gustaba el frio porque lo recordaba; recordaba a ese ser que tanto amaba, que tanto añoraba, había estado con él unos meses y en esa misma fecha nos habíamos conocido, ya había pasado tiempo de no verlo pero no podía olvidarlo, menos en las fechas que me hacían recordarlo y odiarlo al mismo tiempo, se había ido de mi lado, de un día para otro, aun me preguntaba por qué lo había hecho pero no tenía respuesta, por eso yo encontraba la navidad desagradable pero agradable al mismo tiempo, seguía caminando, veía luces de colores por todos lados, los niños jugando y haciendo figuras con la nieve, familias sonriendo, todo muy bonito, la navidad podía lograr eso y más pero no lograba que yo fuera del todo feliz, pare mis pasos en un lugar, ese mismo lugar en el que nos habíamos conocido, los dos estábamos disfrutando del frio, yo hacía un oso de nieve cuando el llego a mí y muy amablemente me ayudo a hacerlo, comenzamos a platicar y encontramos agradable nuestra compañía, pasamos horas platicando y conociéndonos, después de ese día yo sabía que ese chico era el que había estado esperando, era gentil, caballeroso, tierno, amable, divertido, risueño, bueno, era un chico completamente encantador ante mis ojos, mi chico perfecto; fuimos amigos unos meses y después los dos dijimos que ya no queríamos ser amigos si no algo más y nos hicimos novios, no duro tanto esa felicidad pues él se había ido, estuve esperando que el regresara diciéndome que había tenido que irse unos días pero que estaba de vuelta conmigo pero eso no paso, fueron meses y después un año, en la fecha en la que me encontraba ya eran dos años sin él, ya quería olvidarlo pero ese sentimiento era más fuerte que yo, no podía sacarlo de mi mente y mucho menos de mi corazón, había sido muy feliz a su lado. Aún estaba parada en ese lugar, recordé aquel día y quise hacer nuevamente un muñeco de nieve, hacía mucho que no lo hacía y me parecía divertido, me agache y empecé a tomar nieve, jugaba con ella y empezaba a amontonarla para hacer una gran bola, jalaba y jalaba nieve hacia mí, me estaba divirtiendo, me pare para buscar unas ramas de árbol para los brazos de mi muñeco, había un árbol cerca de mí y tenía unas ramas no muy altas que me servían perfectamente para mi obra de arte, me acerque a él y comencé a brincar para alcanzar aquellas ramas, di un salto y no las alcance, uno más alto y sería suficiente, me impuse para saltar y…
-¿Estas bien?
Esa voz, ese aroma, esos brazos… ¿Ahora alucinaba?... Al momento de saltar me había resbalado y un chico me había salvado de tremendo golpe que me iba a dar; me aleje de él y voltee a verlo, me había agarrado por la espalda.
-Muchas gra…
Era él, no podía ser cierto, él estaba frente a mí, el me había abrazado para que no  callera hace unos segundos, ¿Era verdad lo que veía? No, ¿O sí? Lo veía, no lo podía creer, él estaba ahí, tan hermoso como siempre, con sus grandes ojos, su piel pálida, sus labios rosas, su cabello medio largo y ondulado, su ropa siempre a la moda y muy única, sus grandes anillos, era él, no lo podía estar soñando ni alucinando.
-¿No te lastimaste verdad?
-N…o
-Me alegro mucho
-…
-No… ¿Dirás nada __?
-¿Decir? ¿Qué puedo decir? ¿Me alegra verte? ¿Te he estado esperando todo este tiempo?
-No digas eso por favor, no me fui porque quisiera…
-No te molestes en darme explicaciones, en verdad, después de todo este tiempo no las necesito
-Debes de saber…
-No… Gracias por detenerme en la caída y… Me voy primero
-Espera __
-Con permiso
-Que esperes, por favor
Me había agarrado del brazo, estábamos a centímetros el uno del otro, me veía tiernamente, sus ojos tenían un brillo que pedían mi perdón, su rostro reflejaba tiempo para su explicación, en verdad quería escucharlo pero no podía hacerlo, no quería llorar frente a él, no podía ver mi debilidad y mucho menos podía ver que aún seguía amándolo después de tanto tiempo.
-No puedo, suéltame
-¡Tienes que escucharme!
-¿¡Cómo crees que te voy a escuchar después de dos años sin saber de ti?! ¡Te fuiste sin decirme nada!
-Es lo que te quiero explicar
-Pues no quiero
-¡Por favor!
-Lo siento
Jale mi brazo para soltarme de su agarre y comencé a caminar, mis lágrimas querían salir pero no se los permitía, ese estúpido nudo en la garganta ya estaba en mí, solo me hacía enojar conmigo misma, quería irme de ahí lo más pronto posible.
-Solo respóndeme una cosa __
Estaba siguiéndome, no me había dado cuenta, escuche su voz atrás de mí y me puse nerviosa, seguía caminado pero el detuvo mis pasos, había agarrado una de mis manos.
-Solo respóndeme una cosa, por favor
-No quiero
-Si me respondes esta pregunta te dejare ir dependiendo de tu respuesta
-…
-¿Aun me amas?
-No dije que respondería tu pregunta
-Tampoco dijiste que no así que respóndeme por favor
-¿Qué te propones?
-¡Saber si aún me amas tanto como yo!
¿Había escuchado bien? ¿Él había dicho que aún me amaba? Creo que sí, lo había hecho pero, ¿Qué debía hacer? ¿Y si era broma lo que me había dicho?
-Me tengo que ir
-No  te dejare ir hasta que me contestes
-¿Quieres una respuesta? Está bien… No… Te… Amo
-No dices la verdad
-¡Es la verdad!
-¡Claro que no! Mírame a los ojos __, ¡Mírame a los ojos y dime que no me amas!
-No quiero
-Si lo harás
Me jalo un poco de la mano y me volteo hacia él, quedamos frente a frente, él me tenía totalmente abrazada, muy pocos centímetros nos separaban, su aroma me envolvía completamente, no podía soportarlo, él me tenía bajo su control.
-Suéltame
-No lo haré hasta que me respondas
-Ya te respondí
-No fuiste sincera
-Si lo fui
-Yo sé que no
-Déjame ya
-No lo hare y lo sabes
-¡Esta bien! ¿Quieres mi respuesta? Te la daré, si… ¡Te amo! Aun después del tiempo en que no estuviste te he seguido amando, te he añorado no sabes cuánto, ¿¡Estas contento?!
-Sí, estoy contento, muy contento de saber que el amor de mi vida aun me ama, gracias hermosa
Me abrazo fuerte, su aroma me tenía completamente invadida, unas pequeñas lágrimas salieron de mis ojos en el momento de decirle que lo amaba, mi cuerpo temblaba levemente, mi corazón se sentía feliz y nervioso, correspondí su abrazo, me aferre completamente a él, ya no me importaba nada más, solo quería estar abrazada a él por mucho tiempo, mis sentimientos salieron a flote, podía sentir nuestro amor cubriéndonos, en ese momento sentía que podía perdonarle todo.
-Me siento muy feliz de tenerte en mis brazos, sentir tu calidez, tu aroma, tu nerviosismo, te extrañe como un loco __
-Yo también te extrañe como no tienes idea, extrañe estar así contigo y tener tu aroma impregnado en mí
-No lo extrañaras más hermosa, siempre estaremos juntos, te lo prometo
-Quisiera que fuera verdad
-Y lo será, no me fui porque hubiera querido, me dolió mucho alejarme de ti pero necesitaba irme para concluir mis estudios y poder trabajar aquí, junto a ti
-¿Hablas en serio?
-Totalmente, si te tenía cerca, si tenía contacto contigo no podría concentrarme totalmente en mis estudios, fui a estudiar a otra cuidad, necesitaba tener la mente despejada, no por completo porque siempre pensaba en ti y eso mismo me daba la fuerza para concentrarme en estudiar y acabar mi carrera, ahora estaremos juntos aquí
-No lo imagine
Me había dicho la razón por la cual se había ido, no era nada parecido a lo que mi mente había imaginado, su razón había sido muy diferente y grandiosa para mí, no me había dejado porque ya no me amara, me sentía totalmente feliz.
-Llegue ayer a la ciudad, me instalé y algo me decía que hoy te encontraría aquí, por eso vine, tenía planeado ir a tu casa pero de seguro esta toda tu familia, no quería importunar
-Salí de mi casa, me sentía extraña, un poco incomoda y comencé a caminar, cuando me di cuenta estaba parada en el lugar donde nos conocimos, tal vez algo me decía que tenía que estar aquí para encontrarte
-Así fue… Y bueno, ¿Seguimos con el muñeco de nieve? Lo dejaste inconcluso por huir de mí
Me separe de él, le regale una pequeña sonrisa y él a mí, sus ojos reflejaba amor, mucho amor, nos tomamos de la mano  caminamos hacia nuestro muñeco de nieve.
-Hace mucho que no hago un muñeco de nieve, se gentil conmigo hermosa
-Lo mismo pasa conmigo, hace mucho que no lo hago así que recordaremos los dos, no es gran ciencia hacer un pequeño muñeco de nieve
-Tienes razón, yo iré por las ramas, no quiero que te caigas esta vez
-De acuerdo
Jugábamos, platicábamos, reíamos mientras hacíamos el muñeco de nieve, pasábamos un hermoso momento, los dos años de ausencia se habían convertido en nada, ya no existía eso en mí, ese tiempo sabía que me seria recompensado siempre, estaríamos juntos a cada momento disfrutando de nuestro amor y compañía.
-Nos quedó muy bien nuestro muñeco de nieve hermosa
-Sí, me gusta, ¿Nos tomamos una foto con él?
-Claro
Saco su celular y primero me tomo una foto a mi sola junto al muñeco, después se acercó a nosotros y tomo la foto, fueron varias, nos gustaba hacer poses divertidas y después reírnos de ellas, después de minutos de sesión fotográfica nos sentamos en una gran piedra que estaba junto al árbol de aquel lugar, vimos las fotos y reímos, nos sentíamos muy felices, seguimos tomando fotos juntos, separados, serios o divertidos, el momento era magnifico, ese día había hecho que nuevamente amara la navidad y tuviera grandes recuerdo de ella.
-Te amo __
-Te amo… HYDE
-Esta es nuestra segunda navidad juntos, en este lugar y haciendo un muñeco de nieve… Hagámoslo siempre, como una costumbre nuestra, cada navidad vendremos los dos a este lugar
-Me encanta la idea
-Feliz navidad __
-Feliz navidad HYDE
Nos vimos a los ojos y poco a poco nos acercábamos hasta llegar al punto de que nuestros labios de tocaran, nuevamente podía sentir sus labios junto a los míos, su cálida respiración en mi piel y sus manos en mis mejillas, ese beso tan cálido y lleno de amor había sido el mejor regalo de navidad que había podido tener.



O-{FIN}-O

2 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Aaah, me alegra que te haya gustado!
      Que hayas tenido una linda navidad! ^-^
      Gracias por seguir este blog:)

      Borrar

Un abrazo ♥