Me encontraba en
un campamento, estaba todo oscuro, iba a ser media noche y yo salí a caminar un
rato porque no conciliaba el sueño, tenía puesto un pequeño short y una playera
sin mangas, salí de mi casa de campaña, tome un pequeño suéter y empecé a
caminar, el campamento fue por parte de la escuela, los terceros grados de la
escuela fuimos al campamento, iba en la universidad, mis compañeros a esas
horas estaban en su quinto sueño al igual que los profesores así que no había
peligro de que me llamaran la atención por estar fuera de la cama, seguía
caminando por los alrededores, había un gran lago y la luna se reflejaba en él,
la vista era hermosa, me quede observando esa escena unos minutos, después de
eso seguí caminando, hacía mucho aire y llego el momento en que me empezaba a
dar frio por esa razón estaba regresando a mi casa de campaña pero escuche una
voz que me llamaba entre unos arbustos, me dio miedo pero también curiosidad de
saber quién era, en mi sub consiente sabia de quien se trataba pero no quería
ilusionarme, aquella voz me seguía llamando, era una voz suave pero fuerte a la
vez y con un toque de seducción que lograba que mi piel se enchinara, ese
efecto solo lo provocaba una sola persona y era él, ese chico tan serio,
seductor, guapo, callado y sexy, ese chico que tantas veces había soñado y que
tanto tiempo pase enamorada de él ¿Podría ser que él me estuviera hablando? No
podía quedarme con la duda y seguí el sonido de aquella deliciosa voz, esa voz
pronunciaba mi nombre con mucha delicadeza y lograba que me estremeciera a cada
segundo, seguía caminando hacia aquellos arbustos, estaba todo oscuro pero la
luz de la luna me ayudaba a poder ver un poco la figura de aquella persona que
me hablaba, era el cuerpo de un hombre delgado, mediana estatura y con el
cabello medio largo, llegue por fin al lugar en donde me estaban llamando,
cuando llegue deje de escuchar esa voz pero escuchaba los pasos de alguien
acercándose a mí, las hojas secas delataban su presencia, ese ruido lo
escuchaba cada vez más cerca hasta que sentí unas manos tocar las mías, era una
piel suave y fría, esas manos me sujetaron fuertemente y me guiaban hacia algún
lugar, caminábamos los dos, el adelante de mí, yo me sentía sumamente nerviosa,
ese chico era el mismo chico del que estaba enamorada hacía ya mucho tiempo y
en esa ocasión estábamos en medio de vegetación y la noche, durante el pequeño
trayecto no habían palabras, solo se escuchaba el aire tocar las hojas de los
árboles, llegamos a un pequeño espacio que estaba rodeado de árboles y
arbustos, había una sábana en el piso, sus manos me seguían guiando y me
invitaron a sentarme en ese lugar, los dos nos sentamos uno de lado del otro,
seguíamos sin decir ninguna palabra, se seguía escuchando el aire y algunos
animalitos de la vegetación, veía el cielo y estaba lleno de estrellas, la luna
se veía enorme y llena de luz, seguimos así por unos minutos hasta que él se
decidió a decirme algo.
-Es muy hermosa
esta noche, la luna está en todo su esplendor y nos brinda una bella vista
Esa voz tan seria
y seductora me estaba hablando, mi piel se erizo por completo y me puse más
nerviosa de lo que ya estaba.
-S…si la noche
está muy agradable
-Lo es… No estés
nerviosa __, no soy un desconocido y no te hare nada que tu no quieras que te
haga
Cuando dijo esas
palabras me estremecí por completo, lo dijo con un tono de voz por demás
sensual, seductor y serio a la vez, aunque no lo podía ver por completo podía
sentir su mirada en mí.
-Hideto… ¿Por qué
estás haciendo esto?
-¿Hacer que?
-Esto, hablarme a
estas horas y traerme a este lugar que está un poco alejado del campamento
-Pensé que te
gustaría __, estar a solas conmigo y disfrutando del momento
La última frase me
la dijo al oído, ese chico lograba ponerme en absoluto nerviosismo y hacia que
no pudiera controlar mis emociones.
-C…claro que me
gusta que estemos solos pero quiero saber ¿Por qué lo estás haciendo? ¿Porque
traerme a este lugar a mí?
-¿A ti? ¿No
confías en tu belleza? Cualquier chico estaría loco por ti __
-No creo que
cualquier chico se fije en mi Hideto
-Claro que sí,
confía en ti misma __, no por nada te he traído a este pequeño lugar
Él seguía viendo
la luna, solo me vio por unos segundos y regreso su mirada hacia aquel lugar,
hubo un instante en que me tomo de las manos nuevamente, yo no sabía que hacer
pero solo deje que el hiciera lo suyo, ese agarre de manos no duro mucho pero
en ese instante se incorporó y se sentó frente a mí.
-¿Qué pasa Hideto?
-Pasa que me estas
volviendo loco __, necesito que te des cuenta de mis sentimientos y eso solo lo
sabrás de una sola manera
-P…pero
Ya no me dejo
decir más, sus labios interrumpieron mis palabras, hicimos un contacto, un
contacto que había deseado por tanto tiempo y en ese momento se estaba cumpliendo,
sus suaves labios rozaban mis mejillas, mi frente, mis labios, sus manos me
regalaba caricias en los brazos y en la espalda, mi piel estaba completamente
erizada y la sensación del aire tocar mi piel hacia que me estremeciera aún
más, él tomo una de mis manos y la puso en su pecho, podía sentir los latidos
de su corazón y su respiración agitada y yo de igual manera, mi corazón estaba
por estallar de tantas emociones encontradas, nuevamente me empezó a besar pero
esta vez fue el cuello, me besaba con delicadeza y a la vez me daba pequeñas
mordiditas, cerraba mis ojos y las sensaciones se hacían más, sus manos
empezaban a tocar mi cuerpo de una manera muy apasionada y tierna, pasaban por
mis brazos, mis mejillas, mi cuello, mis hombros, mis pechos, mi estómago, cada
caricia que me brindaba me erizaba la piel y me hacía sentir los más grandes
sensaciones, en un instante sus manos se colocaron debajo de mi playera, sus
manos frías hicieron que me sobresaltara un poco, subía y conforme lo hacia
subía mi playera, estaba llegando a mi sostén pero hice una pequeña
resistencia.
-No Hideto, esto
no puede ser
-¿Y porque no? –Me
dice al oído-
-No está bien –Me
besa el cuello-
-Tal vez no esté
bien pero no importa, quiero estar contigo __ -me susurra al oído-
-¿En verdad
Hideto?
-Por supuesto __ y
recuerda lo que te dije al principio, no te hare nada que no quieras que te
haga –me besa-
Sus labios eran
como una invitación para probar lo más delicioso que pudiera haber, nos
seguíamos besando dulcemente, sus manos retomaron lo que estaban haciendo y me
quitaron por completo la playera, el frio en ese instante ya no me hacía nada,
mi cuerpo empezaba a tomar una temperatura adecuada para el momento que estaba
pasando, sus manos acariciaron mi estómago, mi espalda y mis pechos, sus labios
bajaban a mi cuello y a mis pechos, dejaba un caminito de saliva que al momento
de enfriarse me regala sensaciones agradables, caliente y frio en cuestión de
segundos, yo empezaba a entrar en la situación y comenzaba a acariciar ese
delicioso cuerpo, puse mis manos en su playera y comenzaba a subirla hasta
quitársela por completo, la luz de la luna me dejaba ver ese hermoso cuerpo, lo
acaricie y bese, mis acciones lograban que ese chico empezara a despertar, su
respiración la escuchaba más fuerte y deseosa, él en ese instante quito mi
sostén de una manera que casi no percibí, me beso los hombros y me acaricio la
espalda, sentía como choques eléctricos en mi cuerpo, él me abrazo y me acostó
delicadamente en la sabana, con uno de sus dedos recorría mi boca, mis pechos,
mi estómago hasta que llego a mi pequeño short, paso de largo y acaricio mis
piernas, tomo una de mis manos y las puso en su pantalón, automáticamente
entendí el mensaje y empecé a desabrocharlo, mientras lo hacía nos besamos de
una manera más deseosa, él me empezaba a quitar el short junto con mi pantaleta
y yo le quitaba el pantalón, pude medio observar que traía un bóxer muy pegado
y que resaltaba esa zona que ya estaba despierta, quise regalarle más
sensaciones y empecé a dar masajes en aquel lugar, inmediatamente mi pareja
empezó a soltar leves sonidos de placer que me incitaban a no dejar de hacer
esa acción, seguía dando movimientos encima del bóxer y nos besábamos, él
tomaba mi cuerpo y lo pegaba más al suyo, nuestras respiraciones estaban ya muy
pronunciadas y ya necesitábamos una sola cosa, ser uno mismo, deje de hacer mis
acciones y le quite el bóxer, pude sentir como su miembro al momento de
liberarse rozo una de mis piernas, empecé a acomodarme entre su cuerpo, sus
besos me seguían invadiendo y sentía como él también se acomodaba para el
próximo acto, acariciaba mis mejillas y mi cabello, daba leves besos en mi
rostro y me veía tiernamente, yo lo tenía abrazado de la cintura y acariciaba
su espalda, besaba su cuello y me brindaba leves gemidos.
-¡Aaaah! ¡Hid…eto!
Al momento de
entrar en mí no pude evitar soltar un grito de dolor y placer, fue una
sensación deliciosa pero en algún momento hubo una sensación de dolor y por
unos segundos sentía una molestia en mí pero esa molestia se fue en cuanto
empezamos a movernos, nuestras caderas se movían por si solas, los gemidos no
se hicieron esperar, las caricias y besos nos invadían, nos regalábamos
mordiditas en los labios y en algunas otras partes del cuerpo, sus envestidas
eran fuertes y precisas, sentía que estaba llegando al cielo mismo, nuestros
cuerpos encajaron a la perfección y hacían una deliciosa danza y el cual los
gemidos eran su música, nuestro escenario era ese pequeño espacio rodeado de
árboles y arbustos, nuestros espectadores fueron la luna y las estrellas, la
vegetación y los pequeños animalitos fueron los testigos de aquel delicioso acto,
un acto lleno de ternura, pasión y un sentimiento que me invadía por completo y
era el desbordante amor que sentía hacia ese chico, me estaba entregando a él
por completo, hicimos el amor bajo una grandiosa luna, nos entregamos el uno a
él otro, yo podía escuchar que ese chico pronunciaba una y otra vez mi nombre y
yo el de él, estábamos llenos de placer y también podía sentir un sentimiento
más de su parte, esa entrega no fue solo de deseo por parte de él, pude sentir
cariño en sus besos y caricias, un maravilloso sentimiento nos acompañó en
aquel momento de entrega, los besos, caricias, mordiditas, rasguños, gemidos y
lágrimas se hicieron presentes en todo momento de aquella hermosa noche,
seguíamos dando esa bella danza hasta que un gran calor nos invadió por
completo, soltamos un gran gemido y el quedo arriba de mi por un momento
tratando de estabilizar su respiración
al igual que yo, quedamos en silencio por unos minutos hasta que él se acostó a
mi lado y me tomo de la mano.
-Hermosa __, me
has regalado una noche maravillosa
-Y tú a mi Hideto
-¿Sabes? Yo te he
observado de un tiempo para acá y sé que me amas
-Hi…hideto… Yo
solo…
En ese instante me
callo con un pequeño beso en los labios, yo me sentía muy nerviosa por sus
palabras, él se había dado cuenta de mis sentimientos.
-No tienes que
decirme nada __, el que tiene que decirte algo soy yo… Te traje aquí porque me
tienes vuelto un loco, con solo verte me has enamorado
-¿Hablas enserio
Hideto?
-Lo digo muy
enserio __, no por nada acabamos de hacer lo que hicimos, te amo y esta fue mi
manera de demostrártelo, dicen que cuando alguien en verdad te ama lo puedes
sentir en sus besos y caricias y sé que tú te diste cuenta de estos
sentimientos que he guardado al igual que yo me di cuenta de tus maravillosos sentimientos
-Claro que me di
cuenta Hideto… Te amo
-También te amo __
Esa noche fue hermosa, hubo un acto de amor
maravilloso y al final una declaración de amor inesperada, el chico del que
había estado enamorada de tiempo atrás me había hablado, me llevo a un lugar
especial, nos entregamos por completo y nos dijimos lo mucho que nos amábamos,
hicimos presentes nuestros sentimientos ocultos y todo eso fue en un momento
inesperado, esa noche fue sumamente especial y desde ese instante paso de ser
mi amor platónico a ser un amor real y el amor de mi vida.
(¸¸.♥➷♥•*¨)¸.•
(¸¸.♥ FIN
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(¸¸.♥ FIN
Hoy me puse a leer alguno de tus one-shot y si que estan lindos, este me hizo volar la imaginación jeje 7u7 bueno te quedo lindo
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