viernes, 4 de octubre de 2013

One Shot - Mujakina ai

Era mi primer día de clases, estaba por entrar a la preparatoria; cuando llegue a la escuela vi a muchos estudiantes, casi todos se veían grandes de edad o tal vez era solo mi imaginación; en un momento empecé a tener muchos nervios, estaba entrando a la escuela, caminaba por los pasillos en busca de mi salón, esa institución era un poco grande y aun no sabía cómo estaban ordenados los salones, pase por una oficina y vi a un hombre sentado en un escritorio, veía muchos papeles,  tenía lentes puestos, pantalón negro de vestir  y una camisa blanca, se veía un poco ocupado y dude en molestarlo, estaba por irme de ese espacio pero una voz me detuvo.
-¿Necesitas algo?
Me quede un poco quieta al escuchar esa voz, era muy varonil y empecé a voltearme poco a poco para verlo.
-Umm lo siento, no quería interrumpir
-No te preocupes, en esta institución nunca molestaras a ningún profesor si es para quitarte una duda ¿Eres nueva verdad? No te había visto
-Gracias profesor y sí, soy de nuevo ingreso, quería ver si usted me puede decir en donde se encuentra el salón uno de primer grado
-Claro, no estás tan lejos, sigues por este pasillo y en donde veas unas escaleras subes, es el primer salón de lado derecho
-Gracias de nuevo profesor y con permiso
-De nada, nos veremos en un rato más
-¿Nos veremos?
-Sí, este año me toca darle clase a tu salón, te impartiré la materia de artísticas
-¡Aah! Me alegro y espero ser una buena alumna
-Lo serás estoy seguro
-Gracias por eso y bueno me voy al salón profesor, con permiso
-Claro
Me dirigí a mi salón, seguí las instrucciones que me habían dado y llegue sin dificultad, cuando llegue a mi salón habían tres chicas ya en sus lugares, cerca del escritorio del profesor había un lugar y me gusto, estaba cerca de una ventana, ese sería mi lugar; paso como media hora y lego el profesor de matemáticas, paso una hora, dos, tres y llego la hora del receso, baje a comprarme algo de comer y me senté en una jardinera, estuve ahí como veinte minutos y me fui a mi salón, saque un cuaderno y me puse a dibujar mientras escuchaba música, ese día aún no había hecho amistades, estaba sola en el salón; seguía dibujando, era un gatito, me encerré en mi mundo de imaginación y de música, estaba dándole unos detalles a mi obra de arte cuando empecé a percibir un perfume de hombre, era un aroma delicioso, subía poco a poco la mirada y era el profesor de artes, me quite mis audífonos inmediatamente y en un momento pude sentir mucho calor en mi cuerpo, ese profesor tenía algo interesante y cautivante.
-Es un dibujo muy lindo
-Gracias profesor
-¿Te gustan los gatos?
-Mucho, tengo uno y lo adoro
-Que afortunada eres, yo igual adoro a los gatos pero soy alérgico a ellos
-Oh, qué mal pero bueno, le gustan, son muy lindos
-Asi es y ¿No saliste al descanso?
-Si lo hice pero después me vine para el salón
-¿Aun no has hecho amigos?
Soy un poco mala para socializar
-No es bueno eso
-Lo sé pero pronto hare amigos, ya verá
-Me alegra escucharlo ¿Y qué tal las clases que has tenido?
-Bien, no me quejo de ningún profesor aun
-Espero no tengas quejas hacia mi
-No las tendré profesor, se lo aseguro
-Qué bueno y para lo que necesites estaré para ti, no lo olvides; alumnas como tu poca y no me puedo negar a sus peticiones
-Es muy amable
El profesor estaba a mi lado y terminando de decir su última frase se fue a su escritorio, quedamos frente a frente, empezaba a ponerme nerviosa su presencia, disimule un poco ese nerviosismo y seguí dándole los últimos detalles a mi dibujo, voltee un poco a mi alrededor y aun no llegaban los demás alumnos, faltaban 15 minutos para que empezara la clase, termine mi dibujo y alce mi cuaderno para apreciar mejor mi obra, hice una pequeña sonrisa de gratificación por lo creado y nuevamente esa voz resonó en mis oídos.
-¿Se lo regalaras a alguien?
-¡Aah! No profesor, solo lo hice para pasar el tiempo o bueno, aun no tiene dueño ajeno que no sea yo
-Qué bueno… ¿Me lo regalarías?
-Pero profesor… ¿Habla enserio?
-Muy enserio… A menos que no quieras
-Al contrario, en un momento se lo doy
Corte la hoja de mi cuaderno de dibujo, saque mis tijeras y lo recorte para que se viera como cualquier hoja blanca, le puse la fecha de creación y mi nombre pero me faltaba algo más
-Disculpe profesor… ¿Cómo se llama?
-Hideto aunque todos los de esta escuela me dicen profesor Takarai
-¡Aah! Entonces ¿Cómo puedo llamarlo?
-Me gustaría que tú me llamaras Hideto
-Me parece bien profesor Hideto
Le regale una pequeña sonrisa y le puse dedicatoria a mi dibujo, lo vi por última vez y se lo entregue, me pare de mi lugar y me acerque a él, dejo lo que estaba haciendo y me vio a los ojos, su mirada era muy dulce.
-Aquí está su dibujo profesor
-Gracias; espero que no te moleste mi atrevimiento pero eres muy linda
-Mu… muchas gracias y, no se preocupe
-¿Cómo te llamas?
-Es cierto, me llamo __
-Bello nombre __ y gracias nuevamente por el dibujo, lo tendré como algo muy preciado
-Me alegra
Me fui a mi lugar y saque mi cuaderno de la materia, en minutos el salón se empezó a llenar, llego la hora de que empezara la clase, el profesor se presentó como el profesor Takarai, algo que me gusto escuchar en nuestra pequeña plática fue que hizo un poco de énfasis cuando me dijo que yo podía decirle Hideto. Continuaba la clase, el profesor nos hablaba sobre la historia del arte, por alguna extraña razón no podía dejar de verlo, era un hombre muy atractivo y joven para haber sido maestro que ya impartía clases; sinceramente casi no puse atención a la clase, solo le había puesto atención a él, a esa figura delgada y de tés clara, termino la clase que por cierto se me paso volando, se despidió de todos y al último antes de alejarse de su escritorio me brindo una pequeña sonrisa que me sonrojo por unos segundos, casi enseguida llego el otro maestro y de igual manera no podía concentrarme en clase, termino mi primer día de escuela y fui a casa, hice tareas y me fui a dormir porque al día siguiente seria  otro día de escuela, todos los días ya era rutina, escuela, casa y una que otra salida con amigos y así se pasó rápidamente un ciclo escolar. Pase a segundo año de preparatoria, ya estaba familiarizada con la escuela, mis compañeros y profesores, el año que había terminado había estaba lleno de emociones, hice muchos amigos, iba bien en mis materias, me llevaba bien con mis profesores pero solo uno era mi preferido y era le profesor Hideto, había hecho buena amistad con él, nos llevábamos bien tanto en clases como fuera de ellas pero casi no nos veíamos fuera de clases porque no era correcto que un profesor y una alumna platicaran con la confianza que nosotros nos teníamos, en todo el primer año el me impartió la clase de artes; fue un excelente profesor y durante ese tiempo aprendí a conocerlo y a tenerle cariño, sí, un cariño que iba creciendo cada día, no era cariño de alumna a profesor ni era solo admiración, ese sentimiento era más fuerte, yo lo podía sentir, lo vivía cada vez que el me miraba y me sonreía, me llenaba de nerviosismo, sentía un calor invadir mi cuerpo y un leve dolor o sensación en el estómago, podía sentir ese cariño invadirme cada que lo veía, ese sentimiento no era más que el amor que sentía hacia él, me había enamorado de mi profesor tal vez desde el primer día en que lo vi, su amabilidad me atrapo, sus miradas y sonrisas me llenaron de felicidad, sus clases me llenaron de aprendizaje tanto de la materia como de él, aprendí a saber cuándo estaba enojado o contento, cuando estaba estresado o no, cuando tenía un problema o estaba bien en todos los sentidos; todo eso me llevo a un gran enamoramiento que sentía que en cualquier momento explotaría y se lo diría, le hablaría de mis sentimientos aun así no fueran correspondidos pero el temor de que ese ser me rechazara y me alejara de él me llenaban de cobardía y no se lo decía, al contrario, me iba alejando de él poco a poco sin darme cuanta, quería huir de mis sentimientos y emociones, no quería sufrir por un amor que sabía bien, no sería correspondido, en segundo año de preparatoria me asignaron a diferentes maestros, nuevas materias y nuevo salón, cheque mi horario de clases y ya no me impartían la clase de artes, por un momento al notar eso sentí un poco de tristeza pero también sentí un gran alivio, ya no lo vería más, no hablaríamos y no tendría esa necesidad de hablarle por cualquier pretexto, me tendría que acostumbrar a su ausencia pero sería lo mejor, tal vez con el tiempo el amor que sentía hacia mi profesor se iría desvaneciendo. Llevaba mes y medio de clases en segundo año durante ese tiempo no había cruzado palabra con mi ex profesor, solo lo veía de lejos, moría por ir con él y hablarme pero me resistía y no lo hacía, pase así con ese pequeño sufrimiento durante ese tiempo hasta que un día para mi suerte o no tan buena suerte nos encontramos frente a frente.
-Hola __
-Profesor, buen día
-¿Cómo has estado?
-Bien gracias ¿Y usted?
-También, que tal te va en tu nuevo año
-Pues bien, mis profesores son muy amables
-Qué bueno, ya no nos habíamos visto
-Si bueno, ahora estoy en otra área, ya casi no frecuento los lugares en los que solía estar
-Es verdad pero no me molestaría que vinieras a saludarme, sabes dónde encontrarme
-Claro, cuando tenga oportunidad lo hare, ahora tengo que irme, ya es hora de mi siguiente clase
-No te quito más tu tiempo entonces, cuídate __
-Usted también profesor, con permiso
Esa pequeña plática me puso muy nerviosa, mi corazón latía con fuerza y sentía unas ganas inmensas de abrazarlo y decirle mis sentimientos, tenía ganas de llorar pero también de reír y de tener una de las tantas pláticas que teníamos, no aguante más esos sentimientos encontrados y me despedí de él, seguí mi camino y me fui al baño, me metí en un cubículo y una pequeña lagrima salió de mí y resbalo por mi mejilla, mis manos estaban frías y estaba un poco temblorosa, el tiempo en que no había estado frente a él hizo que me diera cuenta de que en verdad lo amaba, lo único que había provocado esa distancia era que mis sentimientos incrementaran en vez de que se fueran; fui a mi salón y tuve mis demás clases, durante esas horas solo pensaba en él, en su mirada, su sonrisa, sus palabras tan firmes y cálidas a la vez, esa manera de hacerme sentir que le importaba y que tal vez sentía algo por mí, estaba llena de dudas, preguntas, ilusiones, sentimientos, mi cuerpo estaba presente en el salón pero mi mente estaba totalmente ausente de ese lugar, quería ir a verlo pero no lo hacía, no podía soportar más su amabilidad y preocupación de parte de él, pasaron los días, semanas y llegaron los meses, seguía sin verlo y si veía que estaba por cruzarme con él lo evitaba, por momentos creía que ya se me había pasado ese amor pero casi de inmediato me daba cuenta de que no era así, mis calificaciones empezaron a bajar un poco, me di cuenta del porque y puse mis pensamientos en blanco por un tiempo, salía mucho con mis amigos, veía películas, hacia cosas para distraerme y así no pensar en lo que me hacía daño, estaba por terminar el segundo año de preparatoria y pude reponerme en calificaciones al igual que pude desprenderme un poco de ese sentimiento  que me hacía daño, llego el ultimo día de clases, casi no tuve materias y estaba casi todos los alumnos fuera de sus salones divirtiéndose y unos despidiéndose de los chicos de tercero, yo caminaba por una jardinera, era un día bonito, escuchaba música por medio de mis audífonos y no me percate de una presencia que estaba junto a mí, sino hasta que esta me tomo del hombro.
-Hola __
-¡Profesor!... Me espanto
-No fue mi intención, perdóname
-No se preocupe
-¿Tienes un momento?
-Claro, dígame
-Qué bueno… Ummm durante este año no nos hemos visto más que solo una vez y porque nuestros caminos se encontraron sino no nos hubiésemos visto
-¡Aah! si…
-Dijiste que irías a saludarme
-E tiempo no me lo ha permitido
-Es eso o… ¿Me estas evitando? ¿A caso te hice algo malo? Si es así dime para que aclaremos las cosas
-Nada de eso
-¿Entonces? Tú y yo teníamos una excelente relación en primer año
-Pues sí pero en ese entonces nos veíamos diario, ahora no y pues eso nos ha distanciado
-Aun así siento que hay algo más __ pero yo no soy nadie para que me digas que es lo que te pasa, solo te diré que te aprecio desde el primer día en que nos vimos
-Yo… También lo aprecio
-Me alegra saberlo __ y… Ya estas por pasar a tercero
-Sí y me emociona mucho
-A mí también, solo falta un año más
-¿Un año más? ¿A qué se refiere?
-Ahora no te lo puedo decir __ pero pronto lo sabrás, por ahora estudia mucho
-No lo entiendo, por favor dígame a que se refiere
-A cosas que por ahora no importan mucho, son cosas personales
-¡Ah! Bueno, si es un problema espero que se solucione
-Que amable eres y perdón por esto pero ¿Estas por cumplir 18 años verdad?
-¡Aah! Si y no quiero, quiero seguir siendo pequeña
-Si con 18 años ya eres mayor de edad y eso tiene sus ventajas y desventajas
-Aun así, siento un poco extraño
-Es normal pero te acostumbraras
-Lo se profesor
-¿Por qué ya no me dices Hideto?
-Pues…
-¿Ya no me tienes confianza?
-No es eso, solo que…
-Lo que sea dímelo por favor
-No es prudente
-Aun así dímelo __
-Bueno yo... Yo… Llegue a pensar que ya no tenía ese sentimiento pero cuando estoy con esa persona me doy cuenta que no es así, al contrario, ese sentimiento incremente con cada mirada, con cada sonrisa y palabra que él me da
-Estas enamorada, eso es muy bonito
-Sí pero en mi caso no, desde primer año he sufrido con este sentimiento, segundo año ha sido lo mismo y espero que en tercer año lo pueda olvidar y si no lo logro, lo único que me conduela es que cuando salga de la prepa ya no lo volveré a ver
-¿Tanto deseas olvidarlo?
-Creo que sí, este sentimiento me hace daño y lo único que puedo hacer es olvidarlo
-¿Estas segura que es lo único que puedes hacer?
-Si
-¿Y porque no le hablas de tus sentimientos?
-No soportaría su rechazo y estoy consciente de que lo nuestro no puede ser 
-Debes decirle tus sentimientos
-No podría
-__ ¿Sabes?... Yo también estoy enamorado
-¿A si?... Qué bueno profesor
-Pero igual que tú no le he dicho nada a esa persona, no por miedo a su rechazo porque estoy casi seguro de que ella me corresponde, solo que aún no es el momento de que ella lo sepa
-No entiendo ¿No es el momento?
-Así es… Más no te puedo decir __
-Ee… está bien profesor, me tengo que ir
-Prométeme que vendrás a saludarme
-Bueno y…
-.Profesor Takarai, mis compañeros y yo queremos tomarnos una foto con usted
-Hola Liana… Ahora voy
-.Lo esperamos en aquella jardinera
-Claro
-Se ve que es un profesor muy apreciado
-Pues puede ser que sí, son chicos de tercero y por eso quieren la foto conmigo
-Qué lindo, se gana usted el cariño de sus alumnos, pocos profesores son en verdad apreciados
-Me halagas __ pero antes de que llegara Liana te dije algo
-Ummmm
-Prometeme que vendrás a saludarme
-Lo p…
-. ¡Profesor Takarai! Perdón por interrumpir pero lo estamos esperado, venga
-De acuerdo, nos vemos después __, no me voy, me llevan
-Si…
Esa chica se llevó al profesor, lo jalo de un brazo y se fueron, no me había detenido a pensar que él era muy popular entre los alumnos, todos lo apreciaban y pues sus alumnas lo querían, era muy buscado por ellas, me atrevía a pensar que hasta también estaban enamoradas de él, si a mí me paso era obvio que a otras chicas también, el último día de clases termino y me fui a mi casa. En la plática que había tenido con él no le había podido decir o más bien prometer que iría a saludarlo, por una parte estuvo bien que no lo hiciera, como siempre había dicho era mejor no verlo porque tal vez asi lograría olvidarlo aunque mis intentos habían sido fallidos y por otra parte el profesor me había dicho que estaba enamorado, cuando me lo dijo hubo un enorme hueco en mi interior, si había la más mínima esperanza en mi para que él y yo estuviéramos juntos se rompió. Entre a tercer año, nuevamente, nuevas materias, nuevos maestros, nuevo salón y ahora nuevos compañeros, ya en ese grado los maestros eran más estrictos y tenía un poco más de presión, pasaron las semanas y rápidamente llego el día de mi cumpleaños, mis amigos me hicieron una pequeña fiesta en el salón, me regalaron un pastel, convivimos, me dieron obsequios, tomamos fotos y me llene de alegría, llego la hora del descanso y salí a despejarme un rato de tanto alboroto, camine por unas jardineras y veía las flores, mire hacia un costado y ahí estaba, el mismo profesor del que me había alejado lo más posible, estaba sentado en una jardinera, veía hacia el suelo tenía algo en las manos.
-Te estaba esperando
-Profesor…
-Tenía el presentimiento de que vendrías a este lugar
-Pues sí, he venido varias veces, me gusta este lugar porque es tranquilo
-A mí también me gusta este lugar… __ feliz cumpleaños
-Profesor… ¿Aun se acuerda de mi cumpleaños? Pensé que…
-Nunca me olvidaría de un día tan importante, desde primer año lo recuerdo y esta vez no es la excepción, toma
-No se hubiera molestado, de verdad
-Es un pequeño obsequio que tampoco podía faltar, 18 años no los cumples dos veces
-Es usted muy gentil y gracias por la flor y el obsequio
-Bueno la flor te confieso que la acabo de cortar pero la intención es lo que cuenta
-Por supuesto
-Por fin ya tienes 18 años
-Si… ¿Por fin?
-No me hagas mucho caso, muchas felicidades __ y dentro de un mes saldrás de esta institución
-Así es, ya me voy a la universidad
-Me alegro… Ya no te diré que porque no me has ido a saludar, solo quiero saber si aún sientes algún afecto por mí
-Bueno yo… Claro que le tengo afecto
-Es bueno escucharlo; entonces nos veremos dentro de un mes, el último día de clases quisiera hablar contigo
 -Claro pero ¿De qué?
-Ese día lo sabrás y por favor no te vayas a ir sin hablar conmigo
-Está bien profesor
-Gracias, ahora tengo que irme, es hora de mi clase
-Claro
-Nos vemos pronto __
-por supuesto profesor
Me regalo una hermosa sonrisa y se fue, yo me quede todavía en ese lugar disfrutando del momento y pensando en lo que había sucedido. Los últimos días de clases ya eran un poco relajados, ya casi no nos dejaban tareas y los profesores nos daban muchos consejos para nuestra vida universitaria, en un abrir y cerrar de ojos llego nuestro último día en esa institución. Ya me había tomado miles de fotos con mis compañeros, estaba caminando por la explanada observando por última vez la que había sido como mi segunda casa por tres años cuando esa suave voz me erizo la piel.
-Pensé que ya te habías ido
-No es así, estaba con mis compañeros
-Qué bueno, no todos los días sales de la preparatoria
-Así es…
-¿Extrañaras este lugar?
-Mucho, a mis compañeros y maestros
-¿A mí me extrañaras?
-Por supuesto
-Me alegro, como te había dicho, quiero platicar contigo
-Lo recuerdo y bueno, ¿De qué se trata?
-Te lo diré pero en otro lugar
-¿Ummm?
-No te asustes, no es nada malo ¿O no confías en mí?
-No es eso… Solo que… Está bien ¿A dónde vamos?
-Te espero en la parte trasera de la escuela, ahí estaré en mi auto, es mejor que salgamos separados para evitar malentendidos
-¿Es necesario hacer de esa manera?
-Bueno es que el punto aquí es que tú eres una alumna y yo un profesor, pueden haber mal entendido que afectarían mi carrera y… ¡Que importa! Si te incomoda no hay problema, vamos, salgamos los dos juntos, no importa lo que digan
-¡No! Entiendo, hagámoslo como había dicho antes
-Gracias por comprender, nos vemos en un rato
-Si aunque…
Se fue corriendo en cuanto dijo lo último, no me dejo revertir mi decisión, no me quedo más que hacer lo que me había dicho, salí de la escuela y llegue a donde habíamos quedado, él estaba ya ahí, tímidamente abrí la puerta de su auto y me quede parada junto a la puerta
-No tengas miedo __, sube
-E….está bien
Me tendió su mano gentilmente y la tome, subí al auto y emprendimos camino hacia aquel lugar desconocido para mí; no tardamos mucho en llegar, durante el camino hubo más silencio que platica pero aun así no fue incomodo, bajamos del auto y vi un enorme campo, el pasto estaba totalmente verde y perfectamente podado, había flores y en un espacio había un enorme árbol que brindaba una muy agradable sombra, caminamos hacia ese lugar y nos sentamos, yo me recargue en el tronco del árbol y él se sentó a mi lado, veía hacia abajo y no decía nada, en un instante subió la mirada, respiro un poco profundo y hablo.
-Me alegra que hayas aceptado venir
-En realidad lo dude, aun no comprendo muy bien que es lo que pasa
-No te asustes __, no pasa nada malo, solo que hoy es un día especial
-¿Y porque especial?
-Por algo que te quiero decir y porque hoy saliste dela preparatoria
-Muy bien… Lo escucho
-Es sobre… Bueno, ya sabes que estoy enamorado de alguien y ya llego el tiempo de que ella lo sepa
-¡Aah! ¿Pero porque me lo comenta? Digo, no soy buena en esas cosas del amor y menos para dar consejos sobre ello
-No se trata de eso, mira, hace unos años la conocí y de inmediato me fije en ella, no le he dicho nada de mis sentimientos porque no era oportuno, tanto ella como yo tendríamos problemas y por eso decidí esperar el tiempo necesario para hablar con ella
-En verdad espero que sean muy felices
-Estoy seguro de que lo seré… __, eres una chica hermosa, de buenos sentimientos y tienes claro tu futuro, por eso quisiera…
-Gracias por sus palabras pero le pido, no sea tan gentil conmigo
-¿Te molesta?
-Es solo que… En realidad me lastima su gentileza
-No digas eso por favor
-Es la verdad, no quiero que sea gentil conmigo porque menos lo poder arrancar de mi corazón
-Aguarda un minuto __ yo…
-No diga nada por favor; este momento es el indicado para hablarle de algo ya que no nos volveremos a ver
-No digas eso, déjame hablar…
-En realidad no tiene que decir nada, esto que empezó a nacer dentro de mí fue porque es un gran hombre, usted no hizo nada en especial para que yo me enamorara así que esto es cosa mía
-Tenía el presentimiento de que sentías algo por mí y ahora me alegra confirmarlo
-¿A caso quiere jugar con mis sentimientos?
-Nada de eso… __ yo también estoy enamorado de ti
-…
-Ahora veo que no te diste cuenta antes de mis sentimientos pero por una parte estuvo bien que fuera así, como te die desde antes he estado enamorado pero aun no era el tiempo para decirlo
-¿A qué se refiere con eso?
-A que si te hablaba de mis sentimientos cuando aún estudiabas en esa institución y sobre todo si eras menor de edad tendríamos problemas, yo profesor, tu alumna, yo mayor de edad y tú no, por eso decidí esperar a este día para hablarte sobre esto
-¿Está hablando en serio?
-Muy en serio __... Te amo, desde el primer día que te vi en la escuela, con el tiempo en que nos fuimos conociendo fue creciendo este cariño; quiero que nos amemos libremente; lo que si me lastimo un poco fue que ya no ibas a verme y sentía que iba perdiendo tu atención y cariño, en un momento dude de tus sentimientos hacia mí pero por una parte estaba bien que no nos viéramos porque así podía evitar las ganas de… Abrazarte, besarte, sentirte cerca de mi
-Profesor…
-Hideto, llámame Hideto, ya no soy tu profesor
-De acuerdo Hideto
 Bueno ya que eres mayor de edad… Ya no estudias en la institución en donde yo trabajo, yo no hay algún otro obstáculo por el cual evitar una relación y…
-Yo te he amado desde primer año, cuando te vi por primera vez me cautivaste, tu voz, tu aroma, tu como persona, como profesor, en segundo y en tercer año sufrí por no tenerte cerca pero también sufría por estar junto a ti, intente olvidarte pero no pude hacerlo y ahora que me estás diciendo que me amas, aun no me lo creo
-Pues créelo __, te amo más de lo que crees
-Yo también te amo
En ese momento fueron nuestras ultimas palabras, “Te amo”, nuestras miradas se conectaron y en seguida nuestros labios formaron una deliciosa unión, habíamos esperado tres años para hablar de nuestros sentimientos y sobre todo para demostrarnos nuestro amor, sus labios eran dulces y gentiles, sus manos tiernas y firmes, en ese instante solo se escuchaba el latido de nuestros corazones, podíamos sentir el aire rozando nuestra piel y esas dulces palabras que me había dicho resonaban como una dulce melodía en mis oídos, el tiempo que había sufrido por ese amor que para mí era imposible, empezaría a ser recompensado desde ese día.


º-{=FIN=}-º

2 comentarios:

  1. una vez más me encantó tu imaginación Tsukii!! ¿Sabías que me encantan las historias de amor entre un profesor y alumna? incluso cuando ese profesor es Hyde :')

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    1. Awwwwn me encanta ver tus comentarios linda Elisandra!
      Gracias por tus palabras :3

      A mi tambien me encanta esa tematica *~*
      Mucho! <3

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Un abrazo ♥