--Capítulo 21—
“La luna y las
estrellas son los testigos de nuestro amor”
Terminamos de
comer y nos venimos a la sala, hemos estado viendo un programa de música, la
verdad no he puesto mucha atención ya que no me puedo sacar de la cabeza lo que
me dijo hace rato Hideto, vamos a su habitación a platicar, si claro. Estoy
sentada en un sillón individual y tomando un té, K.A.Z esta es otro sillón
individual y Hideto esta acostado en el sillón más grande, casi no hemos
hablado, Kazu esta entretenido viendo la T.V y el que esta acostado parece que
duerme aunque no creo que sea así y yo solo estoy viendo a mi alrededor
esperando a que alguien diga algo aunque me podría ir a mi casa ahorita, Hideto
no se dará cuenta; empiezo a levantarme de mi lugar despacio para no hacer
ruido, ¡Oh! K.A.Z ya me vio, le hago señas de que no diga nada, ya estoy parada
y empiezo a dar unos pasos, un poco más y llegare a la puerta.
-¿A dónde
señorita?
[Rayos Hideto se
dio cuenta] –Hee… ¿A dónde qué? *volteas a verlo*
-¿A dónde crees
que vas? *sonríe*
-¿Yo? Umm… ¡Aah!
Bueno voy a casa *cruzas los brazos*
-¿Y con el permiso
de quién? *cruza los brazos*
-¿Debo de pedir
permiso?
-Por supuesto
*sonríe*
-Umm ok… K.A.Z
¿Puedo irme a casa?
-Heee pues…
-Está bien,
respóndele K.A.Z *lo ve serio*
-Bueno yo… ¡Aaah!
Chicos no me metan en sus peleas, pequeña si te digo que si Hideto me mata y si
te digo que no tú me matas, de todas maneras salgo perdiendo
*ríe* -K.A.Z no te
mataremos por lo menos unos golpes si te daremos
-¡Aaa gracias por
el consuelo Hideto! *ríe*
-Señorita como vez
aquí nadie te dio permiso de irte así que te quedas *ríe con la mirada*
-Pero… ¡No! Yo me
voy *te diriges a la puerta*
-¡Aa pero que
maleducada eres! *te sigue* tu y yo hablaremos así que vamos *te toma del
brazo*
-¿A dónde vamos?
*caminan*
-A donde te dije
hace rato
*paran* -No, K.A.Z
*lo ves*
-Lo siento
pequeña, no puedo hacer nada, calladito me veo más bonito aunque de por si lo
soy verdad *ríe*
-Gracias por el
apoyo K.A.Z *sonríe* nos vemos mañana
-De nada Hideto,
todo sea por su reconciliación y se gentil con ella *sonríe*
-¡K.A.Z! ¿Tú
también? ¡No lo apoyes!
-Solo apoyo a su
reconciliación, nos vemos mañana pequeña
-¡Kazuhito!
*empiezan a caminar*
-¡No te molestes
conmigo pequeña!
Estos chicos se
ponen de acuerdo para hacerme enojar, estamos llegando a la habitación de
Hideto, creo que sé lo que me espera pero… ¡No! Debemos de hablar.
-Entra hermosa
-No quiero *te
quedas parada en la puerta*
-¿Otra vez con tus
caprichos?
-Podemos hablar en
la sala o aquí en el pasillo, no en tu habitación
-Yo quiero hablar
en mi habitación así que entra *te toma de la mano y entras seguido de él*
-¡Hay Hideto!
*cruzas los brazos*
-Me encanta cuando
te pones así *sonríe y cierra la puerta*
-Bueno hablemos
-Umm ok… No quiero
que nos alejemos, no soporto ni siquiera la idea de que no te vea ni en unas
horas, también nuestra relación ahora estará llena de comunicación y confianza,
lo prometo *sube una mano en signo de promesa*
-¿En verdad será
así Hideto? Estas haciendo una promesa nunca lo debes de olvidar *te sientas en
la cama*
-Claro que será
así hermosa, no quiero perderte por mis tonterías y bueno, si me pongo así es
porque te amo demasiado, ¡Caray! Mis estados de ánimo tú los controlas *se
acerca a ti*
-¿Yo? Ahora soy la
culpable de lo que haces
-Si un poco *ríe*
lograste enamorarme como un loco *te toma de las manos*
-Ummm si, eres un
loco *ríes* pero un loco hermoso
-¿Sabes que tú
haces que me sonroje fácilmente? *te levanta de la cama y te abraza* nadie lo
hace con esa facilidad, yo soy el que sonroja a las personas
[Ya necesitaba
estar cerca de ti] –Pues ya hay alguien que logre ese efecto en ti
*te besa el
cuello* -Si, solo tú lo logras y me encanta
[Sensaciones
empiezan a hacerse presentes en mí] –Y tu logras muchos efectos en mí y lo
sabes Hideto *le dices al oído*
[No sabes lo mucho
que me provocas] -¿Muchos efectos? Eso es bueno hermosa *te sigue besando el
cuello y sube a tus mejillas*
-Sí, es bueno *te
besa*
Nuevamente sus labios están con los míos, ¿Cuánto tiempo estuvimos sin darnos afecto? Creo que no mucho pero para mí fueron días, semanas enteras, nos besamos tiernamente, lo abrazo fuertemente y él a mí, empezamos a jugar con nuestras lenguas, mis manos traviesas se introducen bajo su playera, toco esa suave piel y la acaricio, nos vemos a los ojos, él me acaricia las mejillas tiernamente, damos unos pequeños pasos y llegamos a la cama, me sienta en ella y él se inca en el piso, me acaricia el cabello, las mejillas, me toma de las manos y las besa, esta escena está llena de ternura y amor, estoy llena de emociones, tengo ganas de llorar ¿Por qué? Porque lo amo inmensamente, siento su amor que me invade por completo, mi piel se me eriza, su mirada me regala emociones hermosas y me dice a gritos lo mucho que me ama, mis lágrimas empiezan a salir –Hermosa, no llores, me dice mi pareja- Empieza a limpiar mis lágrimas con sus dedos –No es nada amor, le respondo- -Te amo __, me dice- -Y yo a ti Hideto, le digo-.
Nuevamente sus labios están con los míos, ¿Cuánto tiempo estuvimos sin darnos afecto? Creo que no mucho pero para mí fueron días, semanas enteras, nos besamos tiernamente, lo abrazo fuertemente y él a mí, empezamos a jugar con nuestras lenguas, mis manos traviesas se introducen bajo su playera, toco esa suave piel y la acaricio, nos vemos a los ojos, él me acaricia las mejillas tiernamente, damos unos pequeños pasos y llegamos a la cama, me sienta en ella y él se inca en el piso, me acaricia el cabello, las mejillas, me toma de las manos y las besa, esta escena está llena de ternura y amor, estoy llena de emociones, tengo ganas de llorar ¿Por qué? Porque lo amo inmensamente, siento su amor que me invade por completo, mi piel se me eriza, su mirada me regala emociones hermosas y me dice a gritos lo mucho que me ama, mis lágrimas empiezan a salir –Hermosa, no llores, me dice mi pareja- Empieza a limpiar mis lágrimas con sus dedos –No es nada amor, le respondo- -Te amo __, me dice- -Y yo a ti Hideto, le digo-.
En este momento
siento la necesidad de transmitirle mi amor a __, el solo contemplarla me llena
de vida, le regalo caricias y tiernos besos, nos vemos a los ojos, ella empieza
a llorar, esa escena me llena de hermosas emociones, yo también tengo ganas de
llorar, este es un mágico momento del cual solo la luna y las estrellas son
testigos, me acerco a sus labios y empezamos un nuevo beso, beso tierno y lleno
de amor, empiezo a incorporarme y poco a poco acuesto a mi pareja en la cama,
acaricio sus brazos y bajo lentamente a sus piernas, me aferro a ellas y
continuaos con aquel beso, ella empieza a acariciarme la espalda por debajo de
mi playera, sube una de sus piernas a mi cintura y empieza a quitarme la tela
de arriba, me separo un poco para que pueda quitármela por completo y así lo
hace, acaricia mi pecho y da suaves besos, su mirada tiene un brillo especial
esta noche, subo una de mis manos y empiezo a desabrochar su blusa, botón por
botón hasta que queda totalmente abierta, la incorporo un poco y quito su blusa
por completo, beso uno de sus hombros, acaricio su espalda y desabrocho su
sostén, se lo quito y beso la piel descubierta, ella hace el mismo acto,
empieza a besarme suavemente, nuevamente nos acostamos y me pongo arriba de
ella, sin darme cuenta mi cuerpo empieza a moverse pidiendo algo más que besos
y caricias, veo que ella entiende ese acto y me sonríe traviesamente.
El tener a Hideto
arriba de mi me hace sentir plena y llena de sensaciones, él se adueña por
completo de mí, de todo mi ser, sus caricias son como suaves plumas recorrer mi
cuerpo y hace que me estremezca, empieza a hacer un movimiento placentero y sé que
es lo quiere, ya puedo sentir a su naturaleza despertar, acerco mis manos a su
pantalón y voy desabrochándolo, introduzco una de mis manos bajo su pantalón y
empiezo a tocar aquella zona que ya está por demás despierta, doy leves
movimientos encima del bóxer y esto provoca que mi pareja empiece a soltar
sonidos de placer cerca de mi oído y eso me provoca aún más a mí, sigo dando
movimientos que le regalan ricas sensaciones a mi pareja, siento aquella zona
ya muy despierta y es necesario que saque su placer si no habrá dolor, dejo de
hacer esos movimientos y me dedico a quitarle el pantalón junto con su ropa
interior, inmediatamente siento que él hace lo mismo conmigo, empieza a
quitarme aquellos pedazos de tela que nos estorban y en segundos estamos tal cual
somos admirando nuestra piel, hago una sonrisa traviesa y él me ve muy
seductor, nuestros cuerpos inconscientemente se acomodan para la próxima unión,
nos damos besos, caricias, mordiditas en el cuello, labios y orejas, rasguño
levemente su espalda -¡Aaaahaah! ¡Hideto!, pronuncio en un grito- .
Mi pareja en estas
circunstancias es muy seductora y provoca miles de sensaciones en mí,
sinceramente me encanta que de un grito de placer cuando entro en ella, es como
música para mis oídos y me provoca mucho, doy besos en su cuello, en sus
labios, en sus hombros y brazos, acaricio sus piernas levemente y ella hace
gestos de placer, como en cada unión, sube sus piernas en mi cadera y nos junta
lo más que se pueda, esa sensación es deliciosa y hace que suelte un sonoro
gemido, empiezo a moverme lentamente una y otra vez, veo el rostro de placer de
mi pareja, se muerde un labio, cierra los ojos y eso me encanta, con cada
embestida ella suelta gemidos cada vez más fuertes al igual que yo, besos,
caricias, lagrimas, mordidas, envestidas, gemidos nos invaden por completo, no
hay encuentro más placentero que él que nosotros tenemos, es una entrega total,
llena de amor y pasión, desbordamos emociones y sensaciones en esta habitación,
nuestros cuerpos son como uno solo y están perfectamente unidos, mis envestidas
siguen siendo presentes, cada vez siento más placer, es necesario gemir y
respirar profundo para sacar esas sensaciones y sentirlas mejor, siento que mi
novia empieza a arquear su espalda y a echar la
cabeza para atrás, mi espalda de igual meneara empieza a arquearse, ella suelta
gemidos más sonoros y se aferra a la sabana, estas sensaciones empiezan a
quemarnos y a apoderarse de nuestros cuerpos, siento un calor inmenso en
nosotros, mi garganta no deja de soltar sonidos sonoros, una y otra vez escucho
mi nombre que es pronunciado por mi pareja, eso me incita a no dejar de moverme
y así regalarle más sensaciones a mi novia, podemos pasar toda la noche
haciendo el amor por más cansados que estemos, esta deliciosa unión continuara
hasta que el primer rayo de la luz del sol se haga presente…
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